Mal sabor de boca en el embarazo: por qué pasa y qué hacer
El sabor metálico del embarazo es hormonal, pero puede venir de las encías. Qué lo alivia, qué revisar y por qué no conviene aplazar la visita al dentista.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- El sabor metálico del primer trimestre se llama disgeusia y casi siempre mejora en el segundo.
- La parte que no es hormonal son las encías: la gingivitis es de lo más frecuente en el embarazo y una encía inflamada sabe mal.
- El sangrado al cepillar no es normal por estar embarazada. Es tratable, y tratarlo quita el sabor.
- La revisión, la limpieza y los empastes se hacen con normalidad, y la anestesia local es segura.
- Tratar la encía en el embarazo se asocia a un 15 % menos de partos prematuros, aunque el intervalo no descarta que no haya efecto.
Estás embarazada y llevas semanas con un sabor metálico que no se va con nada. Es muy frecuente, tiene nombre (disgeusia) y casi siempre se pasa solo. Pero hay una parte que sí conviene mirar.
Por qué aparece
Lo normal es que empiece en el primer trimestre. Se atribuye sobre todo al aumento de estrógenos, que altera la percepción del gusto y del olfato.
A eso se suman otras cosas muy habituales en estos meses:
- Las náuseas y el reflujo, que suben contenido ácido hacia la boca.
- El hierro y algunos suplementos prenatales, que dejan sabor metálico.
- La boca seca, porque muchas embarazadas respiran más por la boca.
- Comer más veces al día y en cantidades pequeñas.
Lo habitual es que mejore mucho en el segundo trimestre. Si no se va, hay que buscar otra causa.
La parte que no es hormonal
Aquí está lo importante de este artículo. La gingivitis es una de las manifestaciones orales más frecuentes del embarazo: las encías se ponen rojas, se hinchan y sangran al cepillar.
No es que te laves peor. Es que la misma placa de siempre provoca ahora una reacción mayor.
Y una encía inflamada sabe mal. Las bacterias de debajo del borde generan compuestos de azufre, y eso se nota como sabor amargo o metálico, y como mal aliento.
Si al sabor se le suma que te sangran las encías, ese sangrado no es normal por estar embarazada. Es tratable, y tratarlo quita el sabor.
¿Cómo se quita el mal sabor?
Cosas sencillas que puedes hacer desde hoy:
- Enjuágate con agua después de vomitar, y espera media hora antes de cepillarte.
- Bebe agua a menudo y a sorbos pequeños.
- Prueba con algo ácido suave, como limón en el agua o chicle sin azúcar con xilitol.
- Cambia a una pasta de sabor suave si la de menta te da arcadas.
- Usa un cepillo de cabezal pequeño, que llega al fondo sin provocar náuseas.
- Toma el suplemento de hierro con algo de comida, y comenta con tu matrona si te sienta mal.
Y cepíllate dos veces al día aunque te dé reparo. Las encías que se dejan de cepillar por miedo a sangrar sangran más.
¿Se puede ir al dentista embarazada?
Se puede y se debe. La revisión, la limpieza y los empastes se hacen con normalidad, y la anestesia local que usamos es segura en el embarazo.
Lo que se aplaza si no es urgente son las radiografías de rutina y los tratamientos que pueden esperar sin riesgo. Una infección, en cambio, no se aplaza nunca: eso sí supone un riesgo real.
Y hay un dato que merece la pena conocer, con su matiz. El metaanálisis que reunió catorce ensayos y 8.316 embarazadas encontró un 15 % menos de partos prematuros entre quienes recibieron tratamiento de encías, unos veinte por cada mil, con certeza moderada. El intervalo de confianza no llega a descartar que no haya efecto, así que no es una promesa.
Lo que sí es seguro es lo otro: la encía inflamada se trata, y con ella se va el sabor. Cómo se hace está en cómo bajar la inflamación de las encías.
El mejor momento es el segundo trimestre, cuando las náuseas han bajado y todavía estás cómoda sentada. Dilo al pedir la cita, para que lo tengamos en cuenta.
Cuándo pedir cita
No esperes si notas alguna de estas tres:
- Las encías te sangran al cepillar, aunque sea poco.
- Te ha salido un bulto rojo en la encía entre dos dientes.
- El sabor sigue igual pasado el segundo trimestre.
Ese bulto tiene nombre, granuloma del embarazo, y suele desaparecer después del parto. Conviene que lo veamos igualmente, porque a veces molesta al comer.
Y si el sabor metálico te viene sin estar embarazada, las causas son otras y están en sabor metálico en la boca.
Casi todo lo de estos meses se resuelve bien si se mira a tiempo.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué tengo sabor metálico en el embarazo?
- Se llama disgeusia y lo habitual es que empiece en el primer trimestre. Se atribuye sobre todo al aumento de estrógenos, que altera la percepción del gusto y del olfato. A eso se suman las náuseas, el reflujo, el suplemento de hierro y la boca seca. Lo normal es que mejore mucho en el segundo trimestre.
- ¿El mal sabor puede venir de las encías?
- Sí, y es la parte que conviene mirar. La gingivitis es una de las manifestaciones orales más frecuentes del embarazo, y una encía inflamada sabe mal: las bacterias de debajo del borde generan compuestos de azufre que se notan como sabor amargo o metálico y como mal aliento. Si al sabor se le suma sangrado al cepillar, ahí está la causa.
- ¿Es normal que me sangren las encías estando embarazada?
- Es frecuente, que no es lo mismo que normal. El embarazo hace que la encía reaccione más a la misma placa, pero el sangrado sigue siendo inflamación y sigue siendo tratable. Dejar de cepillar la zona que sangra es justo lo contrario de lo que conviene.
- ¿Se puede ir al dentista embarazada?
- Se puede y se debe. La revisión, la limpieza y los empastes se hacen con normalidad, y la anestesia local que usamos es segura en el embarazo. Lo que se aplaza si no es urgente son las radiografías de rutina y lo que puede esperar sin riesgo. Una infección no se aplaza nunca.
- ¿Tratarme las encías protege al bebé?
- Hay datos que apuntan a eso y conviene darlos con su matiz. El metaanálisis que reunió catorce ensayos y 8.316 embarazadas encontró un 15 % menos de partos prematuros con tratamiento periodontal, unos veinte partos prematuros menos por cada mil, con certeza moderada. El intervalo de confianza no descarta que no haya efecto, así que la razón principal para tratarse sigue siendo la encía.
- Me ha salido un bulto rojo en la encía, ¿qué es?
- Lo más probable es un granuloma del embarazo, que aparece entre dos dientes y suele desaparecer después del parto. Conviene que lo veamos igualmente, porque a veces molesta al comer o sangra al cepillar.
Fuentes
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