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Mal sabor de boca constante: de dónde viene y cómo se quita

Un sabor persistente casi siempre tiene origen bucal, y el más frecuente es el que menos se sospecha. Cómo distinguir las causas y qué hacer con cada una.

Un corte con el surco entre el diente y la encía abierto y hondo

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El origen más frecuente es la enfermedad periodontal, y es el menos sospechado porque avanza sin dolor.
  • La prueba de casa: pasar el hilo entre dos dientes de atrás y olerlo. Si el olor es intenso, ahí está la respuesta.
  • El dorso de la lengua concentra buena parte del sabor y es la zona que casi nadie limpia.
  • Lo que empeora al despertar apunta a reflujo o a goteo nasal; lo constante durante todo el día apunta a la boca.
  • La revisión Cochrane de 44 ensayos no encontró evidencia sólida a favor de ningún producto para la halitosis. Lo que funciona es tratar la causa.

Un sabor desagradable que no desaparece con el cepillado tiene, en la inmensa mayoría de los casos, un origen situado dentro de la propia boca. Esa es en realidad una buena noticia, porque significa que existe un tratamiento concreto para resolverlo.

¿Y cuál es el origen más frecuente de todos? La enfermedad periodontal, que suele ser también el menos sospechado porque avanza sin dolor alguno.

El origen periodontal

Cuando existe una bolsa entre el diente y la encía, ahí se acumulan bacterias anaerobias que degradan las proteínas y liberan compuestos volátiles de azufre. El sabor resultante suele describirse como metálico o salado, y lo característico es que resulta continuo.

¿Cómo puede usted comprobarlo en su propia casa? Pase el hilo dental entre dos dientes posteriores y huélalo después. Si el olor resulta intenso, ahí tiene usted la respuesta, y probablemente encuentre también sangre en el hilo.

Conviene, por cierto, quitarle a esto la idea de que es cosa de mayores. La periodontitis grave es la sexta condición más prevalente del mundo y su pico de casos nuevos se sitúa alrededor de los treinta y ocho años.

La lengua

El dorso lingual posterior retiene una capa de restos y bacterias que concentra buena parte del olor y del sabor de toda la boca. Es la zona que casi nadie limpia y también la que más rendimiento ofrece cuando se empieza a hacerlo a diario.

Le recomendamos usar un limpiador lingual y no el cepillo de dientes, pasándolo de atrás hacia delante tres o cuatro veces sin apretar.

La boca seca

La saliva arrastra bacterias y neutraliza ácidos de forma continua durante todo el día. Cuando su flujo disminuye por algún motivo, todo lo anterior se agrava bastante.

Las causas habituales son la medicación (antihipertensivos, antidepresivos, antihistamínicos y diuréticos son los grupos más implicados), la respiración oral nocturna y la deshidratación.

Las causas que no son bucales

Existen y conviene tenerlas presentes, aunque representen una minoría de los casos. El reflujo produce un sabor amargo acompañado de carraspera matutina, mientras que la sinusitis crónica da sabor a moco con goteo posterior. Y algunos trastornos metabólicos alteran el gusto de forma característica.

El rasgo que orienta es el momento: lo que empeora al despertar y mejora a lo largo del día apunta a reflujo o a goteo nasal; lo que es constante durante todo el día apunta a la boca. Si lo que usted nota es sobre todo amargor, esas causas están ordenadas en sabor amargo en la boca.

¿Cómo se quita el mal sabor de boca?

El orden importa: primero la limpieza interdental diaria con hilo o cepillos, que es donde está el origen más frecuente; después la limpieza de la lengua; y por último la hidratación abundante a lo largo del día.

Una lata de caramelos de menta abierta junto a un cubo de basura con la tapa puesta
Los caramelos de menta tapan el mal sabor, pero no quitan lo que lo causa

Le desaconsejamos los colutorios con alcohol, que resecan la mucosa y a las pocas horas terminan empeorando el cuadro. Los caramelos de menta se limitan a enmascarar el sabor sin tratar absolutamente nada.

Y esto no es una opinión de consulta. La revisión Cochrane que reunió cuarenta y cuatro ensayos sobre intervenciones para la halitosis (pastas, colutorios, chicles, geles y comprimidos) concluyó que la certeza de la evidencia es baja o muy baja en todos los casos, y que no puede afirmarse que ninguno sea superior a otro. Lo que cambia el resultado es tratar el origen.

Cuándo debe consultar

Si el sabor persiste más de dos o tres semanas haciendo todo lo anterior, si las encías sangran, si nota los dientes más largos o si alguna pieza se mueve.

En la revisión medimos la profundidad de las bolsas, valoramos el estado de la lengua y comprobamos el flujo salival. Cuando el origen es periodontal, que es lo habitual, el cambio se percibe en pocas semanas tras el tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene un mal sabor de boca que no se va?
En la inmensa mayoría de los casos, de la propia boca, y eso es una buena noticia porque significa que hay un tratamiento concreto. El origen más frecuente es la enfermedad periodontal: en las bolsas entre diente y encía se acumulan bacterias que degradan proteínas y liberan compuestos volátiles de azufre. El sabor se describe como metálico o salado y es continuo.
¿Cómo puedo comprobar en casa si viene de las encías?
Pase el hilo dental entre dos dientes posteriores y huélalo después. Si el olor resulta intenso, ahí tiene usted la respuesta, y probablemente encuentre también algo de sangre en el hilo. No es una prueba diagnóstica, pero orienta bastante bien antes de la consulta.
¿Sirven de algo los colutorios y los caramelos de menta?
Enmascaran, no tratan. La revisión Cochrane que reunió 44 ensayos sobre intervenciones para la halitosis concluyó que la evidencia a favor de cualquiera de ellas es de certeza baja o muy baja, y que no se puede afirmar que ninguna sea superior. Los colutorios con alcohol además resecan la mucosa y a las pocas horas empeoran el cuadro.
¿Cómo se limpia la lengua?
Con un limpiador lingual y no con el cepillo de dientes, pasándolo de atrás hacia delante tres o cuatro veces y sin apretar. El dorso posterior retiene una capa de restos y bacterias que concentra buena parte del olor y del sabor de toda la boca, y es la zona que casi nadie limpia.
¿Y si no viene de la boca?
Es una minoría de los casos, y lo que orienta es el momento del día. Lo que empeora al despertar y mejora con las horas apunta a reflujo o a goteo nasal posterior; lo que se mantiene constante durante todo el día apunta a la boca. Si el sabor es sobre todo amargo, conviene leer [de dónde viene el sabor amargo](/blog/salud-bucodental/sabor-amargo-boca-cancer/), donde se ordenan esas causas.
¿Cuánto tarda en notarse la mejoría?
Cuando el origen es periodontal, que es lo habitual, el cambio se percibe en pocas semanas tras el tratamiento. Si el sabor persiste más de dos o tres semanas haciendo bien la limpieza interdental y la de la lengua, conviene que lo miremos: ahí ya no es una cuestión de higiene sino de qué hay debajo.

Fuentes

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