Encías inflamadas: cuánto se puede bajar en casa y hasta dónde llega eso
La inflamación de las encías cede en días al retirar la placa, no antes. Qué hacer estos días, qué no sirve y cuándo ya no basta con cepillarse mejor.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Lo que baja la inflamación no es un producto: es retirar la placa que la mantiene.
- El espacio entre los dientes es el 40 % de la superficie y el cepillo no entra ahí.
- Seguir cepillando la zona que sangra es parte del tratamiento, no lo contrario.
- Dos semanas es la referencia. Si sigue igual, ya no está en la superficie.
- La clorhexidina reduce mucho la placa y tiñe a partir de cuatro semanas: por eso va en periodos cortos.
¿Tiene usted las encías rojas, hinchadas y quiere bajarlas cuanto antes? Se puede, y bastante rápido, pero conviene entender qué es lo que hace que bajen. No es un antiinflamatorio ni un enjuague: es retirar lo que las está inflamando.
La placa bacteriana se acumula en el borde de la encía y esa inflamación es la respuesta del tejido a su presencia. Mientras la placa siga ahí, la encía sigue inflamada, y ningún producto cambia esa secuencia.
¿Qué baja la inflamación de verdad?
Hay tres cosas que sí la bajan, y las ordenamos por lo que más cambia.
La limpieza mecánica diaria del borde de la encía es la primera y la que realmente decide el resultado. Consiste en cepillarse dos veces al día con cerdas suaves, inclinando el cepillo hacia la encía en lugar de apoyarlo plano sobre el diente.
La limpieza entre los dientes es la segunda, y es donde encontramos el fallo más frecuente. Ese espacio supone un cuarenta por ciento de la superficie del diente y el cepillo no llega a entrar, de modo que hace falta seda o cepillos interdentales una vez al día.
Y la tercera es seguir cepillando la zona que sangra. Muchos pacientes dejan de tocarla por miedo, y eso permite que se acumule más placa todavía.
Lo que alivia sin llegar a tratar
Conviene distinguirlo, porque son cosas útiles que no resuelven la causa. Los enjuagues con agua tibia y sal reducen la molestia, y el frío por fuera ayuda si hay hinchazón localizada.
Un colutorio con clorhexidina reduce la carga bacteriana durante periodos cortos, y se indica así por un motivo comprobado: la revisión Cochrane confirma con evidencia de alta calidad una gran reducción de placa como coadyuvante del cepillado, y también que enjuagarse cuatro semanas o más produce tinción de los dientes, acumulación de cálculo y alteración del gusto. Los antiinflamatorios bajan el síntoma unas horas y no actúan sobre la placa.
¿En cuánto tiempo debería notarlo?
La referencia es de dos semanas. Con una higiene cuidada, una gingivitis mejora de forma clara en ese plazo: menos sangrado, menos rojez y la encía recuperando su forma.
Si pasadas dos semanas sigue igual, el problema ya no está en la superficie. Suele haber sarro bajo el borde, que no se retira cepillando, o la inflamación ha alcanzado el hueso.
Cuando la causa no es la placa
Hay causas que hay que descartar cuando la inflamación no responde:
Un empaste o una corona con el margen saliente retiene placa en un punto concreto, y lo mismo hace una prótesis que roza o un gancho mal ajustado.
También influyen el embarazo, algunos anticonceptivos y ciertos fármacos, entre ellos determinados antiepilépticos y antihipertensivos. Y la respiración por la boca reseca la encía de los dientes de delante.
Cuando la inflamación se limita a un solo punto y no a toda la boca, casi siempre hay algo local que la está causando.
Lo que haremos en la consulta
Le mediremos la profundidad alrededor de cada diente con una sonda y haremos una radiografía del nivel de hueso. Esa exploración distingue una gingivitis, que se resuelve con una higiene profesional, de una periodontitis, que necesita raspado por cuadrantes y mantenimiento posterior.
No es urgente, pero no conviene dejarlo pasar: mientras la inflamación se quede en la encía, todo se resuelve con lo más sencillo.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué baja de verdad la inflamación de las encías?
- Tres cosas, por orden de lo que más cambia. La limpieza mecánica diaria del borde de la encía, cepillándose dos veces al día con cerdas suaves e inclinando el cepillo hacia la encía en lugar de apoyarlo plano. La limpieza entre los dientes con seda o cepillos interdentales una vez al día, porque ese espacio es un cuarenta por ciento de la superficie del diente y el cepillo no entra. Y seguir cepillando la zona que sangra.
- ¿Puedo dejar de cepillar donde me sangra?
- Es justo lo contrario de lo que toca, y es el error más frecuente. Dejar de tocar esa zona permite que se acumule más placa todavía, y la placa es lo que mantiene la inflamación. Se sigue cepillando, con cerdas suaves y sin apretar.
- ¿Sirve un colutorio?
- Alivia y acompaña, no trata. La revisión Cochrane sobre clorhexidina confirma con evidencia de alta calidad una gran reducción de placa cuando se usa junto al cepillado, y también que enjuagarse cuatro semanas o más produce tinción de los dientes, acumulación de cálculo y alteración del gusto. Por eso se indica en periodos cortos y no de continuo.
- ¿En cuánto tiempo debería notarlo?
- Dos semanas. Con una higiene cuidada, una gingivitis mejora de forma clara en ese plazo: menos sangrado, menos rojez y la encía recuperando su forma. Si pasadas dos semanas sigue igual, el problema ya no está en la superficie: suele haber sarro bajo el borde, que no se retira cepillando, o la inflamación ha alcanzado el hueso.
- ¿Y si solo me pasa en un punto concreto?
- Entonces casi siempre hay algo local causándolo. Un empaste o una corona con el margen saliente retiene placa en ese punto, y lo mismo hace una prótesis que roza o un gancho mal ajustado. También influyen el embarazo, algunos anticonceptivos y ciertos fármacos, entre ellos determinados antiepilépticos y antihipertensivos, y la respiración por la boca reseca la encía de los dientes de delante.
- ¿Qué se hace en la consulta?
- Se mide la profundidad alrededor de cada diente con una sonda y se hace una radiografía del nivel de hueso. Esa exploración distingue una gingivitis, que se resuelve con una higiene profesional, de una periodontitis, que necesita instrumentación subgingival por cuadrantes y mantenimiento posterior. La guía europea ordena así los pasos: primero factores de riesgo e higiene, después la instrumentación.
Fuentes
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