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Qué es una caries, cómo empieza y en qué momento deja de doler poco

Una caries no es un agujero que aparece: es un proceso de meses que al principio se para sin tocar el diente. Fases, señales, tratamiento y qué la provoca.

Un molar visto desde arriba con un punto oscuro en el fondo de un surco

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • No aparece de un día para otro: tarda meses, y hay una fase en la que se para sin tocar el diente.
  • Importa más cuántas veces al día comes azúcar que cuánto. Un dulce de una sentada hace menos daño que picar toda la tarde.
  • Cada toma baja el pH entre veinte y cuarenta minutos, y el esmalte necesita ese tiempo para recuperarse.
  • Las dos primeras fases no duelen. Cuando empieza a doler, ya vas tarde.
  • La mancha blanca se remineraliza con flúor. Cuando la superficie se rompe, ya no.

Te voy a contar lo que casi nadie sabe de las caries. No aparecen de un día para otro, sino que tardan meses y a veces años en formarse.

Y hay una parte de ese proceso en la que todavía se puede parar sin tocar el diente, que es justo la parte que te interesa conocer.

¿Qué es exactamente una caries?

El mismo molar cortado: la caries entra estrecha y se ensancha por dentro
Por fuera es un punto; por dentro lleva tiempo avanzando a lo ancho

Es la destrucción progresiva del diente por el ácido que fabrican unas bacterias de tu boca.

Funciona así. En tu boca hay bacterias que viven de lo que comes, y cuando les llega azúcar lo fermentan y sueltan ácido. Ese ácido va disolviendo el mineral del esmalte.

Cada vez que comes algo con azúcar, el pH de tu boca baja durante unos veinte o cuarenta minutos. En ese rato el diente pierde mineral, y después la saliva se lo devuelve poco a poco.

¿Y entonces por qué sale la caries? Porque si comes muchas veces al día el diente no tiene tiempo de recuperarse y pierde más de lo que repone. Al cabo de muchas semanas, la superficie se rompe.

¿Qué la provoca de verdad?

Aquí va el dato que más sorprende: no importa tanto cuánto azúcar comes como cuántas veces al día lo comes.

Un trozo de tarta de una sentada hace menos daño que ir picando caramelos toda la tarde. En el primer caso hay un ataque ácido y en el segundo hay seis.

Lo mismo pasa con las bebidas, porque un refresco de golpe es mejor que ese mismo refresco a sorbitos durante dos horas.

Luego están los otros factores:

  • La saliva, porque si tienes la boca seca pierdes tu mejor defensa. Pasa con muchos medicamentos.
  • Los sitios donde no llega el cepillo, que son entre los dientes y en los surcos de las muelas de atrás.
  • El flúor, que hace el esmalte más resistente al ácido y ayuda a recuperar lo perdido.
  • Las bacterias que te tocaron, que se transmiten, y lo contamos en si las caries se contagian al besar.

¿Cómo sé que tengo una?

Este es el problema de las caries. Al principio no las notas en absoluto.

Te lo pongo por fases, que es como lo vamos viendo en la consulta.

Mancha blanca. El esmalte ha perdido mineral pero todavía no se ha roto, y se ve como una manchita blanca y mate en el borde de la encía. No duele nada, y aquí todavía se puede parar sin empastar.

Caries en esmalte. La superficie ya se ha roto y se ve un punto oscuro o un agujerito. Sigue sin doler, y toca empaste, aunque pequeño.

Caries en dentina. Ha pasado la capa dura y avanza más rápido, porque la dentina es más blanda que el esmalte. Aquí ya empiezas a notar el frío, el dulce y la comida que se queda dentro.

Llega al nervio. Aparece un dolor espontáneo, sobre todo por la noche, que no se va con un analgésico. Ya no basta un empaste y hace falta endodoncia.

¿Ves dónde está el problema? Las dos primeras fases no duelen, así que cuando empieza a doler ya vas tarde.

¿Se puede parar una caries?

Sí, siempre que la cojas en la fase de mancha blanca, y esto es lo mejor que te puedo contar hoy.

En esa fase el esmalte ha perdido mineral pero la estructura sigue entera, así que se puede remineralizar. Se hace con flúor en gel o barniz, con pasta de alta concentración y quitando la causa, que es tomar azúcar menos veces al día y limpiar mejor esa zona.

Después ya no se puede, porque cuando la superficie se rompe el esmalte no se regenera. No es como un hueso, que se repara solo.

Por eso insisto tanto con las revisiones anuales. Una mancha blanca no se nota, solo se ve mirando.

¿Dónde salen más?

Salen sobre todo en tres sitios, y ninguno de ellos es la cara de delante que ves en el espejo.

Los surcos de las muelas son unas ranuras tan estrechas que el pelo del cepillo no llega a entrar, y por eso en los niños se sellan.

Entre diente y diente solo llegan la seda o el cepillo interproximal. Esas caries no se ven a simple vista y se encuentran con radiografía.

Y en el cuello del diente, justo en el borde de la encía, salen sobre todo si la encía se ha retraído, porque la raíz no tiene esmalte y se pica mucho antes.

Y si quieres saber qué se hace con cada una, está en cómo se quita una caries.

¿Cómo se trata?

Depende de lo lejos que haya llegado.

Si es mancha blanca, flúor y cambio de hábitos, sin tocar el diente en ningún momento.

Si ya hay agujero, empaste: se quita la parte picada y se rellena con composite del color del diente. Te lo explicamos entero en el empaste dental.

Si ha llegado al nervio, endodoncia y casi siempre una corona después, porque el diente queda bastante más frágil.

Y si ya no queda diente suficiente, extracción, que es justo lo que se evita llegando antes.

¿Y en los niños?

Cambia bastante, así que lo tratamos aparte en las caries en los dientes de leche.

Lo único que te adelanto aquí es que un diente de leche con caries sí se trata, aunque se vaya a caer. Por debajo está el definitivo, y una infección le hace daño.

Lo que de verdad funciona para prevenirlas

Son cinco cosas y te las he puesto por orden de efecto, de la que más pesa a la que menos.

  • Espaciar el azúcar. Menos veces al día, y esto pesa más que todo lo demás junto.
  • Pasta con flúor dos veces al día, y sin enjuagarse después: escupir y nada más, porque el flúor tiene que quedarse ahí.
  • Limpieza entre los dientes con seda o cepillo interproximal, porque el cepillo normal solo llega al 60 % de la superficie.
  • Agua como bebida habitual, porque los refrescos te suman azúcar y ácido a la vez.
  • Revisión anual, para ver a tiempo lo que tú no puedes ver en el espejo.

En la consulta

Miramos con la exploración y con radiografía, porque las de entre los dientes no se ven de otra forma. También usamos el detector láser en los surcos dudosos.

Te decimos lo que hay y lo que hace falta, siempre con el presupuesto cerrado y por escrito.

Y si lo que tienes es una mancha blanca, te lo diremos igual: que todavía no hay que empastar y qué tienes que cambiar para que no llegue a hacer falta.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente una caries?
La destrucción progresiva del diente por el ácido que fabrican unas bacterias de tu boca. Cuando les llega azúcar lo fermentan y sueltan ácido, y ese ácido disuelve el mineral del esmalte. Cada vez que comes algo con azúcar el pH baja durante veinte o cuarenta minutos; en ese rato el diente pierde mineral y después la saliva se lo devuelve poco a poco.
¿Qué importa más, la cantidad de azúcar o las veces?
Las veces, y con diferencia. Un trozo de tarta de una sentada hace menos daño que ir picando caramelos toda la tarde: en el primer caso hay un ataque ácido y en el segundo hay seis. Lo mismo con las bebidas, porque un refresco de golpe es mejor que ese mismo refresco a sorbitos durante dos horas.
¿Se puede parar una caries sin empastar?
Sí, mientras esté en fase de mancha blanca. Ahí el esmalte ha perdido mineral pero la estructura sigue entera, así que se puede remineralizar con flúor en gel o barniz, pasta de alta concentración y quitando la causa. Cuando la superficie se rompe ya no, porque el esmalte no se regenera: no es como un hueso.
¿Por qué no me duele si tengo una caries?
Porque las dos primeras fases no duelen. La mancha blanca no duele nada, y la caries en esmalte tampoco. El frío y el dulce empiezan a notarse cuando ha pasado a dentina, y el dolor espontáneo llega cuando alcanza el nervio. Por eso cuando empieza a doler ya vas tarde, y por eso la revisión anual sirve para ver lo que tú no puedes ver en el espejo.
¿Dónde salen más?
En tres sitios, y ninguno es la cara de delante que ves en el espejo. Los surcos de las muelas, tan estrechos que el pelo del cepillo no entra, que en niños se sellan. Entre diente y diente, donde solo llegan la seda o el cepillo interproximal y que se encuentran con radiografía. Y en el cuello del diente, sobre todo si la encía se ha retraído, porque la raíz no tiene esmalte.
¿Qué previene de verdad?
Cinco cosas, por orden de efecto. Espaciar el azúcar, que pesa más que todo lo demás junto. Pasta con flúor dos veces al día sin enjuagarse después: escupir y nada más. Limpieza entre los dientes, porque el cepillo solo llega al 60 % de la superficie. Agua como bebida habitual. Y revisión anual.

Fuentes

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