25 abril 2024

Reendodoncia: qué es, cuándo se necesita y cómo puede salvar tu diente

Descubre cuándo es necesaria una reendodoncia, en qué consiste el procedimiento y qué hacer si tu endodoncia anterior ha fallado. Te lo explicamos paso a paso.

La reendodoncia es, en esencia, una segunda oportunidad para un diente que previamente recibió una endodoncia (tratamiento de conducto) y no logró sanar por completo. Te hablo desde mi experiencia en primera persona: no hay nada más satisfactorio que poder salvar un diente que todos daban por perdido. En Cleardent vemos con frecuencia casos de pacientes que, meses o incluso años después de una endodoncia, vuelven a sufrir dolor o infección en esa piezas. En estos casos, la reendodoncia se convierte en el procedimiento indicado para eliminar la infección remanente y conservar el diente natural.

¿Qué es la reendodoncia?

La reendodoncia consiste en deshacer y rehacer una endodoncia previa que no tuvo el resultado esperado. En otras palabras, es el retratamiento del conducto radicular de un diente que ya fue endodonciado, con el objetivo de eliminar una infección persistente o recurrente y volver a sellar el diente correctamente. Este procedimiento se realiza para salvar un diente seriamente dañado y evitar su extracción definitiva.

En mi práctica diaria suelo explicarlo con un ejemplo sencillo: imagina que tu diente tuvo una primera oportunidad con la endodoncia original, pero alguna bacteria rezagada o un conducto no detectado impidió la curación completa. La reendodoncia es esa segunda oportunidad donde abrimos de nuevo el diente, limpiamos a fondo los conductos y volvemos a rellenarlos para darle una nueva vida al diente. En Cleardent, nuestros especialistas en endodoncia abordan la reendodoncia con tecnología avanzada (microscopios, radiografías 3D) y mucha meticulosidad, ya que cada caso es único y delicado. Es un procedimiento más complejo que la endodoncia inicial, pero cuando se realiza correctamente tiene un alto porcentaje de éxito, permitiendo que el diente permanezca sano y funcional por muchos años más.

¿Cuándo es necesaria una reendodoncia?

Lo primero que debes saber es que la gran mayoría de las endodoncias tienen éxito y logran eliminar la infección del diente (>90% según mi experiencia y estudios). Sin embargo, hay ocasiones en las que, pese a un buen trabajo inicial, el diente no termina de sanar o vuelve a infectarse con el tiempo. En Cleardent siempre evaluamos cuidadosamente cada caso, pero algunos motivos frecuentes por los que una endodoncia puede fracasar, haciendo necesaria la reendodoncia, son:

  • Conductos radiculares no tratados por completo: algunos dientes tienen una anatomía muy compleja, con conductos adicionales, curvos o muy estrechos. Es posible que en el primer tratamiento quedara un conducto sin limpiar simplemente porque no se detectó. Si alguna parte del sistema de conductos quedó sin desinfectar, la infección puede persistir y causar molestias de nuevo. Por eso insistimos en la importancia de la tecnología y la experiencia: en Cleardent contamos con radiografía tridimensional y microscopios que nos permiten encontrar hasta el último recoveco del diente para limpiarlo.
  • Infección persistente o que reaparece: a veces la infección original era tan extensa o agresiva que volvió a desarrollarse incluso después de la endodoncia inicial. Si tras un tiempo notas que el diente vuelve a doler o aparece un flemón, puede indicar que las bacterias no se eliminaron al 100% y es necesario repetir el tratamiento para acabar con ellas definitivamente.
  • Sellado insuficiente o filtraciones: el éxito de una endodoncia depende en gran medida de un buen sellado hermético con gutapercha dentro de los conductos. Si el relleno interno no llega hasta la punta de la raíz o no sella bien, pueden quedar espacios donde las bacterias proliferen. Asimismo, es vital que el diente se reconstruya rápidamente después de la endodoncia; si la restauración (empaste o corona) se retrasa demasiado o se hace de forma deficiente, puede haber contaminación por saliva u otros gérmenes dentro del diente. En Cleardent ponemos especial cuidado en este paso final, utilizando materiales de calidad y aislando el diente con dique de goma durante el procedimiento para evitar cualquier filtración.
  • Nueva caries en el diente tratado: aunque hayamos quitado el nervio y el diente ya no tenga sensibilidad, sigue siendo vulnerable a las caries. De hecho, una caries que se forme posteriormente puede avanzar sin que la sientas (al no haber nervio que duela) y llegar hasta el material de relleno del conducto. Esto expone de nuevo el interior del diente a las bacterias, causando reinfección. Por eso siempre recalco a mis pacientes la importancia de mantener una buena higiene oral y revisiones periódicas, especialmente en dientes endodonciados.
  • Fracturas o problemas en la restauración: un diente endodonciado suele protegerse con una corona o incrustación. Si con el tiempo esa corona se afloja, se rompe o se filtra, el sellado del diente queda comprometido y las bacterias pueden colarse. Del mismo modo, una grieta nueva en la raíz del diente puede permitir la entrada de gérmenes. En casos de coronas flojas o fracturas, primero solucionamos ese aspecto (cambiando la corona, por ejemplo) y luego valoramos la reendodoncia para desinfectar internamente. En nuestras clínicas Cleardent vemos este tipo de situaciones y siempre aconsejamos actuar rápido, porque detectar a tiempo una filtración puede evitar tener que extraer el diente.

En resumen, repetir una endodoncia solo se indica cuando existe un problema real que lo justifica: dolor persistente, signos claros de infección en radiografías, o cualquier factor que amenace la salud del diente previamente tratado. Si no hay síntomas ni indicios de infección y el diente está bien sellado, no hay por qué reendodonciarlo “por si acaso”. Pero si notas algo fuera de lo normal en un diente endodonciado, acude a revisión cuanto antes. Más vale pecar de precavido: en Cleardent hacemos evaluaciones integrales y radiográficas para determinar si realmente hace falta una reendodoncia, o si el dolor puede deberse a otra causa.

Síntomas de que puedes necesitar una reendodoncia

Muchas veces la pregunta del paciente es: “¿Cómo sé si necesito una reendodoncia?”. Tras una endodoncia, el diente normalmente deja de doler y sana. Pero si algo va mal, el cuerpo suele mandar señales. Presta atención a estos síntomas y signos de alarma, ya que pueden indicar que la infección continúa o ha vuelto:

  • Dolor persistente o que reaparece: un diente endodonciado no debería doler de forma intensa pasado el período normal de curación. Si meses después del tratamiento vuelves a sentir dolor espontáneo o al morder, es una bandera roja. En mi experiencia, el dolor de una reinfección suele empezar leve y aumentar con el tiempo, a veces acompañado de sensación de latidos en el diente.
  • Inflamación y flemón: la aparición de hinchazón en la encía cercana o incluso inflamación en la cara a la altura del diente tratado indica infección activa. Un absceso (flemón) puede manifestarse como un bulto doloroso en la encía o supuración de pus. Este es un signo claro de que hay que reintervenir el conducto para drenar la infección y limpiarla bien.
  • Sensibilidad prolongada: después de una endodoncia es normal tener unas molestias leves al morder durante unos días. Pero si la sensibilidad al calor, frío o al masticar persiste semanas o meses, o va en aumento en lugar de disminuir, podría ser señal de que la endodoncia no resolvió del todo el problema. En algunos casos el diente puede doler al aplicar presión o sentirse “raro” continuamente.
  • Cambio de color del diente: un diente endodonciado a veces se oscurece un poco con los años, pero si notas un oscurecimiento repentino o manchas en ese diente, podría indicar necrosis de tejido remanente o filtraciones internas. Es decir, algo dentro no está bien y requiere evaluación.
  • Fractura de la reconstrucción o caída de la corona: si la obturación (empaste) provisional o permanente que te pusieron tras la endodoncia se cae, o la corona protectora se fractura, el diente queda desprotegido. Al entrar bacterias, es probable que en poco tiempo empieces con infección de nuevo en la raíz. Por eso, ante cualquier desperfecto en la restauración de un diente endodonciado, ven a vernos inmediatamente. En Cleardent hemos atendido pacientes que perdieron la corona y esperaron demasiado; para cuando acudieron, la infección había avanzado. Lo ideal es no dejar desprotegido un diente tratado.

En definitiva, si tu diente tratado comienza a dar problemas (dolor, hinchazón, fístulas, sensibilidad anormal), no lo ignores. Lo más recomendable es acudir a la clínica para un examen con radiografía. Muchas veces, una simple radiografía periapical o 3D nos muestra claramente si hay una lesión activa en la punta de la raíz o un conducto sin rellenar. Como endodoncista, te aseguro que detectar el problema a tiempo hace que la reendodoncia tenga muchas más probabilidades de éxito y de que puedas conservar tu diente.

¿Cómo se realiza una reendodoncia?

El procedimiento de reendodoncia es muy parecido al de una endodoncia convencional, con la diferencia de que debemos retirar el material existente y enfrentarnos a posibles complicaciones añadidas (como conductos calcificados, instrumentos rotos, etc.). Te cuento paso a paso cómo solemos llevar a cabo una reendodoncia en Cleardent, para que sepas qué esperar del tratamiento:

  1. Evaluación y preparación: primero confirmamos, mediante radiografías y pruebas clínicas, que la reendodoncia es la mejor opción. En esta fase previa tomamos radiografías periapicales y, si es necesario, escáner 3D (TAC) para ver la anatomía completa de los conductos y localizar posibles problemas (como un conducto oculto o una fractura radicular). Planificamos el retratamiento identificando la causa del fallo de la primera endodoncia. Es fundamental para nosotros en Cleardent entender por qué falló el tratamiento inicial, así abordamos la solución con más precisión.
  2. Anestesia local y acceso al conducto: al igual que en cualquier tratamiento dental invasivo, aplicamos anestesia local para que no sientas ninguna molestia. Una vez la zona está bien dormida, volvemos a abrir una cavidad de acceso en el diente (generalmente por la corona o superficie oclusal) para llegar al sistema de conductos radiculares. Si el diente tenía una corona o perno colocado, en esta fase debemos retirarlos cuidadosamente para poder acceder a los conductos. No te preocupes, solemos retirar coronas temporales o definitivas con técnicas que permiten luego volver a usarlas provisoriamente mientras termina el proceso, si es posible.
  3. Retirada del material antiguo: con instrumentos especializados, el endodoncista elimina la gutapercha y sellador colocados en la endodoncia previa. Esto se hace utilizando limas de endodoncia, disolventes específicos y mucho control radiográfico. A veces nos encontramos sorpresas, como un fragmento de lima roto dentro del conducto o una calcificación que obstruye el paso; abordamos cada situación con instrumental adecuado (por ejemplo, ultrasonidos para quitar fragmentos metálicos, fresas especiales para calcificaciones, etc.).
  4. Limpieza y desinfección profunda: una vez libre el camino, realizamos de nuevo la instrumentación y limpieza de los conductos en toda su longitud. Irrigamos con soluciones desinfectantes (como hipoclorito de sodio) para eliminar cualquier bacteria residual. En Cleardent ponemos especial énfasis en esta fase: nos tomamos el tiempo necesario para raspar y ensanchar ligeramente los conductos si hace falta, y así conseguir que queden totalmente limpios y libres de tejido infectado. Vamos comprobando con radiografías que alcanzamos hasta la punta de la raíz y buscamos conductos adicionales o anatómicos inusuales que pudieran haber pasado desapercibidos la primera vez.
  5. Secado y relleno (obturación): después de desinfectar, secamos muy bien los conductos y procedemos a rellenarlos nuevamente con gutapercha u otro material sellador. Nos aseguramos de que el sellado sea hermético hasta el final de la raíz, ya que de esto depende en gran medida que no vuelvan a entrar bacterias. Este paso es delicado; en ocasiones combinamos la gutapercha con técnicas termoplásticas para que el material fluya y se adapte incluso a los recovecos más pequeños.
  6. Reconstitución del diente: con los conductos ya obturados, colocamos una nueva reconstrucción coronaria para proteger el diente. Dependiendo del caso puede ser un empaste provisional o definitivo, una incrustación o una corona. Lo importante es sellar la entrada del conducto desde arriba para que no haya filtraciones. En muchos casos recomendamos colocar una corona dental si no la tenía, ya que los dientes endodonciados tienden a fracturarse con más facilidad. En Cleardent te asesoraremos sobre la mejor opción; nuestro objetivo es que salgas del tratamiento con el diente protegido y funcional, listo para usarlo con normalidad.

Este retratamiento suele llevar más tiempo que una endodoncia inicial. Por lo general, una reendodoncia puede tomar entre 1 y 2 horas en total, dependiendo de la complejidad del caso. A veces conseguimos hacerlo en una sola sesión larga; otras veces preferimos dividirlo en dos sesiones si el diente necesita medicación desinfectante intermedia o para comodidad del paciente. En esos casos, dejamos un fármaco antibacteriano dentro del conducto por unos días y luego continuamos en la segunda cita. Todo esto te lo explicaremos en detalle en la clínica, adaptándonos a tu situación particular.

Quiero que sepas que el procedimiento en sí no duele, ya que estarás bien anestesiado. Durante la reendodoncia sentirás vibraciones y cierta presión, pero no dolor. Tras el tratamiento, es normal una ligera molestia o sensibilidad los primeros días, al fin y al cabo hemos vuelto a intervenir el diente. Puedes notar el diente un poco sensible al morder o a la palpación, e incluso un leve dolorcito controlable con analgésicos suaves. En Cleardent siempre damos las indicaciones postoperatorias: suele bastar con un ibuprofeno o paracetamol si sientes alguna molestia, y en caso de infección importante recetamos antibiótico. La inflamación de la encía alrededor del diente también es posible, pero debería bajar en pocos días. Ante cualquier dolor intenso o hinchazón que no cede tras la reendodoncia, te revisaremos de inmediato, aunque estos casos no son comunes.

Pronóstico, cuidados y resultados tras la reendodoncia

¿Es efectiva la reendodoncia? La respuesta corta es , en la mayoría de los casos la segunda endodoncia logra salvar el diente y eliminar la infección. La tasa de éxito de un retratamiento bien indicado y bien realizado es alta, comparable a la de una endodoncia primaria en muchos casos. En mi experiencia, si el diente estaba en buenas condiciones estructurales (suficiente raíz, sin fracturas) y el paciente sigue las recomendaciones, ese diente puede durar muchos años, incluso toda la vida.

Ahora bien, es importante ser honestos: cada caso es diferente y no existe garantía absoluta de éxito. La efectividad depende de factores como la anatomía del diente, el grado de infección, la habilidad del profesional y también la cooperación del paciente en los cuidados posteriores. ¿Qué significa esto? Que después de la reendodoncia, tu papel para asegurar el éxito es mantener una excelente higiene bucal (cepillado después de cada comida, uso de hilo dental), acudir a tus revisiones periódicas y realizarte limpiezas dentales profesionales al menos una vez al año. De este modo prevenimos nuevas caries o problemas que puedan comprometer el diente tratado.

En Cleardent hacemos un seguimiento cercano tras cada reendodoncia. Programamos una revisión con radiografía a los 6 meses o al año para confirmar que la lesión infecciosa está cicatrizando correctamente y que el hueso alrededor de la raíz se está recuperando. Ver la radiografía limpia, sin rastro de infección, y al paciente sin dolor, es la confirmación de que la reendodoncia fue un éxito. Y créeme, ¡no hay mejor sensación que poder decirle al paciente que su diente se ha salvado y está sano de nuevo!

Por supuesto, también aconsejamos evitar malos hábitos que puedan poner en riesgo tus dientes: no descuidar la higiene, moderar el consumo de azúcar, no usar los dientes para abrir cosas (un diente endodonciado puede fracturarse si muerdes algo muy duro), etc. El éxito a largo plazo es un trabajo en equipo: nosotros realizamos el mejor tratamiento posible y tú lo cuidas día a día.

¿Qué pasa si la reendodoncia no es viable o no funciona?

Aunque la reendodoncia es un tratamiento conservador muy efectivo, hay situaciones en las que no está indicada o en las que lamentablemente no logra resolver el problema al 100%. Como profesional, mi deber es informarte de las alternativas para que tomes la mejor decisión sobre tu salud dental.

Contraindicaciones de la reendodoncia: Hay casos donde intentar una reendodoncia podría ser inútil o incluso perjudicial. Por ejemplo, si el diente tiene una fractura vertical en la raíz, ya no es posible sellarlo herméticamente y la infección seguirá filtrándose. También dientes con conductos totalmente calcificados u obstruidos donde no se puede acceder a la punta de raíz, o piezas con un pronóstico muy pobre (por ejemplo, dientes muy desgastados que prácticamente no tienen estructura sana restante, o con movilidad severa por periodontal avanzada). En pacientes con muy mala higiene oral que no estén dispuestos a mejorarla, a veces tampoco recomendamos reendodoncia porque el diente volverá a infectarse con facilidad. En Cleardent, antes de empezar un retratamiento evaluamos honestamente estos factores. Si vemos que las posibilidades de éxito son mínimas, preferimos no hacerte gastar tiempo y dinero en un procedimiento condenado al fracaso.

Cirugía endodóntica (apicectomía): En algunos casos borderlines, existe la opción de realizar una apicectomía en lugar de (o además de) la reendodoncia. La apicectomía es una pequeña cirugía donde accedemos a la punta de la raíz a través de la encía para limpiar directamente una infección persistente y sellar el ápice de la raíz por fuera. Se suele recurrir a ella cuando la infección está localizada en el extremo de la raíz y no se consigue eliminar solo por dentro, o cuando hay obstáculos en el canal (por ejemplo, una lima rota que no se puede quitar) pero sí podemos llegar por cirugía. A veces, combinamos ambos: reendodonciamos el diente y además realizamos una apicectomía para asegurarnos de eliminar la lesión periapical. En nuestra clínica hemos llevado a cabo apicectomías con éxito para salvar dientes que de otra forma habría que extraer. Es un procedimiento más invasivo, pero sigue siendo conservador en el sentido de que mantiene tu diente natural en boca.

Extracción e implante dental: Cuando ni la reendodoncia ni la apicectomía son opciones viables o han fallado, la última alternativa es extraer el diente. Perder un diente es algo que tratamos de evitar a toda costa, pero a veces es la decisión más sensata si el foco infeccioso no se erradica. La buena noticia es que hoy día podemos reemplazar ese diente por un implante dental con corona, o bien por un puente fijo o prótesis removible, devolviéndote estética y función. En Cleardent contamos tanto con especialistas en endodoncia como en implantología, así que te asesoraremos integralmente: si llega el punto de tener que optar por un implante, te explicaremos el proceso y nos aseguraremos de que no te quedes sin pieza (podemos colocar incluso un diente provisional estético mientras se integra el implante, para que no notes huecos en tu sonrisa). Pero enfatizo: siempre que sea posible, es mejor salvar el diente natural. Un implante es una solución excelente cuando no queda más remedio, pero ningún material artificial iguala la sensación y la funcionalidad de tu propio diente.

Precio de la reendodoncia

Es normal que te preguntes cuánto cuesta una reendodoncia, ya que suele ser un tratamiento más complejo que la endodoncia original. El precio puede variar bastante según la clínica, la ciudad y la dificultad del caso. En promedio, en España una reendodoncia de un molar puede rondar los 200 a 300 euros por diente, aunque en clínicas de referencia con tecnología avanzada puede ser más elevado (alrededor de 350-450 €). En Cleardent ofrecemos presupuestos personalizados: evaluamos tu caso y te damos un precio cerrado antes de empezar, para que no tengas sorpresas. Además, contamos con facilidades de pago y financiaciones, porque entendemos que la economía no debe ser un obstáculo para conservar tu salud dental.

Ten en cuenta que invertir en salvar tu diente suele ser más económico a largo plazo que extraer y luego reponer con un implante o puente. Cuando salvas el diente, evitas gastos futuros de prótesis y mantienes tu dentadura natural. Por eso, si hay opción de reendodoncia con buen pronóstico, suele valer la pena el coste. En cualquier caso, te aconsejaremos con honestidad: si vemos que la reendodoncia no garantiza resultados, también te lo diremos y buscaremos la alternativa más adecuada y económica para ti.

Preguntas frecuentes sobre reendodoncia

¿Duele una reendodoncia?

No, el procedimiento en sí se realiza con anestesia local, por lo que no sentirás dolor durante la reendodoncia. Tras el tratamiento es normal cierta molestia o sensibilidad unos días, pero suele controlarse bien con analgésicos suaves. En Cleardent nos preocupamos mucho por tu comodidad: si estás nervioso o sientes cualquier molestia te lo solucionaremos al momento. La mayoría de pacientes nos dicen que no notaron diferencia entre la endodoncia inicial y la reendodoncia en cuanto a dolor, más allá de las incomodidades habituales de mantener la boca abierta un rato.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento y la recuperación?

Una reendodoncia suele durar entre 1 y 2 horas en una sola cita, aunque en casos complicados podemos repartir el tratamiento en dos visitas. Después de salir de la clínica, podrás hacer vida normal casi de inmediato. La recuperación consiste básicamente en esperar a que cualquier molestia disminuya (en 24-72 horas típicamente) y seguir las indicaciones de higiene. Evita masticar cosas duras con ese diente por unos días y mantén la zona limpia. En pocos días deberías sentir el diente igual que antes, pero sin dolor ni infección.

¿Qué porcentaje de éxito tiene una reendodoncia?

Las estadísticas y nuestra propia experiencia indican que la reendodoncia tiene una alta tasa de éxito, cercana al 80-90% en dientes bien seleccionados. Esto significa que en la mayoría de casos logramos eliminar la infección y el diente se mantiene sano a largo plazo. Por supuesto, el éxito depende de factores como el estado del diente, la complejidad de los conductos y los cuidados posteriores. En Cleardent estudiamos cuidadosamente cada caso para darte un pronóstico realista. Si pensamos que las probabilidades de éxito son bajas, te lo diremos y exploraremos alternativas como la cirugía apical o el implante. Pero si recomendamos la reendodoncia, es porque confiamos en que hay muchas posibilidades de salvar tu pieza.

¿Cuándo no se puede hacer una reendodoncia?

No se recomienda una reendodoncia cuando el diente presenta daños irreversibles que impiden el éxito del retratamiento. Por ejemplo, una raíz fisurada o fracturada es motivo para descartar la reendodoncia, ya que no se podría sellar adecuadamente. Lo mismo ocurre si los conductos están completamente calcificados u obstruidos, impidiendo acceder a la infección. Otros casos son dientes con pérdida ósea extrema o muy poca estructura remanente (que prácticamente no tienen diente que salvar). También, si un paciente no está dispuesto a mantener una higiene adecuada, cualquier retratamiento sería en vano. En situaciones así, es preferible planificar una extracción y sustituir el diente por un implante u otra solución.

¿Qué cuidados debo tener después de una reendodoncia?

Tras una reendodoncia, los cuidados son similares a los de una endodoncia normal: mantiene una buena higiene oral, cepilla suavemente la zona del diente tratado y usa enjuague antibacteriano si te lo recomendamos. Es importante no masticar cosas duras con ese diente hasta que tengas la restauración definitiva (si te pusimos un empaste provisional, por ejemplo). Sigue las indicaciones de medicación si las hay (antibiótico o analgésico). Y muy importante, acude a las revisiones de control que te programemos: normalmente querré verte en unas semanas para asegurarme de que todo va bien, y luego cada cierto tiempo para monitorear con radiografías que la infección ha desaparecido. Mientras tanto, presta atención a tu cuerpo: si notas dolor fuerte, inflamación o cualquier síntoma fuera de lo común, avísanos de inmediato. Pero lo usual es que, con el paso de los días, te olvides de que ese diente fue re-intervenido. Muchos pacientes me dicen felices “¡ya ni me acuerdo de la muela, está como si nada!”, y eso es señal de que hemos hecho un buen trabajo conjunto.

Espero que esta información te haya sido útil. Si tienes más dudas sobre la reendodoncia o tu caso particular, en Cleardent estamos a tu disposición para resolverlas. ¡Tu tranquilidad y tu salud dental son lo primero.

cta clearden 2025
Francisco Villoslada cleardent
Odontólogo
El Dr. Villoslada es un odontólogo con una sólida formación en endodoncia, prostodoncia y estética dental, áreas que le permiten ofrecer un enfoque integral en cada tratamiento. Desde 2013, su trayectoria se ha caracterizado por una atención personalizada y una planificación detallada que prioriza tanto la estética como la funcionalidad. Con experiencia en grupos odontológicos de prestigio, el Dr. Villoslada es reconocido por su habilidad en tratamientos restauradores, siempre enfocado en brindar resultados de alta calidad para sus pacientes.

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