Ir al contenido
Pedir cita

Dolor de muelas: qué tomar, qué alivia de verdad y cuándo es urgencia

Qué analgésico se usa para el dolor de muelas, qué remedios caseros alivian mientras tanto, cuáles lo empeoran y qué señales obligan a acudir el mismo día.

Un molar cortado con la cámara del nervio ancha y ocupando todo el centro

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

Publicado
Actualizado

Qué conviene tener claro

  • El dolor no es el problema: es el aviso de una causa que sigue ahí cuando el dolor se calma.
  • El ibuprofeno alivia más que el paracetamol en dolor dental, y la combinación de los dos más que cualquiera por separado.
  • El antibiótico no quita el dolor ni cura la caries, y la evidencia de que ayude por sí solo es de certeza muy baja.
  • El calor local, la aspirina sobre la encía y el clavo puro empeoran el cuadro. Ninguno llega al interior del diente.
  • Cuatro signos obligan a acudir el mismo día: hinchazón que cierra el ojo o baja al cuello, fiebre alta, dificultad para tragar y no poder abrir la boca.

¿Te duele una muela y quieres calmarla ya? Se puede, y ahora va con qué. Pero el dolor casi nunca es el problema: es el aviso de algo que sigue ahí cuando el dolor se calma.

Calmarlo está bien, pero lo que decide cómo acaba el diente es lo que tardes en ir.

¿Qué me tomo?

Los de siempre, paracetamol e ibuprofeno. El ibuprofeno añade efecto antiinflamatorio, que es justo lo que falta cuando hay presión dentro del diente.

Y está medido: la revisión Cochrane sobre dolor dental encontró que 400 mg de ibuprofeno alivian más que 1.000 mg de paracetamol. Y que los dos juntos alivian más que cualquiera por separado, con efectos adversos parecidos.

La dosis la indica el médico o el farmacéutico, porque depende del peso, de la edad y de la medicación de cada uno. Hay tres límites que conviene tener claros:

  • No pasar de la dosis del prospecto.
  • No mezclar dos antiinflamatorios distintos.
  • No encadenar días de automedicación esperando que se arregle solo.

El antibiótico es otra cosa distinta. No quita el dolor, no cura la caries y no sustituye al tratamiento. Se prescribe cuando hay infección con signos concretos, y tomarlo por cuenta propia tapa el cuadro y retrasa el diagnóstico.

La revisión de la Asociación Dental Americana lo estudió para la pulpitis y el absceso localizado. Encontró una certeza muy baja a baja, con beneficio y daño a la vez. Dicho de otro modo, el antibiótico no es la alternativa a ir.

¿Qué alivia mientras tanto?

Cuatro cosas, y ninguna es complicada. Los enjuagues con agua tibia y sal bajan la irritación de la encía y arrastran restos. El frío por fuera de la mejilla, en ratos cortos, baja la inflamación y adormece la zona.

Dormir con la cabeza algo elevada baja la presión en la cara por la noche, que es cuando más duele. Y conviene masticar del otro lado y dejar en ese lo muy frío, lo muy caliente, lo dulce y lo ácido.

Lo que no hay que hacer

Tres costumbres muy extendidas que hacen daño de verdad:

  • El calor en la cara, que dilata los vasos y aumenta la inflamación si hay infección.
  • La aspirina triturada sobre la encía, que quema la mucosa y deja una lesión blanca dolorosa.
  • El aceite de clavo puro, que irrita y, si se repite, puede dañar la zona.

Ninguno de los tres llega al interior del diente, que es justo donde está el origen del dolor.

¿Qué me dice el tipo de dolor?

El patrón orienta bastante, porque no duele igual una caries que una infección.

Una punzada corta con el frío o el dulce, que se apaga en cuanto quitas el estímulo, suele ser sensibilidad o una caries que aún no ha llegado al nervio.

El dolor que aparece solo y te despierta por la noche apunta a una pulpitis, y eso se resuelve con endodoncia.

Si duele al morder, la encía está hinchada y sale un bulto, ya hay infección alrededor de la raíz: eso es un absceso.

En un adulto joven, el dolor al final de la arcada con la encía inflamada por detrás del último molar suele ser la muela del juicio. Ahí lo que duele es la encía que la cubre, no siempre la muela.

¿Por qué ya no me hace efecto?

Porque cuando la presión dentro del diente pasa de cierto punto, el analgésico ya no la compensa. Si te pasa eso, no subas la dosis por tu cuenta ni sumes fármacos.

Ese es el momento de que te vean en consulta, no de tomar más cantidad. Y si estás doblando la dosis para aguantar el día, dilo al llamar.

¿Cuándo es una urgencia?

Cuatro signos obligan a acudir el mismo día, y dos de ellos a un hospital:

  • La hinchazón te cierra el ojo o baja hacia el cuello.
  • Tienes fiebre alta.
  • Te cuesta tragar.
  • No puedes abrir la boca del todo.

No es una advertencia genérica. En las series de infecciones cervicales profundas, cerca de dos tercios empiezan en un diente. Y alrededor de una cuarta parte de esos pacientes necesita intubación para proteger la vía aérea.

El dolor que no cede con analgésico a las cuarenta y ocho horas también es motivo de consulta, aunque no haya nada hinchado.

¿Qué te hacen en consulta?

Una radiografía y una prueba de vitalidad, que es lo que dice si el nervio sigue sano. A partir de ahí cambia el tratamiento: la caries se limpia y se rellena, el nervio dañado se trata con endodoncia y el absceso se drena antes de nada.

Lo que no cambia es el orden: primero se quita la causa y después se decide el resto. Un diente que ha dejado de doler sin tratamiento no es un diente curado.

Preguntas frecuentes

¿Qué se toma para el dolor de muelas?
Los analgésicos de uso habitual son el paracetamol y el ibuprofeno, y este último añade efecto antiinflamatorio, que es lo que suele faltar cuando hay presión dentro del diente. La revisión Cochrane sobre dolor dental encontró que 400 mg de ibuprofeno alivian más que 1.000 mg de paracetamol, y que la combinación de ambos alivia más que cualquiera de los dos por separado. La pauta concreta la indica el médico o el farmacéutico, porque depende del peso, de la edad y de lo que ya se esté tomando.
¿Hace falta antibiótico?
No como tratamiento del dolor. El antibiótico no quita el dolor, no cura la caries y no sustituye al tratamiento del diente: se prescribe cuando hay infección con signos concretos. La revisión sistemática de la Asociación Dental Americana encontró que, para la pulpitis y el absceso apical localizado, la evidencia a favor de los antibióticos es de certeza muy baja a baja y muestra a la vez beneficio y daño, con un potencial de perjuicios notable. Tomarlo por cuenta propia enmascara el cuadro y retrasa el diagnóstico.
¿Qué alivia mientras llega la cita?
Los enjuagues con agua tibia y sal, que reducen la irritación de la encía y arrastran restos, y el frío aplicado por fuera de la mejilla en intervalos cortos. Dormir con la cabeza algo elevada disminuye la presión por la noche, que es cuando el dolor de origen pulpar se vuelve más intenso. Conviene masticar del lado contrario y evitar en ese lado lo muy frío, lo muy caliente, lo dulce y lo ácido.
¿Y los remedios de siempre?
Tres de los más extendidos hacen daño de forma directa. El calor local dilata los vasos y aumenta la inflamación cuando hay infección. La aspirina triturada sobre la encía provoca una quemadura química de la mucosa. El aceite de clavo aplicado puro irrita y puede dañar la mucosa si se repite. Ninguno de los tres llega al interior del diente, que es donde está el origen.
¿Qué me dice el tipo de dolor que tengo?
Bastante. Una punzada breve con el frío o el dulce, que se apaga al retirar el estímulo, suele ser sensibilidad o una caries que aún no ha llegado a la pulpa. El dolor espontáneo que aparece sin causa y despierta por la noche apunta a una pulpitis y se resuelve con endodoncia. Si duele al morder, la encía está hinchada y hay un bulto, ya existe infección alrededor de la raíz.
¿Cuándo es una urgencia de hospital?
Cuando la inflamación cierra el ojo o baja hacia el cuello, cuando hay fiebre alta, dificultad para tragar o limitación para abrir la boca. No es una precaución teórica: en las series de infecciones cervicales profundas, alrededor de dos tercios son de origen dental y una parte importante necesita intubación para proteger la vía aérea. El dolor que no cede con analgésico a las cuarenta y ocho horas también es motivo de consulta, aunque no haya hinchazón visible.

Fuentes

Llamar Pedir cita