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Mi hijo tiene 7 años y no se le cae ningún diente: ¿es normal?

A los siete años sin ningún diente caído lo normal es que no pase nada. Qué margen hay, qué señales piden una radiografía y por qué rara vez preocupa.

Un modelo infantil con todos los dientes de leche aún en su sitio

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • La media está entre los seis y los siete años, y la media no es una norma: a los cinco y a los ocho también es normal.
  • Lo que marca el ritmo no es cuándo se cae el de leche, sino cuándo empuja el definitivo.
  • A los ocho años sin ningún diente caído, o seis meses de hueco sin que asome nada, sí se miran.
  • Que falte un definitivo pasa en torno al 5 % de la población, y en el 83 % de esos casos falta uno o dos, no más.
  • Si algo bloquea la salida, quitarlo pronto cambia el resultado: del 58 % de dientes que salen solos al 97 % cuando se guía.

Tu hijo tiene siete años, en clase ya casi todos han pasado por el ratoncito Pérez y a él no se le mueve nada. Lo normal es que no pase nada. Te cuento hasta dónde llega ese margen y qué sí conviene mirar.

¿Cuándo se empiezan a caer los dientes de leche normalmente?

La media está entre los seis y los siete años, pero la media no es una norma. Hay niños que empiezan a los cinco y niños que empiezan a los ocho, y los dos están dentro de lo esperable.

Lo que sí ayuda a orientarse es esto:

  • Suele haber un patrón familiar: si tú empezaste tarde, es probable que él también.
  • Las niñas suelen ir unos meses por delante de los niños.
  • Los prematuros y los niños de menor peso al nacer suelen ir algo retrasados.
  • Lo que marca el ritmo no es cuándo se cae el de leche, sino cuándo empuja el definitivo.

Lo que sí conviene mirar

Hay cuatro cosas que no son cuestión de paciencia:

  • Que a los ocho años no se haya caído ni uno solo.
  • Que se caiga un diente y pasen seis meses sin que asome el definitivo.
  • Que la encía esté abultada y dura en la zona donde debería salir.
  • Que haya habido un golpe fuerte en un diente de leche, aunque fuera hace años.

Ese último punto se olvida mucho. Un golpe a los tres años puede dañar el germen del definitivo que está debajo, y eso no se ve hasta que le toca salir.

¿Qué puede estar pasando?

Si hay que mirarlo, en tu caso será casi seguro una de estas:

  • El definitivo va retrasado y no hay nada más. Es lo más frecuente con diferencia.
  • Falta ese diente definitivo, lo que se llama agenesia.
  • Hay un diente de más bloqueando la salida.
  • El de leche está anquilosado, es decir, pegado al hueso, y no se afloja.

Ninguna de las cuatro es grave. Las tres últimas necesitan que se sepan pronto, porque a esa edad hay margen para guiar la salida.

Dos datos que ayudan a poner cada una en su sitio.

Que falte un definitivo le pasa en torno al 5 % de la población, algo más a las niñas. El que más falta es el segundo premolar de abajo, seguido del incisivo lateral de arriba, y en el 83 % de los casos falta uno o dos, no más.

Dos cortes iguales: bajo un diente de leche hay otro empujando y bajo el otro no hay nada
Lo que empuja desde abajo es lo que hace que el de leche se afloje

Y cuando hay un diente de más bloqueando, el momento cambia el resultado. En la revisión que reunió quince estudios y más de mil niños, quitar el obstáculo y esperar dejó salir el diente en el 58 % de los casos; quitarlo abriendo espacio, en el 82 %; y quitarlo con tracción de ortodoncia, en el 97 %. Cuanto antes se haga y menos formada esté la raíz, mejor sale.

Qué haremos en la revisión

Una exploración y, si hace falta, una radiografía panorámica. Esa imagen enseña de una vez todos los dientes definitivos: cuántos hay, dónde están y cuánto les falta.

Con eso sabrás si toca esperar o si hay que hacer algo. Y esperar, cuando la radiografía dice que están todos y vienen de camino, es un plan perfectamente válido.

Mientras tanto, en casa

No le tires del diente de tu hijo ni lo ates a nada. Si está listo, se cae solo; si no lo está, forzarlo duele y puede dejar un trozo de raíz dentro.

Que muerda alimentos duros, como manzana o zanahoria, ayuda de forma natural. Y cepillarse bien esos dientes de leche importa igual, porque una caries en uno de ellos sí puede afectar al que viene detrás.

Si quieres el calendario completo, está en cuándo se caen los dientes de leche. Y si pasa lo contrario, que el definitivo sale por detrás sin que el de leche se caiga, eso es otra cosa y la contamos en dientes de tiburón.

Casi todo lo de esta edad se resuelve bien si se mira a tiempo.

Preguntas frecuentes

Mi hijo tiene 7 años y no se le cae ningún diente, ¿es normal?
Sí, en la mayoría de los casos. La media está entre los seis y los siete años, pero hay niños que empiezan a los cinco y niños que empiezan a los ocho, y los dos están dentro de lo esperable. Suele haber un patrón familiar: si tú empezaste tarde, es probable que él también. Lo que sí conviene mirar es que a los ocho no se haya caído ninguno.
¿Cuándo hay que hacer una radiografía?
Cuando a los ocho años no se ha caído ni un diente, cuando se cae uno y pasan seis meses sin que asome el definitivo, cuando la encía está abultada y dura en esa zona, o cuando hubo un golpe fuerte en un diente de leche, aunque fuera hace años. Una panorámica enseña de una vez todos los definitivos: cuántos hay, dónde están y cuánto les falta.
¿Y si le falta un diente definitivo?
Es más frecuente de lo que parece y casi nunca es grave. El metaanálisis europeo lo sitúa en torno al 5 % de la población, algo más en niñas que en niños, y el diente que más falta es el segundo premolar de abajo, seguido del incisivo lateral de arriba. En el 83 % de los casos falta uno o dos dientes, no más. Saberlo pronto es lo que permite planificar.
¿Puedo tirarle del diente si se mueve?
No, y tampoco atarlo a nada. Si está listo, se cae solo; si no lo está, forzarlo duele y puede dejar un trozo de raíz dentro. Lo que sí ayuda es que muerda alimentos duros, como manzana o zanahoria.
¿Un golpe de hace años puede tener algo que ver?
Sí, y es el punto que más se olvida. Un golpe a los tres años puede dañar el germen del definitivo que está debajo, y eso no se ve hasta que le toca salir. Si lo hubo, díselo a quien le revise aunque parezca que no quedó nada.
¿Se puede hacer algo si hay un diente de más bloqueando la salida?
Sí, y el momento importa. En la revisión sistemática sobre incisivos superiores bloqueados por un diente supernumerario, quitar el obstáculo y ya está dejó salir el diente en el 58 % de los casos; quitarlo abriendo espacio, en el 82 %; y quitarlo con tracción de ortodoncia, en el 97 %. Actuar mientras la raíz aún no ha terminado de formarse mejora mucho el pronóstico.

Fuentes

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