Ir al contenido
Pedir cita

Mal aliento en niños: las causas no son las mismas que en un adulto

En un niño casi nunca son las encías. Suele ser la lengua, respirar por la boca, las amígdalas o algo metido en la nariz. Qué mirar en casa y cuándo consultar.

Un modelo de dientes de leche con una banda de placa a lo largo del borde de la encía

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

Publicado
Actualizado

Qué conviene tener claro

  • En un niño casi nunca son las encías. Buscar por ahí es perder el tiempo.
  • La primera causa con diferencia es la lengua, y es la que nadie le limpia.
  • Si el olor es muy fuerte y sale por una sola fosa nasal, piensa en un cuerpo extraño.
  • No suele ser el estómago, y la evidencia de que sean lombrices es floja.
  • Dos semanas limpiándole la lengua es la prueba más barata que puedes hacer, y resuelve la mayoría.

Si tu hijo tiene mal aliento, lo primero que quiero que sepas es que las causas no son las mismas que en un adulto.

En un adulto la sospecha principal son las encías. En un niño casi nunca lo son, porque la enfermedad periodontal a esa edad es rara. Buscar por ahí es perder el tiempo.

Lo que hay detrás suele ser una de estas cinco cosas.

Las cinco causas habituales

Te las pongo por frecuencia, de la más común a la menos.

La lengua. Es la primera con diferencia. La capa blanquecina del dorso de la lengua acumula bacterias, y los niños no se la limpian nunca. Mírasela: si ves una capa espesa en la parte de atrás, ahí tienes la causa.

Un cepillo pequeño y un vaso de agua en la repisa del baño
Cepillo, agua y constancia: a esa edad eso resuelve casi todos los casos

Respirar por la boca. Si duerme con la boca abierta se le seca y la saliva deja de limpiar: el aliento de la mañana es entonces mucho más fuerte. Suele ir con anginas grandes, vegetaciones o alergia.

Las amígdalas. Los tonsilolitos son bolitas blancas y blandas que se forman en las criptas de las amígdalas y huelen muy mal. Son más frecuentes en niños con anginas grandes o con amigdalitis de repetición.

Caries y restos de comida. Una caries grande o una muela con comida atrapada huele: es una causa menos frecuente de lo que se piensa, pero se descarta en una revisión.

Un cuerpo extraño en la nariz. Esta es la que más sorprende y conviene tenerla presente. Un niño pequeño se mete algo por la nariz, se olvida, y a los pocos días aparece un olor muy fuerte y desagradable. La pista es esta: suele salir por un solo lado, con mocos de ese lado nada más.

Lo que casi nunca es

Y esto te ahorra visitas y pruebas innecesarias.

No suele ser el estómago. El mito está muy extendido y es raro que sea así, salvo en casos concretos de reflujo: las revisiones sobre halitosis infantil sitúan el origen casi siempre dentro de la boca o en la vía aérea alta.

Tampoco son lombrices. Es la explicación que más se oye y la evidencia que la sostiene es floja.

Y tampoco son las encías, como te decía al principio. Si le sangran mucho al cepillar, eso sí merece que lo miremos, pero no es la causa habitual del olor.

¿Qué puedes mirar en casa?

Son cuatro cosas y las ves en dos minutos:

  • Sácale la lengua y mírale la parte de atrás. Busca esa capa blanquecina o amarillenta.
  • Fíjate en cómo duerme: si ronca, si tiene la boca abierta o si se levanta con la boca seca.
  • Comprueba si el olor es constante o solo por la mañana. Solo por la mañana apunta a boca seca.
  • Y si el olor es muy fuerte y sale por la nariz de un lado, piensa en el cuerpo extraño.

¿Qué hacer?

Empieza por lo más sencillo, que es lo que funciona en la mayoría de los casos:

  • Límpiale la lengua cada mañana, con su propio cepillo o con un limpiador lingual infantil, arrastrando de atrás hacia delante. En la mayoría de los niños con esto basta.
  • Cepillado con pasta fluorada dos veces al día, y seda o cepillo interproximal si tiene los dientes muy juntos.
  • Que beba agua a lo largo del día, sobre todo si respira por la boca.
  • Nada de picar entre horas de forma continua.

Lo que no sirven son los colutorios para el mal aliento. Tapan el olor un rato y no tocan la causa, y muchos llevan alcohol, que le reseca la boca todavía más.

Cuándo conviene traerlo

Con cualquiera de estas cinco, y sin esperar mucho:

  • Si el olor sigue después de dos semanas limpiándole bien la lengua.
  • Si ronca, duerme mal o se levanta cansado.
  • Si el olor sale por la nariz y sobre todo por un lado.
  • Si tiene fiebre, le duele al tragar o le ves las anginas muy grandes.
  • Si le sangran las encías al cepillar.

En la consulta se revisa la boca entera: caries, lengua y amígdalas. Cuando la causa está fuera de la boca, te decimos a quién conviene ir, que suele ser el pediatra o el otorrino.

Lo que quiero que te lleves

Que en un niño el mal aliento casi siempre viene de la lengua o de que respira por la boca, y las dos cosas tienen arreglo sencillo.

Que dos semanas limpiando la lengua es la prueba más barata que puedes hacer, y resuelve la mayoría.

Y que si con eso no se va, la causa está en otro sitio y merece que lo miremos antes de seguir probando cosas en casa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué le huele el aliento a mi hijo?
Por una de cinco cosas, y van por frecuencia. La lengua, que acumula bacterias en el dorso y nadie se la limpia. Respirar por la boca, que la seca y deja a la saliva sin hacer su trabajo. Las amígdalas, con esas bolitas blancas y malolientes en sus criptas. Una caries o restos de comida atrapados. Y un cuerpo extraño en la nariz, que sorprende y ocurre.
¿Puede venirle del estómago?
Es raro, salvo en casos concretos de reflujo. El mito de que el mal aliento sube del estómago está muy extendido y lleva a pruebas que no hacen falta. Las revisiones sobre halitosis infantil sitúan el origen casi siempre dentro de la boca o en la vía aérea alta.
¿Y las lombrices?
Es la explicación que más se oye en casa y la evidencia que la sostiene es floja. Si hay síntomas digestivos o picor anal, eso se consulta por su cuenta, y no porque le huela el aliento.
¿Qué puedo mirar yo en casa?
Cuatro cosas en dos minutos. Sácale la lengua y mírale la parte de atrás, buscando una capa blanquecina o amarillenta. Fíjate en cómo duerme: si ronca, si tiene la boca abierta, si se levanta con la boca seca. Comprueba si el olor es constante o solo por la mañana, porque solo por la mañana apunta a boca seca. Y si el olor sale por la nariz de un solo lado, piensa en el cuerpo extraño.
¿Sirven los colutorios para el mal aliento?
No para resolverlo. Tapan el olor un rato y no tocan la causa, y muchos llevan alcohol, que le reseca la boca y empeora el problema de fondo si lo que tiene es sequedad.
¿Cuándo hay que consultar?
Con cualquiera de estas cinco, y sin esperar mucho. Si el olor sigue después de dos semanas limpiándole bien la lengua. Si ronca, duerme mal o se levanta cansado. Si el olor sale por la nariz y sobre todo por un lado. Si tiene fiebre, le duele al tragar o le ves las anginas muy grandes. Y si le sangran las encías al cepillar.

Fuentes

Llamar Pedir cita