Hilo dental: cómo se usa de verdad y por qué casi nadie lo hace bien
El error más común es meterlo de golpe y sacarlo. Hay que abrazar cada diente en forma de C. Qué tipo elegir, cuándo usarlo y qué hacer si sangra o se engancha.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- El cepillo llega al 60 % de la superficie. El 40 % restante son las caras que se tocan.
- Meterlo y sacarlo no limpia: lo que limpia es abrazar cada diente en forma de C.
- Dos caras por hueco, no una. Y cambiar de tramo de hilo al pasar al siguiente.
- Va antes del cepillado, para que el flúor llegue a una superficie limpia.
- Si se engancha siempre en el mismo punto, ahí hay algo que mirar. No es culpa tuya ni del hilo.
Te lo digo de entrada porque es el dato que convence: el cepillo solo llega al 60 % de la superficie del diente. El 40 % restante son las caras que se tocan entre sí, y ahí no entra.
Y ahí es donde salen las caries que no ves y donde empieza la enfermedad de las encías.
El error que hace casi todo el mundo
Meter el hilo de golpe entre dos dientes, mover arriba y abajo una vez, y sacarlo.
Eso no limpia. Como mucho arrastra un resto de comida, y de paso corta la papila, que es el triangulito de encía que hay entre los dos dientes.
Lo que limpia es abrazar cada diente por separado. Ahora te explico cómo.
Cómo se usa
Cinco pasos y se tarda menos de lo que parece.
- Corta unos 45 centímetros, que es más de lo que la gente usa. Enróllalo en los dedos corazón de las dos manos y deja unos dos centímetros de trabajo entre pulgares e índices.
- Entra deslizando de lado, con un movimiento de sierra suave. Nunca de golpe hacia abajo, que es lo que corta la encía.
- Al llegar abajo, curva el hilo en forma de C abrazando uno de los dos dientes. Aquí está toda la técnica.
- Sube y baja pegado a esa cara cuatro o cinco veces, entrando un poco bajo la encía.
- Y ahora repite con el diente de al lado, que es la otra cara del mismo espacio. Dos caras por hueco.
Cambia de tramo de hilo al pasar al siguiente espacio, para no llevarte la placa de un sitio a otro.
¿Y hay evidencia de que sirva? La hay: la revisión Cochrane sobre limpieza interdental respalda sumarla al cepillo, con una certeza baja. Lo que no dice ningún estudio es lo otro: que sirva hecha de cualquier manera.
¿Cuál compro?
Da menos igual de lo que parece, aunque hay dos cosas que sí importan.
El encerado se desliza mejor y se deshilacha menos, y va bien si tienes los dientes muy juntos. El sin encerar chirría al pasar por una superficie limpia, y ese chirrido es en realidad una señal útil.
La cinta dental es más ancha y plana, y va mejor si tienes los espacios amplios.
Lo que no te recomiendo son los arcos de plástico con hilo, esos palitos con horquilla. Son cómodos, pero no permiten hacer la C, y hacen justamente el movimiento que no limpia. Sirven para sacar un resto de comida, no para la higiene diaria.
Si tienes brackets o puentes, necesitas un enhebrador o un hilo con extremo rígido.
¿Hilo o cepillo interdental?
No compiten, porque no entran en el mismo sitio.
La regla es sencilla: si el cepillo interdental entra sin forzar, usa el cepillo, porque limpia bastante mejor. Si no entra porque los dientes se tocan, ahí va el hilo.
En la mayoría de las bocas adultas hacen falta los dos, porque los espacios no son todos iguales. Lo tenemos desarrollado en el cepillo interdental.
¿Cuándo y cuántas veces?
Una vez al día es suficiente, y el mejor momento es por la noche.
Y va antes del cepillado, no después. Si primero sacas la placa de entre los dientes, el flúor de la pasta llega después a una superficie limpia. Al revés, se queda en lo que no has quitado.
Si te sangra
Es la razón por la que la mayoría lo deja, y es justo al revés de lo que parece.
Una encía sana no sangra. Si sangra es que está inflamada, y está inflamada porque ahí hay placa acumulada que no se ha retirado.
Sigue pasando el hilo por esa zona, con técnica correcta y sin forzar. El sangrado desaparece en una o dos semanas.
Si a las dos semanas sigue igual, eso ya merece que lo miremos.
Si se te engancha o se deshilacha
Esto sí es una señal y conviene no ignorarla.
Si el hilo se rompe o se queda enganchado siempre en el mismo punto, ahí hay algo: un empaste con el borde desbordado, una caries entre los dientes, o el borde de una corona que no ajusta.
No es culpa tuya ni del hilo. Es un sitio que hay que mirar.
Lo que te llevas
Que sin hilo o cepillo interdental estás limpiando poco más de la mitad del diente.
Que lo que limpia es la forma de C alrededor de cada diente, y que meterlo y sacarlo no sirve de nada.
Y que si sangra, la respuesta es seguir. En dos semanas deja de hacerlo.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se usa bien el hilo dental?
- Corta unos 45 centímetros y enróllalo en los dedos corazón, dejando dos de trabajo. Entra deslizando de lado con un movimiento de sierra suave, nunca de golpe hacia abajo. Al llegar abajo, curva el hilo en forma de C abrazando uno de los dos dientes: ahí está toda la técnica. Sube y baja pegado a esa cara cuatro o cinco veces, entrando un poco bajo la encía. Y repite con el diente de al lado.
- ¿Cuál es el error más común?
- Meter el hilo de golpe, mover arriba y abajo una vez y sacarlo. Eso no limpia: como mucho arrastra un resto de comida, y de paso corta la papila, que es el triangulito de encía entre los dos dientes. Lo que limpia es abrazar cada diente por separado, dos caras por hueco.
- ¿Qué hilo compro?
- Da menos igual de lo que parece. El encerado se desliza mejor y se deshilacha menos, y va bien con los dientes muy juntos. El sin encerar chirría al pasar por una superficie limpia, y ese chirrido es una señal útil. La cinta es más ancha y plana, mejor con espacios amplios. Con brackets o puentes hace falta un enhebrador o un hilo de extremo rígido.
- ¿Sirven los palitos con horquilla?
- Para sacar un resto de comida, sí. Para la higiene diaria, no: son cómodos y no permiten hacer la C, así que hacen justamente el movimiento que no limpia.
- ¿Antes o después del cepillado?
- Antes. Si primero sacas la placa de entre los dientes, el flúor de la pasta llega después a una superficie limpia; al revés se queda en lo que no has quitado. Una vez al día es suficiente y el mejor momento es por la noche.
- Se me engancha siempre en el mismo sitio, ¿qué pasa?
- Que ahí hay algo, y conviene no ignorarlo. Un empaste con el borde desbordado, una caries entre los dientes o el borde de una corona que no ajusta. No es culpa tuya ni del hilo: es un sitio que hay que mirar.
Fuentes
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