29 mayo 2025

Dolor debajo de la mandíbula: causas, síntomas y tratamiento

Dolor debajo de la mandíbula, en la zona del cuello: descubre sus causas (desde ganglios inflamados hasta problemas de la mandíbula).

Dr samuel recaman cleardent 300×300
Odontólogo
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Col. Nº 04002135
Contenido Revisado Médicamente por Ismael Cerezo
Última actualización:29 de mayo de 2025
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¡Hola! Soy Samuel Recaman un profesional de la salud bucodental y a menudo veo pacientes preocupados por un dolor debajo de la mandíbula, en el cuello. Entiendo lo alarmante que puede ser sentir molestias en esta zona (a veces descritas como dolor mandibular o molestia en cuello y mandíbula), especialmente cuando no sabemos a qué se deben. En este artículo te hablaré en primera persona y de forma cercana sobre las posibles causas –tanto las más comunes como las más graves– de ese dolor bajo la mandíbula. También veremos síntomas asociados, cuándo deberías preocuparte, cómo se realiza el diagnóstico y qué tratamientos existen para aliviarlo. Mi objetivo es que, al terminar de leer, tengas claridad sobre tu situación y sepas qué pasos seguir para sentirte mejor.

Causas comunes del dolor debajo de la mandíbula

En muchos casos, el dolor submandibular (es decir, debajo de la mandíbula) no es señal de algo grave y se debe a condiciones frecuentes y tratables. A continuación, te explico las causas más comunes de este tipo de dolor:

Ganglios linfáticos inflamados (adenopatías cervicales)

Una de las razones más habituales de sentir dolor debajo de la mandíbula es la inflamación de los ganglios linfáticos del cuello. Tenemos varios ganglios bajo la mandíbula (los ganglios submandibulares) que forman parte del sistema inmunitario. Cuando hay una infección o inflamación cercana –por ejemplo, un resfriado, una faringitis (dolor de garganta) o un diente infectado– estos ganglios pueden hincharse y doler. Es posible palpar una “bolita” sensible en esa área. Por ejemplo, si tienes amigdalitis o una infección dental, podrías notar un ganglio inflamado debajo de la quijada que duele al tocarlo o al mover el cuello.

¿Por qué duelen los ganglios inflamados?

Cuando combaten una infección, los ganglios se agrandan y se vuelven dolorosos por la presión interna. Suelen causar molestia en cuello y mandíbula al girar la cabeza o al masticar. Además del dolor localizado, podrías tener síntomas asociados como malestar general, fiebre, congestión nasal o dolor de garganta, dependiendo de la infección causante. La buena noticia es que, si la causa es una infección menor (como un resfriado), los ganglios vuelven a la normalidad en pocas semanas una vez que la infección desaparece.

Infecciones dentales o abscesos

Como odontólogo, he visto que un diente infectado (por ejemplo, un absceso dental en una muela) puede provocar dolor que se irradia debajo de la mandíbula. Las infecciones en muelas inferiores, en especial, pueden hacer que el dolor se extienda hacia el cuello e incluso causar inflamación en la zona submandibular. Por ejemplo, un absceso dental severo en una muela del juicio inferior puede originar hinchazón dolorosa bajo la mandíbula y también hacer que los ganglios cercanos se inflamen. Si tienes dolor de muelas junto con dolor bajo la mandíbula, encías inflamadas o sabor desagradable en la boca, es posible que esta sea la causa.

Problemas en la articulación temporomandibular (ATM)

Los trastornos de la ATM –la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, justo frente al oído– son otra causa frecuente de dolor mandibular que puede extenderse hacia el cuello. Si padeces de bruxismo (rechinar o apretar los dientes por estrés), mala mordida o tensión en la mandíbula, es común sentir dolor en la mandíbula y el cuello al mismo tiempo. Yo mismo he atendido pacientes con dolor difuso que abarca la zona de la oreja, la mandíbula y llega hasta el lateral del cuello, y que finalmente se debe a una disfunción de la ATM.

¿Cómo reconocer esta causa? Además del dolor, la persona con problemas de ATM puede notar chasquidos al abrir la boca, dificultad o molestia al masticar, rigidez mandibular o incluso dolor de cabeza y oídos. Muchos no relacionan estos síntomas con la mandíbula, pero la tensión muscular en la zona puede irradiar al cuello y hombros. De hecho, hasta el 70% de los problemas de cuello pueden tener relación con la ATM y la postura. Si pasas por mucho estrés, tienes ansiedad o la costumbre de apretar la mandíbula, esta puede ser la explicación de tu dolor debajo de la mandíbula.

Tensión muscular y estrés

Ligado a lo anterior, la tensión muscular por estrés es una causa muy común de molestias en la zona del cuello y mandíbula. El estrés y la ansiedad a menudo llevan a que, sin darte cuenta, mantengas los músculos de la mandíbula tensos o los hombros encogidos. Imagínate trabajando muchas horas encorvado o con la mandíbula apretada: al final del día podrías sentir “cargados” los músculos del cuello, la nuca y la zona bajo la mandíbula. Este tipo de dolor muscular suele ser sordo (no punzante), puede empeorar con ciertas posturas o movimientos, y mejora con reposo, calor local o masaje. Otros síntomas pueden incluir sensación de rigidez en el cuello, puntos gatillo (nudos musculares) sensibles bajo la mandíbula o cerca de la oreja, y a veces dolor de cabeza tensional. La buena higiene postural y técnicas de relajación son claves aquí.

Infección de glándulas salivales (sialoadenitis)

Debajo de la mandíbula también se encuentran las glándulas salivales submandibulares. Si una de estas glándulas se infecta (por una bacteria) o se obstruye por un cálculo salival, puede causar dolor debajo de la mandíbula en el lado afectado. Por lo general, la sialoadenitis submandibular provoca un bulto doloroso bajo la mandíbula, hinchazón y dolor que aumenta al comer (cuando se produce más saliva pero esta no puede drenarse bien). Incluso podrías notar boca seca o mal sabor. Un signo típico es que el área bajo la mandíbula se pone roja, caliente y duele al presionarla. Estas infecciones requieren atención médica, pero se consideran una causa relativamente común en personas mayores o con poca hidratación. Por suerte, con antibióticos y medidas para estimular la saliva (como chupar limón) suele resolverse.

Otras causas frecuentes a considerar

  • Problemas dentales o de encías: además de abscesos, una muela del juicio impactada, caries profundas o gingivitis severa pueden irradiar dolor a la mandíbula y cuello. Por ejemplo, una muela del juicio inferior mal posicionada puede causar inflamación de encía (pericoronaritis) y dolor reflejo bajo la mandíbula.
  • Sinusitis o congestión nasal: aunque suene extraño, una fuerte sinusitis maxilar puede causar dolor referido a la mandíbula superior y área de las mejillas, pero rara vez al área submandibular. Sin embargo, la presión de una infección sinusal alta podría confundirse con dolor de mandíbula en algunos casos.
  • Lesiones o golpes: un traumatismo directo (como un golpe en la quijada o una caída) puede ocasionar dolor persistente debajo de la mandíbula, incluso si no hay fractura. La contusión de los tejidos o una pequeña fisura ósea pueden pasar desapercibidas inicialmente y manifestarse como dolor al mover la mandíbula o al tocar cierta zona del cuello. Siempre es importante mencionar al médico si has tenido un golpe reciente.
  • Problemas de columna cervical: algunas neuralgias o pinzamientos cervicales (en las vértebras del cuello) pueden reflejar dolor hacia la mandíbula inferior. Por ejemplo, una compresión del nervio trigémino o cervical alto podría dar dolor facial o mandibular. Esto es menos común, pero un médico lo considerará si otras causas locales se descartan.

Causas graves o poco comunes (¡cuándo estar alerta!)

Afortunadamente, la mayoría de los casos de dolor mandibular debajo de la oreja o en el cuello no son graves. Sin embargo, como médico también debo hablarte de las causas menos frecuentes pero más serias que podrían estar detrás de este síntoma. No es para asustarte, sino para que estés bien informado sobre cuándo preocuparse de verdad.

Infección submandibular grave (Angina de Ludwig)

Se trata de una infección bacteriana severa en el espacio submandibular (el tejido profundo debajo de la mandíbula). Suele ocurrir como complicación de un absceso dental no tratado. Esta condición, conocida como Angina de Ludwig, provoca un dolor intenso debajo de la mandíbula (frecuentemente debajo de la lengua y ambos lados de la mandíbula), con hinchazón rápida y dura de la zona. La persona puede tener fiebre alta, dificultad para abrir la boca y dificultad para tragar o respirar –lo cual es una emergencia médica. La hinchazón en el cuello puede progresar y obstruir las vías respiratorias en cuestión de horas, poniendo en riesgo la vida. Si alguna vez notas un dolor submandibular muy intenso, con inflamación severa del cuello, mucha dificultad para tragar saliva, voz apagada o ruidosa al respirar, acude a urgencias de inmediato. El tratamiento requiere antibióticos intravenosos, a veces cirugía para drenar la infección, y control de la vía aérea.

Tumores o cáncer (ganglios, glándulas salivales)

Otra causa poco común de dolor bajo la mandíbula puede ser un tumor. Algunos cánceres de cabeza y cuello (por ejemplo, linfomas, cáncer de glándulas salivales o metástasis ganglionares) pueden manifestarse como un bulto firme debajo de la mandíbula. A diferencia de un ganglio por infección, estos bultos suelen no doler al inicio, pero a medida que crecen pueden causar molestias o dolor sordo en la zona. Signos de alarma de malignidad son: ganglio que aumenta de tamaño progresivamente, es duro o fijo al tejido (no se mueve al palpar), y viene acompañado de síntomas generales como pérdida de peso, sudores nocturnos o fatiga. Un tumor en la glándula submandibular también puede causar hinchazón debajo de la mandíbula; a veces duele, otras no, hasta que crece lo suficiente. ¡Ojo! Repito que estos casos son raros comparados con infecciones, pero si tienes un bulto indoloro que no desaparece en 2-4 semanas, debes consultar al médico para descartar un problema serio. El médico podría ordenar pruebas como ecografía o biopsia del ganglio para analizarlo.

Dolor referido por un problema cardíaco

¿Sabías que un infarto al corazón puede presentarse con dolor en áreas atípicas como la mandíbula? Aunque es muy raro, algunas personas (en especial mujeres) han descrito un dolor mandibular (generalmente en un solo lado, a veces en la mandíbula inferior) como síntoma de un ataque cardíaco. Este dolor suele ir acompañado de otras molestias más características: opresión en el pecho, dolor que irradia al brazo izquierdo, al hombro o al cuello, falta de aire, sudor frío, náuseas, mareo, etc. Si de repente sientes un dolor fuerte en la mandíbula/cuello junto con dolor torácico o malestar general, no lo ignores. Acude a emergencias o llama a urgencias, especialmente si tienes factores de riesgo cardíaco (edad, hipertensión, diabetes, colesterol alto, tabaquismo). Insisto, el dolor de mandíbula por sí solo casi nunca significa un infarto, pero en contexto de síntomas cardiacos puede ser una pista importante.

Otras causas menos comunes

  • Neuralgia del trigémino u otras neuralgias: un dolor muy intenso, tipo descarga eléctrica, en la mandíbula y cara podría ser por neuralgia trigeminal. Esta condición neurológica causa episodios de dolor facial súbito y severo, aunque típicamente afecta más la zona de la mejilla o mandíbula superior. Si tus dolores son breves pero muy intensos, como calambres faciales, vale la pena mencionarlo al médico neurólogo.
  • Osteomielitis mandibular: una infección en el hueso de la mandíbula (por ejemplo, tras una fractura o infección dental severa) puede causar dolor crónico y signo inflamatorios locales. Es infrecuente, pero se trataría con antibióticos prolongados y evaluación por especialista.
  • Síndrome de Eagle: es una condición rara donde una estructura del cráneo (apófisis estiloides) está alargada y puede causar dolor en garganta, mandíbula y oído al girar el cuello. Suele requerir diagnóstico especializado.

Estas causas graves son excepciones. La intención de búsqueda principal de quien investiga “dolor debajo de la mandíbula cuello” es, con razón, descartar estas condiciones peligrosas. Por eso, es importante conocer los síntomas de alarma que veremos más adelante, para saber distinguir una situación urgente de un dolor común.

Síntomas asociados y cómo identificarlos

Cada causa del dolor debajo de la mandíbula suele venir acompañada de otras manifestaciones. Prestar atención a los síntomas asociados puede darte pistas sobre el origen de tu dolor. Te detallo los más comunes:

  • Bulto sensible en el cuello: si palpas una bolita dolorosa bajo la mandíbula, especialmente cuando estás resfriado o con infección de garganta, es indicativo de un ganglio inflamado. Estos ganglios suelen doler al presionarlos y pueden moverse un poquito bajo la piel. En cambio, un bulto duro, indoloro y fijo puede ser algo más serio (quiste o tumor).
  • Dolor al masticar o abrir la boca: apunta hacia un problema de la mandíbula (ATM) o una afección dental. Chasquidos articulares, mandíbula que se “traba” o dolor cerca del oído refuerzan la sospecha de trastorno temporomandibular. Si duele al morder ciertos alimentos o al tocar un diente específico, podría ser un diente problemático.
  • Fiebre y malestar general: sugieren infección. Si tu dolor submandibular viene con fiebre, cuerpo cortado, dolor de garganta o tos, seguramente los ganglios están reaccionando a una infección (por ejemplo, gripe, mononucleosis, amigdalitis, etc.). En cambio, si hay fiebre, hinchazón importante del cuello y dificultad para tragar, piensa en una posible infección seria (como la Angina de Ludwig previamente descrita).
  • Dolor irradiado a oído o cabeza: común en problemas de ATM y tensión muscular. Muchas veces el dolor de mandíbula por ATM se extiende al oído (otalgia) o provoca cefaleas tensionales. Si te duele al lado de la cara y también el cuello o la sien, podría ser de origen muscular/articular.
  • Dificultad para tragar, voz cambiante o ruidos al respirar: síntomas de alarma de posible obstrucción. Esto no ocurre en un simple ganglio inflamado benigno; sería más bien indicativo de algo como la Angina de Ludwig o una gran inflamación interna.
  • Otros: En una infección de glándula salival, el dolor viene con hinchazón bajo la mandíbula y quizás pus drenando dentro de la boca. En caso de estrés, podrías notar además tensión en hombros, insomnio o ansiedad concomitante. Cada cuadro tiene sus particularidades, así que escuchar a tu cuerpo es crucial.

¿Cuándo debo preocuparme por el dolor de mandíbula?

Ahora que hemos repasado causas y síntomas, hablemos claramente de cuándo debes preocuparte y buscar atención médica. Estas son las señales de alarma y situaciones en las que conviene consultar al médico (o dentista) sin demora:

  • El dolor es intenso y empeora rápidamente: un dolor submandibular que va en aumento, con inflamación marcada del cuello o la cara, debe ser evaluado pronto. Si en cuestión de horas notas mucha hinchazón o dolor insoportable, no esperes a que “se pase solo”.
  • Dificultad para respirar o tragar: ¡Urgencia médica! Como mencioné, esto podría indicar una infección grave (que está bloqueando la garganta) o una reacción alérgica severa. Ve a emergencias inmediatamente si sientes que la inflamación del cuello compromete tu respiración o no puedes tragar saliva.
  • Fiebre alta persistente (> 38.5°C) o síntomas sistémicos fuertes: si además del dolor bajo la mandíbula tienes fiebre por más de 2-3 días, escalofríos intensos, debilidad marcada, sudores nocturnos o pérdida de peso, es fundamental buscar ayuda. Una fiebre persistente con ganglios hinchados podría indicar una infección seria o alguna enfermedad subyacente que requiere tratamiento (por ejemplo, tuberculosis ganglionar, mononucleosis, etc., o incluso linfoma).
  • Bulto anormal que no desaparece: como regla general, cualquier ganglio inflamado que dure más de 2-4 semanas sin reducirse, o que crece con el tiempo, debe ser evaluado. Lo mismo si notas la zona endurada o muy sensible después de semanas. No te quedes con la duda: a veces un chequeo a tiempo marca la diferencia.
  • Dolor de mandíbula acompañado de dolor en el pecho/brazo: podría ser coincidencia, pero por seguridad médica atiende primero lo crítico. Mejor descartar un problema cardiaco. Si todo sale bien, luego veremos la mandíbula.
  • Apertura bucal limitada (trismo): si de pronto no puedes abrir bien la boca (se te “traba” la mandíbula) y eso viene con dolor, consulta pronto. Puede ser un signo de infección dental severa o disfunción aguda de ATM que necesite tratamiento.
  • El dolor no mejora con nada: Has probado analgésicos suaves, reposo, compresas calientes o frías y han pasado varios días sin mejoría o incluso empeora. En este caso, es hora de que un profesional investigue la causa y te indique un tratamiento específico.

Escucha a tu instinto: si algo en tu dolor te preocupa o parece fuera de lo común, es preferible consultar. Como médico, siempre les digo a mis pacientes que “es mejor venir por algo que termina siendo sencillo, que quedarse en casa con algo grave por miedo o duda”. Muchas veces saldrás de la consulta con tranquilidad y recomendaciones, que es lo ideal.

Diagnóstico: ¿Cómo identificamos la causa?

Cuando acudas al médico (ya sea tu médico de cabecera o un odontólogo si sospechas causa dental), esto es lo que típicamente hacemos para diagnosticar el origen del dolor submandibular:

  • Historia clínica completa: Te preguntaré desde cuándo tienes el dolor, si es constante o intermitente, si algo lo mejora o empeora (por ejemplo masticar, girar el cuello), y qué otros síntomas has notado (fiebre, resfriado reciente, problemas dentales, etc.). Esta conversación inicial ya suele orientar bastante. Por ejemplo, si me dices «tuve gripe hace una semana y ahora siento una bola dolorosa bajo la mandíbula», pienso en un ganglio reactivo. Si mencionas dolor al masticar chicle y estrés, pienso en ATM, etc.
  • Examen físico: Palparé cuidadosamente debajo de tu mandíbula y cuello para sentir los ganglios o masas. Evaluaré si hay hinchazón visible, enrojecimiento, o si duele al mover la mandíbula. También revisaré tu boca y garganta: estado de los dientes (¿algún absceso o caries grande?), encías, amígdalas, suelo de la boca (buscando alguna obstrucción salival). Si sospecho de la articulación mandibular, pondré mis dedos justo delante de tus oídos mientras abres y cierras la boca para detectar chasquidos o desviaciones. Un chequeo odontológico puede ser necesario si no está claro el origen.
  • Pruebas de imagen: Dependiendo de lo que encuentre, puedo solicitar estudios para ver mejor la zona:
    • Radiografía dental (panorámica) si sospechamos de un problema odontológico (muestra muelas, quistes, etc.).
    • Ecografía de cuello para visualizar ganglios, quistes o la glándula salival submandibular. La ecografía es muy útil para diferenciar un ganglio inflamado benigno de un absceso con pus o de un nódulo sospechoso.
    • Resonancia magnética o TAC (tomografía) maxilofacial si se requiere un detalle mayor, por ejemplo en casos de posibles lesiones de ATM, angina de Ludwig (la TAC muestra la extensión de la infección) o tumores.
  • Análisis de laboratorio: Un hemograma completo puede revelar si hay infección (glóbulos blancos elevados) o algún otro indicador (por ejemplo, ciertas infecciones virales dan patrones característicos). También podrían pedir pruebas específicas: cultivo de pus si hay absceso, pruebas virales si se sospecha mononucleosis (el famoso test de Monospot), o incluso biopsia de un ganglio si se requiere descartar un linfoma.
  • Evaluación por especialistas: Según los hallazgos, podría remitirte a un especialista: un otorrinolaringólogo (ENT) para temas de garganta y glándulas salivales, un cirujano maxilofacial para problemas de mandíbula o abscesos dentales complicados, o un oncólogo si (Dios no lo quiera) hubiese sospecha de algo maligno. Pero la mayoría de las veces no hará falta llegar a esto; con la evaluación clínica y quizás una ecografía/radiografía se suele identificar el problema.

El proceso diagnóstico puede sonar abrumador, pero en realidad muchas veces es rápido y sencillo. Por ejemplo, en consulta puedo descartar que sea algo grave con solo examinarte y ver que es un ganglio reactivo normal, y entonces enfocarme en aliviarte.

Tratamientos disponibles para el dolor debajo de la mandíbula

El tratamiento dependerá directamente de la causa identificada. No existe una única medicina para “dolor de debajo de la mandíbula” porque, como vimos, podría ser varias cosas. Te cuento los abordajes más comunes según cada situación:

  • Para ganglios inflamados por infección: La clave es tratar la infección subyacente. Si es una infección bacteriana (por ejemplo, amigdalitis estreptocócica, infección dental), el médico recetará antibióticos adecuados. Para infecciones virales (resfriado, mononucleosis), toca básicamente esperar a que el cuerpo sane, pero podemos aliviar síntomas con analgésicos (paracetamol, ibuprofeno) y medidas de soporte (gárgaras en caso de faringitis, descongestionantes para sinusitis, reposo, hidratación). Los antiinflamatorios ayudan a que los ganglios duelan menos y bajen de tamaño. Un remedio casero útil es aplicar compresas tibias en el cuello para aliviar la sensibilidad. La inflamación ganglionar por lo general cede en un par de semanas. (Importante: no manipular excesivamente el ganglio, es tentador sobarlo pero podría irritarlo más).
  • Para trastornos de la ATM y tensión muscular: Aquí nos enfocamos en relajar la mandíbula y reducir la inflamación. En mi práctica recomiendo primero medidas conservadoras: reposo mandibular (evitar masticar chicle o alimentos duros, bostezos muy amplios), aplicar calor local húmedo en la zona de la articulación, y ejercicios suaves de estiramiento mandibular (indicados por un fisioterapeuta). Un protector bucal nocturno (férula de descarga) es muy efectivo si aprietas los dientes durmiendo – protege tus dientes y disminuye la sobrecarga muscular. Los medicamentos como antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o relajantes musculares pueden recetarse por unos días para quitar el dolor y romper el ciclo de espasmo muscular. En casos más rebeldes, la fisioterapia especializada en ATM o incluso infiltraciones de analgésico/corticoide en la articulación ayudan mucho. Enlace interno sugerido: [Ejercicios para la ATM y bruxismo].
  • Para infecciones odontológicas (abscesos): Debes visitar al dentista lo antes posible. El tratamiento de un absceso dental incluye drenaje de la infección (a veces hay que hacer una pequeña incisión en la encía o quitar el nervio del diente en endodoncia) y antibióticos. Nunca ignores un dolor de muela que se extiende al cuello, porque las infecciones dentales pueden complicarse. Tras controlar la infección, el odontólogo resolverá el problema dental (ya sea una caries profunda que requiera endodoncia, o extraer una muela del juicio que esté causando infecciones repetidas). Mientras esperas la cita, puedes tomar analgésicos de venta libre y enjuagarte con agua tibia salada para aliviar, pero esto no sustituye el tratamiento dental.
  • Para la sialoadenitis (infección de glándula salival): Se indica antibiótico dirigido (muchas veces dicloxacilina u otro antiestafilocócico, según criterio médico) y medidas para estimular el flujo salival: hidratarse muy bien, aplicar calor local y chupar caramelos ácidos (limón) para forzar a la glándula a expulsar saliva y destaparse. Si hay un cálculo (piedrita) bloqueando el conducto salival, un especialista ORL puede intentar extraerlo manualmente o mediante una pequeña cirugía. Con tratamiento, la inflamación y dolor suelen mejorar en pocos días. Mientras tanto, evitar alimentos muy secos o que requieran mucha masticación (para no sobre estimular la glándula) puede ayudar a controlar el dolor.
  • Para causas específicas graves:
    • Angina de Ludwig: requiere hospitalización inmediata. El paciente recibirá antibióticos intravenosos potentes. Muchas veces es necesario realizar una cirugía de drenaje de los espacios infectados del cuello bajo anestesia, y asegurar la vía aérea (incluso con intubación preventiva). Tras superarse la fase aguda, se suele tratar el diente culpable para que no recurra.
    • Tumores: el tratamiento dependerá del tipo y etapa. Puede implicar cirugía para extirpar el tumor o ganglio afectado, radioterapia y/o quimioterapia. Por ejemplo, para un cáncer en la glándula submandibular, se haría una cirugía llamada sialoadenectomía para remover la glándula completa y los ganglios cercanos, seguida de tratamientos oncológicos según necesite. Es un camino más complejo y es llevado por especialistas en oncología y cirugía de cabeza y cuello. El apoyo emocional al paciente es vital en estos casos; afortunadamente, si se detectan temprano, muchos de estos cánceres son tratables.
    • Trastornos neurológicos (neuralgia): se suelen manejar con medicamentos específicos para dolor neuropático (como la carbamazepina en neuralgia trigeminal) y derivación a neurología.
    • Otras causas raras: se abordan individualmente (por ejemplo, para síndrome de Eagle puede requerirse cirugía para acortar la apófisis estiloides).
  • Medidas generales para aliviar el dolor: Independientemente de la causa, hay algunos consejos generales para el manejo del dolor en casa siempre y cuando tu médico lo haya autorizado:
    • Aplicar frío o calor local según te alivie (calor para tensión muscular, frío para inflamación aguda).
    • Tomar analgésicos de venta libre (paracetamol, ibuprofeno) respetando las dosis recomendadas.
    • Descansar adecuadamente y mantener una buena hidratación y nutrición (el cuerpo sana mejor si está fuerte y bien hidratado).
    • Evitar actividades que exacerban el dolor: por ejemplo, deporte de contacto si tienes un ganglio inflamado (un golpe sería fatal), o evitar cantar a gritos si tienes faringitis, etc.
    • Practicar técnicas de relajación si sospechas que el estrés está empeorando tu cuadro: respiración profunda, meditación guiada, yoga suave… lo que te funcione para bajar la tensión.

En todos los casos, seguir las indicaciones del profesional es clave. Si te dieron un antibiótico, completa el tratamiento aunque mejores antes; si te indicaron usar férula por las noches, hazlo consistentemente. Muchas de estas dolencias mejoran notablemente con el tratamiento adecuado, pero pueden volver si no se corrige la causa (por ejemplo, el bruxismo o la infección dental). Por eso, además del tratamiento inmediato, trabajemos en la prevención a largo plazo.

Prevención: ¿se puede evitar el dolor mandibular?

A veces no podemos prevenir al 100% estos problemas (no puedes evitar al todo resfriarte o que se inflame un ganglio), ¡pero sí hay hábitos que reducen el riesgo! Como consejos de prevención general que suelo dar:

  • Buena higiene oral: cepillado y uso de hilo dental diarios, y visitar al dentista 1-2 veces al año. Esto evita caries y abscesos que luego causen dolores que bajan al cuello. Enlace interno sugerido: [Hábitos de salud oral para evitar infecciones].
  • Cuidado con la postura: si trabajas sentado frente al ordenador, mantén la pantalla a la altura de los ojos, siéntate erguido y toma descansos para estirar el cuello. Una postura adecuada reduce la tensión en cuello y mandíbula.
  • Manejo del estrés: el estrés crónico no solo causa dolor mandibular por tensión, también baja tus defensas. Busca actividades que te relajen (ejercicio, terapia, hobbies) para evitar que el estrés se somatice apretando tu mandíbula.
  • Evita malos hábitos mandibulares: no uses tus dientes para abrir cosas (sí, hay quien abre botellas con la boca), no mastiques hielo o objetos duros, y limita el chicle. Estas costumbres maltratan la ATM.
  • Cuidado con alimentos muy duros o grandes: trocea alimentos difíciles de masticar para no forzar la mandíbula. Si ya sabes que tienes problemas de ATM, prioriza comidas blandas en tus episodios de dolor.
  • Atención temprana a infecciones: si notas una garganta infectada, un diente molestando o un oído con dolor, atiéndelo pronto. Muchas infecciones tratadas a tiempo no llegan a formar ganglios enormes o abscesos.

Con estos cuidados, es menos probable que llegues a tener un dolor fuerte bajo la mandíbula. Y si aun así ocurre, ya tienes información valiosa para entenderlo y actuar en consecuencia.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿El dolor debajo de la mandíbula siempre indica ganglios inflamados?

No, aunque los ganglios inflamados son una causa común de dolor bajo la mandíbula, no son la única. Este dolor puede provenir de músculos tensos, problemas en la articulación temporomandibular, infecciones dentales e incluso de la glándula salival submandibular. Si notas bolitas sensibles bajo la mandíbula cuando estás enfermo, es muy probable que sean ganglios reaccionando a la infección. Pero si el dolor no viene con bultos palpables o tienes otros síntomas (por ejemplo, dolor al masticar, o ningún síntoma de infección), conviene investigar otras causas.

¿Cómo diferencio un dolor de mandíbula por estrés de uno por algo más serio?

El dolor mandibular por estrés o tensión suele ser difuso, de intensidad moderada, y tiende a aparecer en momentos de ansiedad o tras un día tenso. A menudo viene acompañado de dolor de cabeza tipo tensional o rigidez en cuello y hombros, y mejora con técnicas de relajación, calor local o un masaje suave. En cambio, un dolor por algo más serio podría ser más intenso o focalizado, empeorar progresivamente, o venir con signos de alarma (fiebre alta, inflamación notable, dificultad para abrir la boca, bultos que crecen). Si al relajarte y descansar tu dolor mejora, probablemente el estrés sea la causa principal. Pero si persiste o empeora pese a relajarte, consulta al médico para descartar otros problemas.

¿Qué puedo hacer en casa para aliviar el dolor debajo de la mandíbula?

Puedes probar varias medidas de autocuidado: aplicar una compresa caliente en la zona de la mandíbula y cuello (el calor ayuda a relajar músculos tensos y calma los ganglios inflamados), tomar un analgésico de venta libre como paracetamol o ibuprofeno para el dolor, y descansar la mandíbula (come alimentos suaves, evita masticar chicle o hablar excesivamente si te duele al moverla). También puedes dar un suave masaje con movimientos circulares debajo de la mandíbula si sientes los músculos muy tensos. Hacer gárgaras con agua tibia y sal puede ayudar si sospechas de garganta inflamada. Importante: estas son medidas temporales. Si en uno o dos días no ves mejoría significativa o el dolor es muy fuerte, busca atención médica.

¿A qué especialista debo acudir por dolor en la mandíbula y cuello?

Depende un poco de la sospecha inicial: si tienes síntomas de resfriado, garganta inflamada o ganglios hinchados, puedes comenzar con un médico general o de familia; ellos ven muchísimos casos así y pueden indicarte tratamiento o estudios. Si el dolor parece claramente dental (dolor de muela, encías inflamadas, antecedentes de caries), ve con un odontólogo; muchas veces los odontólogos detectamos abscesos o problemas de mordida que explican el dolor. Para problemas de ATM (dolor articular, chasquidos, bruxismo) podrías visitar a un dentista especializado en ATM o un cirujano maxilofacial. Y si sospechas algo más complejo (por ejemplo, un bulto que podría ser un quiste o tumor), un otorrinolaringólogo o un cirujano de cabeza y cuello serían los indicados. No te preocupes si no sabes exactamente a quién ir: empieza con un médico general o dentista de confianza; ellos te derivarán al especialista correcto si es necesario.

¿El dolor debajo de la mandíbula puede ser signo de cáncer o de algo muy grave?

Entiendo la preocupación. La gran mayoría de los dolores debajo de la mandíbula no son por cáncer ni algo gravísimo, sino por causas benignas (infecciones, tensión, problemas dentales). Sin embargo, en casos raros un linfoma u otro tipo de tumor de glándula salival podrían manifestarse con molestias o bultos en esa zona. La diferencia, como mencionamos, es que en el cáncer normalmente aparece un bulto duro no doloroso inicialmente, que va creciendo, y puede haber síntomas como pérdida de peso o sudores nocturnos. Si llevas tiempo con un ganglio inflamado que no duele pero tampoco desaparece, vale la pena que un médico lo evalúe. Recuerda que un dolor que va y viene según te resfrías o te estresas apunta más a causas benignas. Siempre que tengas duda, consulta y probablemente te confirmarán que no es nada maligno, dándote mucha tranquilidad.

Espero que esta guía completa sobre el dolor debajo de la mandíbula (cuello) te haya sido útil. Como profesional de la salud, mi meta es que te sientas orientado y tranquilo. ¡Gracias por leer y cuida mucho de tu salud bucal y general! Si tienes más dudas, en nuestra web encontrarás otros artículos relacionados, o consulta con tu médico/odontólogo de confianza. ¡Estoy para ayudarte!

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El Dr. Samuel Recamán Núñez es un experto en implantología y cirugía oral, comprometido con la excelencia clínica y el bienestar de sus pacientes. Desde 2017, su dedicación exclusiva en cirugía e implantología en Cleardent lo ha convertido en un referente en tratamientos avanzados y personalizados. Su sólida formación en regeneración ósea y rehabilitación implantosoportada, junto con una trayectoria en odontología general y estética, aseguran resultados excepcionales y de alta precisión en cada tratamiento.
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En cada milímetro de tu cavidad bucal habita un ecosistema extraordinariamente complejo y dinámico. La microbiota oral constituye la segunda comunidad microbiana más abundante del cuerpo humano, solo superada por la intestinal. Este universo microscópico alberga millones de microorganismos que desempeñan funciones esenciales para nuestra salud, no solo bucal sino también sistémica. Un solo diente […]

Dra. Carolina de Lis
Dra. Carolina de Lis Jiménez
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