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Dolor debajo de la mandíbula, en la zona del cuello: descubre sus causas (desde ganglios inflamados hasta problemas de la mandíbula).

¡Hola! Soy Samuel Recaman un profesional de la salud bucodental y a menudo veo pacientes preocupados por un dolor debajo de la mandíbula, en el cuello. Entiendo lo alarmante que puede ser sentir molestias en esta zona (a veces descritas como dolor mandibular o molestia en cuello y mandíbula), especialmente cuando no sabemos a qué se deben. En este artículo te hablaré en primera persona y de forma cercana sobre las posibles causas –tanto las más comunes como las más graves– de ese dolor bajo la mandíbula. También veremos síntomas asociados, cuándo deberías preocuparte, cómo se realiza el diagnóstico y qué tratamientos existen para aliviarlo. Mi objetivo es que, al terminar de leer, tengas claridad sobre tu situación y sepas qué pasos seguir para sentirte mejor.
En muchos casos, el dolor submandibular (es decir, debajo de la mandíbula) no es señal de algo grave y se debe a condiciones frecuentes y tratables. A continuación, te explico las causas más comunes de este tipo de dolor:
Una de las razones más habituales de sentir dolor debajo de la mandíbula es la inflamación de los ganglios linfáticos del cuello. Tenemos varios ganglios bajo la mandíbula (los ganglios submandibulares) que forman parte del sistema inmunitario. Cuando hay una infección o inflamación cercana –por ejemplo, un resfriado, una faringitis (dolor de garganta) o un diente infectado– estos ganglios pueden hincharse y doler. Es posible palpar una “bolita” sensible en esa área. Por ejemplo, si tienes amigdalitis o una infección dental, podrías notar un ganglio inflamado debajo de la quijada que duele al tocarlo o al mover el cuello.
¿Por qué duelen los ganglios inflamados?
Cuando combaten una infección, los ganglios se agrandan y se vuelven dolorosos por la presión interna. Suelen causar molestia en cuello y mandíbula al girar la cabeza o al masticar. Además del dolor localizado, podrías tener síntomas asociados como malestar general, fiebre, congestión nasal o dolor de garganta, dependiendo de la infección causante. La buena noticia es que, si la causa es una infección menor (como un resfriado), los ganglios vuelven a la normalidad en pocas semanas una vez que la infección desaparece.
Como odontólogo, he visto que un diente infectado (por ejemplo, un absceso dental en una muela) puede provocar dolor que se irradia debajo de la mandíbula. Las infecciones en muelas inferiores, en especial, pueden hacer que el dolor se extienda hacia el cuello e incluso causar inflamación en la zona submandibular. Por ejemplo, un absceso dental severo en una muela del juicio inferior puede originar hinchazón dolorosa bajo la mandíbula y también hacer que los ganglios cercanos se inflamen. Si tienes dolor de muelas junto con dolor bajo la mandíbula, encías inflamadas o sabor desagradable en la boca, es posible que esta sea la causa.
Los trastornos de la ATM –la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, justo frente al oído– son otra causa frecuente de dolor mandibular que puede extenderse hacia el cuello. Si padeces de bruxismo (rechinar o apretar los dientes por estrés), mala mordida o tensión en la mandíbula, es común sentir dolor en la mandíbula y el cuello al mismo tiempo. Yo mismo he atendido pacientes con dolor difuso que abarca la zona de la oreja, la mandíbula y llega hasta el lateral del cuello, y que finalmente se debe a una disfunción de la ATM.
¿Cómo reconocer esta causa? Además del dolor, la persona con problemas de ATM puede notar chasquidos al abrir la boca, dificultad o molestia al masticar, rigidez mandibular o incluso dolor de cabeza y oídos. Muchos no relacionan estos síntomas con la mandíbula, pero la tensión muscular en la zona puede irradiar al cuello y hombros. De hecho, hasta el 70% de los problemas de cuello pueden tener relación con la ATM y la postura. Si pasas por mucho estrés, tienes ansiedad o la costumbre de apretar la mandíbula, esta puede ser la explicación de tu dolor debajo de la mandíbula.
Ligado a lo anterior, la tensión muscular por estrés es una causa muy común de molestias en la zona del cuello y mandíbula. El estrés y la ansiedad a menudo llevan a que, sin darte cuenta, mantengas los músculos de la mandíbula tensos o los hombros encogidos. Imagínate trabajando muchas horas encorvado o con la mandíbula apretada: al final del día podrías sentir “cargados” los músculos del cuello, la nuca y la zona bajo la mandíbula. Este tipo de dolor muscular suele ser sordo (no punzante), puede empeorar con ciertas posturas o movimientos, y mejora con reposo, calor local o masaje. Otros síntomas pueden incluir sensación de rigidez en el cuello, puntos gatillo (nudos musculares) sensibles bajo la mandíbula o cerca de la oreja, y a veces dolor de cabeza tensional. La buena higiene postural y técnicas de relajación son claves aquí.
Debajo de la mandíbula también se encuentran las glándulas salivales submandibulares. Si una de estas glándulas se infecta (por una bacteria) o se obstruye por un cálculo salival, puede causar dolor debajo de la mandíbula en el lado afectado. Por lo general, la sialoadenitis submandibular provoca un bulto doloroso bajo la mandíbula, hinchazón y dolor que aumenta al comer (cuando se produce más saliva pero esta no puede drenarse bien). Incluso podrías notar boca seca o mal sabor. Un signo típico es que el área bajo la mandíbula se pone roja, caliente y duele al presionarla. Estas infecciones requieren atención médica, pero se consideran una causa relativamente común en personas mayores o con poca hidratación. Por suerte, con antibióticos y medidas para estimular la saliva (como chupar limón) suele resolverse.
Afortunadamente, la mayoría de los casos de dolor mandibular debajo de la oreja o en el cuello no son graves. Sin embargo, como médico también debo hablarte de las causas menos frecuentes pero más serias que podrían estar detrás de este síntoma. No es para asustarte, sino para que estés bien informado sobre cuándo preocuparse de verdad.
Se trata de una infección bacteriana severa en el espacio submandibular (el tejido profundo debajo de la mandíbula). Suele ocurrir como complicación de un absceso dental no tratado. Esta condición, conocida como Angina de Ludwig, provoca un dolor intenso debajo de la mandíbula (frecuentemente debajo de la lengua y ambos lados de la mandíbula), con hinchazón rápida y dura de la zona. La persona puede tener fiebre alta, dificultad para abrir la boca y dificultad para tragar o respirar –lo cual es una emergencia médica. La hinchazón en el cuello puede progresar y obstruir las vías respiratorias en cuestión de horas, poniendo en riesgo la vida. Si alguna vez notas un dolor submandibular muy intenso, con inflamación severa del cuello, mucha dificultad para tragar saliva, voz apagada o ruidosa al respirar, acude a urgencias de inmediato. El tratamiento requiere antibióticos intravenosos, a veces cirugía para drenar la infección, y control de la vía aérea.
Otra causa poco común de dolor bajo la mandíbula puede ser un tumor. Algunos cánceres de cabeza y cuello (por ejemplo, linfomas, cáncer de glándulas salivales o metástasis ganglionares) pueden manifestarse como un bulto firme debajo de la mandíbula. A diferencia de un ganglio por infección, estos bultos suelen no doler al inicio, pero a medida que crecen pueden causar molestias o dolor sordo en la zona. Signos de alarma de malignidad son: ganglio que aumenta de tamaño progresivamente, es duro o fijo al tejido (no se mueve al palpar), y viene acompañado de síntomas generales como pérdida de peso, sudores nocturnos o fatiga. Un tumor en la glándula submandibular también puede causar hinchazón debajo de la mandíbula; a veces duele, otras no, hasta que crece lo suficiente. ¡Ojo! Repito que estos casos son raros comparados con infecciones, pero si tienes un bulto indoloro que no desaparece en 2-4 semanas, debes consultar al médico para descartar un problema serio. El médico podría ordenar pruebas como ecografía o biopsia del ganglio para analizarlo.
¿Sabías que un infarto al corazón puede presentarse con dolor en áreas atípicas como la mandíbula? Aunque es muy raro, algunas personas (en especial mujeres) han descrito un dolor mandibular (generalmente en un solo lado, a veces en la mandíbula inferior) como síntoma de un ataque cardíaco. Este dolor suele ir acompañado de otras molestias más características: opresión en el pecho, dolor que irradia al brazo izquierdo, al hombro o al cuello, falta de aire, sudor frío, náuseas, mareo, etc. Si de repente sientes un dolor fuerte en la mandíbula/cuello junto con dolor torácico o malestar general, no lo ignores. Acude a emergencias o llama a urgencias, especialmente si tienes factores de riesgo cardíaco (edad, hipertensión, diabetes, colesterol alto, tabaquismo). Insisto, el dolor de mandíbula por sí solo casi nunca significa un infarto, pero en contexto de síntomas cardiacos puede ser una pista importante.
Estas causas graves son excepciones. La intención de búsqueda principal de quien investiga “dolor debajo de la mandíbula cuello” es, con razón, descartar estas condiciones peligrosas. Por eso, es importante conocer los síntomas de alarma que veremos más adelante, para saber distinguir una situación urgente de un dolor común.
Cada causa del dolor debajo de la mandíbula suele venir acompañada de otras manifestaciones. Prestar atención a los síntomas asociados puede darte pistas sobre el origen de tu dolor. Te detallo los más comunes:
Ahora que hemos repasado causas y síntomas, hablemos claramente de cuándo debes preocuparte y buscar atención médica. Estas son las señales de alarma y situaciones en las que conviene consultar al médico (o dentista) sin demora:
Escucha a tu instinto: si algo en tu dolor te preocupa o parece fuera de lo común, es preferible consultar. Como médico, siempre les digo a mis pacientes que “es mejor venir por algo que termina siendo sencillo, que quedarse en casa con algo grave por miedo o duda”. Muchas veces saldrás de la consulta con tranquilidad y recomendaciones, que es lo ideal.
Cuando acudas al médico (ya sea tu médico de cabecera o un odontólogo si sospechas causa dental), esto es lo que típicamente hacemos para diagnosticar el origen del dolor submandibular:
El proceso diagnóstico puede sonar abrumador, pero en realidad muchas veces es rápido y sencillo. Por ejemplo, en consulta puedo descartar que sea algo grave con solo examinarte y ver que es un ganglio reactivo normal, y entonces enfocarme en aliviarte.
El tratamiento dependerá directamente de la causa identificada. No existe una única medicina para “dolor de debajo de la mandíbula” porque, como vimos, podría ser varias cosas. Te cuento los abordajes más comunes según cada situación:
En todos los casos, seguir las indicaciones del profesional es clave. Si te dieron un antibiótico, completa el tratamiento aunque mejores antes; si te indicaron usar férula por las noches, hazlo consistentemente. Muchas de estas dolencias mejoran notablemente con el tratamiento adecuado, pero pueden volver si no se corrige la causa (por ejemplo, el bruxismo o la infección dental). Por eso, además del tratamiento inmediato, trabajemos en la prevención a largo plazo.
A veces no podemos prevenir al 100% estos problemas (no puedes evitar al todo resfriarte o que se inflame un ganglio), ¡pero sí hay hábitos que reducen el riesgo! Como consejos de prevención general que suelo dar:
Con estos cuidados, es menos probable que llegues a tener un dolor fuerte bajo la mandíbula. Y si aun así ocurre, ya tienes información valiosa para entenderlo y actuar en consecuencia.
No, aunque los ganglios inflamados son una causa común de dolor bajo la mandíbula, no son la única. Este dolor puede provenir de músculos tensos, problemas en la articulación temporomandibular, infecciones dentales e incluso de la glándula salival submandibular. Si notas bolitas sensibles bajo la mandíbula cuando estás enfermo, es muy probable que sean ganglios reaccionando a la infección. Pero si el dolor no viene con bultos palpables o tienes otros síntomas (por ejemplo, dolor al masticar, o ningún síntoma de infección), conviene investigar otras causas.
El dolor mandibular por estrés o tensión suele ser difuso, de intensidad moderada, y tiende a aparecer en momentos de ansiedad o tras un día tenso. A menudo viene acompañado de dolor de cabeza tipo tensional o rigidez en cuello y hombros, y mejora con técnicas de relajación, calor local o un masaje suave. En cambio, un dolor por algo más serio podría ser más intenso o focalizado, empeorar progresivamente, o venir con signos de alarma (fiebre alta, inflamación notable, dificultad para abrir la boca, bultos que crecen). Si al relajarte y descansar tu dolor mejora, probablemente el estrés sea la causa principal. Pero si persiste o empeora pese a relajarte, consulta al médico para descartar otros problemas.
Puedes probar varias medidas de autocuidado: aplicar una compresa caliente en la zona de la mandíbula y cuello (el calor ayuda a relajar músculos tensos y calma los ganglios inflamados), tomar un analgésico de venta libre como paracetamol o ibuprofeno para el dolor, y descansar la mandíbula (come alimentos suaves, evita masticar chicle o hablar excesivamente si te duele al moverla). También puedes dar un suave masaje con movimientos circulares debajo de la mandíbula si sientes los músculos muy tensos. Hacer gárgaras con agua tibia y sal puede ayudar si sospechas de garganta inflamada. Importante: estas son medidas temporales. Si en uno o dos días no ves mejoría significativa o el dolor es muy fuerte, busca atención médica.
Depende un poco de la sospecha inicial: si tienes síntomas de resfriado, garganta inflamada o ganglios hinchados, puedes comenzar con un médico general o de familia; ellos ven muchísimos casos así y pueden indicarte tratamiento o estudios. Si el dolor parece claramente dental (dolor de muela, encías inflamadas, antecedentes de caries), ve con un odontólogo; muchas veces los odontólogos detectamos abscesos o problemas de mordida que explican el dolor. Para problemas de ATM (dolor articular, chasquidos, bruxismo) podrías visitar a un dentista especializado en ATM o un cirujano maxilofacial. Y si sospechas algo más complejo (por ejemplo, un bulto que podría ser un quiste o tumor), un otorrinolaringólogo o un cirujano de cabeza y cuello serían los indicados. No te preocupes si no sabes exactamente a quién ir: empieza con un médico general o dentista de confianza; ellos te derivarán al especialista correcto si es necesario.
Entiendo la preocupación. La gran mayoría de los dolores debajo de la mandíbula no son por cáncer ni algo gravísimo, sino por causas benignas (infecciones, tensión, problemas dentales). Sin embargo, en casos raros un linfoma u otro tipo de tumor de glándula salival podrían manifestarse con molestias o bultos en esa zona. La diferencia, como mencionamos, es que en el cáncer normalmente aparece un bulto duro no doloroso inicialmente, que va creciendo, y puede haber síntomas como pérdida de peso o sudores nocturnos. Si llevas tiempo con un ganglio inflamado que no duele pero tampoco desaparece, vale la pena que un médico lo evalúe. Recuerda que un dolor que va y viene según te resfrías o te estresas apunta más a causas benignas. Siempre que tengas duda, consulta y probablemente te confirmarán que no es nada maligno, dándote mucha tranquilidad.
Espero que esta guía completa sobre el dolor debajo de la mandíbula (cuello) te haya sido útil. Como profesional de la salud, mi meta es que te sientas orientado y tranquilo. ¡Gracias por leer y cuida mucho de tu salud bucal y general! Si tienes más dudas, en nuestra web encontrarás otros artículos relacionados, o consulta con tu médico/odontólogo de confianza. ¡Estoy para ayudarte!




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