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La corona del implante se mueve: qué está pasando y por qué no puede esperar

Si la corona del implante se mueve, casi siempre es el tornillo y se arregla en una cita corta. Por qué se afloja y cómo saber si es el implante.

Un corte del conjunto de un implante: la corona, el pilar y el tornillo que los une

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • Casi siempre es el tornillo que une la corona al implante, y se resuelve en una cita corta.
  • Lo que más lo afloja es que esa corona toque antes que las demás al cerrar.
  • Distinguirlo es fácil: si se mueve la corona sobre una base firme y sin dolor, es el tornillo.
  • Si se desplaza como un bloque con la encía y duele, es el implante, y eso no se aprieta.
  • La corona atornillada tiene menos complicaciones que la cementada, y se puede retirar cuantas veces haga falta.

Notas que la corona del implante se mueve un poco al morder, o que hace un ruido raro. Aquí verás por qué pasa, por qué no conviene dejarlo y cómo distinguir lo que tiene fácil arreglo de lo que no.

Empecemos por la buena noticia. En la mayoría de los casos lo que se ha aflojado es el tornillo que une la corona al implante, y eso se resuelve en una cita corta sin comprometer nada.

¿Por qué se afloja el tornillo?

Una llave de apriete dental colocada sobre el pilar de un implante
Ese tornillo tiene su punto de apriete, y no se alcanza a mano

Un implante no es una pieza única. Son tres: el implante en el hueso, el pilar encima y la corona, y un tornillo que atraviesa todo eso y lo mantiene unido con una fuerza medida.

Ese tornillo se puede aflojar por cuatro motivos:

  1. Sobrecarga en la mordida. Si esa corona toca antes que las demás al cerrar, recibe más fuerza de la que le corresponde en cada masticación.
  2. Bruxismo. Apretar por la noche multiplica la carga durante horas, y el implante no tiene ligamento que amortigüe.
  3. Un torque incorrecto al colocarla, si no se apretó con la llave dinamométrica al valor que indica el fabricante.
  4. Fatiga del propio tornillo con los años, que es el motivo menos frecuente.

Ese primer punto es el que más vemos nosotros, y es el que se corrige de forma definitiva ajustando tu mordida en la misma cita.

Conviene situar esto: no es que los implantes fallen. La revisión que comparó 139 estudios antes y después del año 2000 describe una supervivencia a cinco años que subió del 93,5 % al 97,1 %, y una reducción clara del aflojamiento de tornillos. Lo que sigue siendo frecuente son las complicaciones técnicas menores, y esta es una de ellas.

Qué hacemos cuando vienes

El procedimiento es sencillo y suele durar menos de media hora:

  • Retiramos la corona, que si es atornillada sale por el propio acceso del tornillo.
  • Revisamos el estado del tornillo y lo sustituimos si muestra deformación.
  • Comprobamos que no haya entrado nada bajo la corona ni signos de inflamación.
  • Lo apretamos con llave dinamométrica al torque correcto y sellamos el acceso.
  • Ajustamos la mordida con papel de articular, que es lo que evita que vuelva a pasar.

Si la corona es cementada en lugar de atornillada, a veces hay que retirarla de otra forma o rehacerla. Por eso, en nuestra planificación preferimos la corona atornillada siempre que la posición del implante lo permita: se puede retirar cuantas veces haga falta.

Y no es solo comodidad nuestra. El metaanálisis que comparó ambas soluciones en coronas unitarias de circonio sobre implante encontró un 46 % menos de complicaciones con las atornilladas y menos pérdida ósea marginal precoz, con un comportamiento parecido a largo plazo.

Qué pasa si se deja

Aquí está nuestro motivo para no dejarlo a la próxima revisión.

Un tornillo flojo permite un micromovimiento constante de la corona, y ese movimiento hace tres cosas. Primero, acaba fracturando el tornillo, y retirar un tornillo roto del interior del implante es bastante más complicado que apretarlo.

Segundo, ese hueco que se abre entre las piezas permite que entren bacterias, y ahí empieza la inflamación de la encía de alrededor. Y tercero, en el peor de los casos, la carga mal repartida daña el hueso que sujeta el implante.

¿Cómo saber si es el implante o la corona?

Es la distinción que más importa y se puede hacer en casa con bastante fiabilidad.

Si al mover la corona con el dedo notas que se desplaza como un bloque junto con la encía, y encima te duele, es el implante. Eso ya no tiene arreglo apretando nada y hay que verlo cuanto antes.

Si lo que se mueve es la corona sobre una base firme, sin dolor, es el tornillo. Eso es lo habitual y es lo que se resuelve en una cita.

Mientras tanto

No mastiques de ese lado y no juegues con la corona con la lengua. Si se te ha salido del todo, guárdala y tráela, aunque veas que está entera.

Y no intentes apretarla ni pegarla en casa. El torque de esos tornillos se mide en newtons por centímetro y apretarlo a ojo es la forma más rápida de partirlo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se mueve la corona de mi implante?
Casi siempre porque se ha aflojado el tornillo que la une al implante. Un implante no es una pieza única: son el implante en el hueso, el pilar encima y la corona, y un tornillo que atraviesa todo eso y lo mantiene unido con una fuerza medida. Eso se resuelve en una cita corta sin comprometer nada.
¿Por qué se afloja el tornillo?
Por cuatro motivos. Sobrecarga en la mordida, si esa corona toca antes que las demás al cerrar, que es el más frecuente. Bruxismo, porque apretar por la noche multiplica la carga durante horas y el implante no tiene ligamento que amortigüe. Un torque incorrecto al colocarla. Y la fatiga del propio tornillo con los años, que es el menos frecuente.
¿Cómo sé si es el implante y no la corona?
Se distingue en casa con bastante fiabilidad. Si al mover la corona con el dedo se desplaza como un bloque junto con la encía, y encima duele, es el implante: eso no se arregla apretando nada y hay que verlo cuanto antes. Si lo que se mueve es la corona sobre una base firme y sin dolor, es el tornillo.
¿Puedo esperar a la próxima revisión?
No conviene. Un tornillo flojo permite un micromovimiento constante que acaba fracturándolo, y retirar un tornillo roto del interior del implante es bastante más complicado que apretarlo. Además, el hueco que se abre entre las piezas deja entrar bacterias, y la carga mal repartida puede dañar el hueso que sujeta el implante.
¿Es mejor la corona atornillada o la cementada?
La atornillada se puede retirar cuantas veces haga falta, y además tiene mejores números. El metaanálisis que comparó ambas en coronas unitarias de circonio sobre implante encontró un 46 % menos de complicaciones con las atornilladas y menos pérdida ósea marginal precoz, aunque a largo plazo el hueso y la encía se comportan de forma parecida.
¿Puedo apretarla yo en casa?
No. El torque de esos tornillos se mide en newtons por centímetro y apretarlo a ojo es la forma más rápida de partirlo. Mientras llega la cita, no mastiques de ese lado y no juegues con la corona con la lengua; y si se ha salido del todo, guárdala y llévala.

Fuentes

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