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Implantes dentales baratos: dónde está el ahorro de verdad

Implantes dentales a bajo precio: la pieza es de las partidas menores, así que el ahorro rara vez está ahí. Qué se suele dejar fuera y qué preguntar.

Un implante suelto junto al conjunto completo con su pilar y su corona

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El implante es de las partidas menores. Un precio bajo casi nunca se explica por la pieza.
  • La revisión Cochrane comparó 38 tipos de implante y no halló diferencias de fracaso entre ellos.
  • Lo que suele faltar es el estudio, el pilar, la corona, la cirugía previa y el mantenimiento.
  • El mantenimiento no es opcional: la periimplantitis afecta a una de cada cuatro personas con implantes.
  • Un presupuesto comparable es el del tratamiento completo, cerrado y por escrito.

Conviene empezar por donde no está el problema, porque ahorra mucha discusión: la pieza de titanio no es lo que encarece ni lo que abarata un tratamiento de implantes.

La revisión Cochrane que se ocupa de esta pregunta reunió 27 ensayos, con 3.230 implantes y 38 tipos distintos comparados entre sí, con seguimientos de uno a diez años. Contando por paciente, no encontró diferencias significativas de fracaso entre unos y otros.

Dónde está el dinero

Las tres piezas separadas sobre la mesa: implante, pilar y corona
Comparar dos precios es comparar cuántas de estas piezas lleva cada uno dentro

El implante es de las partidas menores del presupuesto. Lo que mueve la cifra es todo lo demás. El estudio con escáner 3D, el pilar (la pieza que une el implante con lo que se ve) y la corona con su material. La cirugía previa cuando hay que extraer o regenerar, y las revisiones de mantenimiento.

Un precio que solo nombra el implante deja fuera la mayor parte de lo que se paga: casi todo lo anterior. No es necesariamente un engaño, porque a veces se trata de un presupuesto incompleto que se completa más adelante.

La partida que no conviene recortar

El mantenimiento, y hay números que lo sostienen.

El metaanálisis que aplicó los criterios de 2017 encontró periimplantitis en una de cada cuatro personas con implantes, y su fase previa (la mucositis) en dos de cada tres. Es la causa número uno de fracaso a largo plazo.

Y contiene el dato que más ahorra de todo este artículo: entre quienes no fuman, la periimplantitis por implante baja al 5 %, frente al 18 % del conjunto. Dejar de fumar no aparece en ningún presupuesto, y mueve más que cualquier partida de los que sí aparecen.

Cómo se comparan dos presupuestos

Se comparan así: los dos por escrito, cerrados y desglosados por partidas (no por bloques), comprobando línea a línea que incluyen lo mismo.

Cuando uno es bastante más barato, la pregunta útil no es por qué lo es, sino qué partida falta en él. Casi siempre la respuesta aparece sola al poner las dos listas una al lado de la otra.

Las señales que conviene mirar

Un precio cerrado antes de ver un escáner, un presupuesto que no distingue entre implante, pilar y corona, una oferta con fecha límite corta, y la ausencia de cualquier mención al mantenimiento.

Ninguna de las cuatro prueba nada por separado. Las cuatro juntas sí describen un patrón, y conviene reconocerlo antes de firmar.

Dónde se ahorra de verdad

Se ahorra en dos sitios: tratando pronto, porque un hueso que aún no se ha reabsorbido evita una regeneración; y manteniendo, porque tratar una periimplantitis sale más caro que las revisiones que la habrían evitado.

Otra cosa distinta es repartir el pago, que no es pagar menos. La financiación llega hasta treinta y seis meses, sujeta a estudio y aprobación previa.

El desglose completo de partidas está en precios de implantes dentales, y por qué la marca no es el criterio, en marcas de implantes.

Preguntas frecuentes

¿Un implante barato es peor?
La pieza en sí, probablemente no. La revisión Cochrane que comparó 38 tipos de implante en 27 ensayos, con 3.230 implantes y seguimientos de uno a diez años, no encontró diferencias significativas de fracaso entre unos y otros. El problema de un precio muy bajo rara vez está en el titanio: está en lo que no aparece en el presupuesto.
¿Qué suele quedar fuera de un precio bajo?
Cinco partidas. El estudio con escáner 3D y la planificación, el pilar que une el implante con la corona, la propia corona y su material, la cirugía previa si hace falta regenerar o extraer, y las revisiones de mantenimiento. Un precio que solo nombra el implante deja fuera la mayor parte de lo que vas a pagar.
¿Y el mantenimiento se puede recortar?
Es justo lo que no conviene recortar. El metaanálisis que aplicó los criterios de 2017 encontró periimplantitis en una de cada cuatro personas con implantes, y mucositis en dos de cada tres. Es la causa número uno de fracaso a largo plazo, y el seguimiento es lo que la detecta antes de que cueste el implante.
¿Cómo comparo dos presupuestos?
Pidiendo los dos por escrito, cerrados y por partidas, y comprobando que ambos incluyen lo mismo. Si uno es más barato, la pregunta útil no es por qué, sino qué partida falta. Casi siempre aparece al comparar línea a línea en lugar de mirar el total.
¿Hay señales de alarma?
Un precio cerrado antes de ver un escáner, un presupuesto que no distingue implante, pilar y corona, una oferta con fecha límite corta, y la ausencia de cualquier mención al mantenimiento. Ninguna prueba nada por sí sola, pero las cuatro juntas describen un patrón.
¿Entonces no se puede ahorrar?
Se puede, y no recortando partidas. Se ahorra tratando pronto, porque un hueso que aún no se ha reabsorbido evita una regeneración; y se ahorra manteniendo, porque tratar una periimplantitis cuesta más que las revisiones que la habrían evitado. Y se puede repartir el pago, que es distinto de pagar menos.

Fuentes

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