Sialoadenitis: la glándula salival inflamada, y por qué duele al comer
Una hinchazón bajo la mandíbula al empezar a comer suele ser una glándula salival obstruida. Qué la provoca, qué hacer y cuándo la sialoadenitis urge.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- El signo que orienta no es el dolor, sino cuándo aparece: al empezar a comer.
- La submandibular concentra la mayoría de los cálculos, en torno al 83 % en las series publicadas.
- Las paperas afectan a las dos parótidas a la vez. Una obstrucción no hace eso.
- El calor local está indicado en la obstrucción sin infección. Con fiebre o pus, ya no.
- Una infección de la submandibular puede progresar al cuello, igual que una infección dental.
La sialoadenitis es la inflamación de una glándula salival, y su signo más característico no es el dolor en sí, sino cuándo aparece. Si a usted le duele e hincha al empezar a comer, o incluso al oler la comida, ese detalle orienta el diagnóstico más que ninguna prueba.
La explicación es mecánica. Al comer, la glándula produce saliva de golpe, y si el conducto de salida está obstruido, esa saliva no encuentra camino y la glándula se distiende. Por eso la hinchazón sube durante la comida y baja poco a poco después.
Dónde se localiza
Son tres las glándulas mayores que pueden verse afectadas, y cada una se reconoce por su sitio, que usted mismo puede localizar con los dedos: bajo la mandíbula, delante de la oreja o bajo la lengua.
La submandibular ocupa la zona de debajo de la mandíbula, hacia el cuello.
Es la que más piedras produce, porque su conducto asciende contra la gravedad y su saliva es más espesa. En la revisión de diez años de un centro de referencia, el 83 % de los casos de sialolitiasis (piedras salivales) se localizaban en ella.
La parótida se sitúa delante y debajo de la oreja, de modo que al inflamarse levanta el lóbulo (el signo que se busca en la exploración). Es la que se afecta en las paperas y también la más frecuente en los cuadros bacterianos del paciente deshidratado.
La sublingual, bajo la lengua, se afecta con mucha menos frecuencia.
Las causas habituales
La obstrucción por un cálculo (una sialolitiasis) es la primera, y se sospecha siempre que el cuadro sea repetido y ligado a las comidas. La piedra se forma por acumulación de sales de calcio en el conducto.
La infección bacteriana aparece cuando el flujo de saliva se reduce, ya sea por edad, por una cirugía, por deshidratación o por medicación que reseca (antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos). En estos casos hay pus, fiebre y la piel de encima está caliente.
Las causas víricas (las paperas la primera) afectan a las dos parótidas a la vez, algo que las obstrucciones no hacen. Y existen causas autoinmunes, con el síndrome de Sjögren a la cabeza, que se acompañan de sequedad de ojos y de boca de forma mantenida.
Qué se hace en el cuadro obstructivo
Cuando la causa es una piedra pequeña, el tratamiento inicial es conservador y funciona en bastantes casos. Consiste en hidratación abundante, calor local suave, masaje de la glándula hacia la salida del conducto y estimulación de la saliva con algo ácido (un caramelo de limón sin azúcar).
Si la piedra no sale, existen técnicas para retirarla sin extirpar la glándula. La sialoendoscopia permite entrar por el conducto con un instrumento muy fino y extraer el cálculo. Solo en los casos que no se resuelven así se plantea la cirugía.
Conviene precisar una cosa, porque se confunde con frecuencia. El calor local está indicado en la obstrucción sin infección, pero si hay fiebre, pus o la piel caliente y enrojecida, eso ya no procede y el cuadro pasa a ser médico.
Cuándo se trata de una urgencia
Cuatro signos obligan a acudir el mismo día, y los dos últimos a un servicio hospitalario: la fiebre alta con la glándula dura, la salida de pus por el conducto, la inflamación que progresa hacia el cuello y la dificultad para tragar o abrir la boca.
Una infección de la glándula submandibular puede extenderse a los espacios profundos del cuello, igual que una infección dental, y ahí deja de ser un problema local. En las series publicadas de infecciones cervicales profundas, cerca de dos tercios tienen origen dental y una parte importante de los pacientes necesita intubación.
Qué se comprueba en la revisión
Se palpa la glándula de fuera hacia dentro y se comprueba si sale saliva al presionarla, dado que la ausencia de flujo (asialia) confirma la obstrucción. Una ecografía localiza la mayoría de los cálculos, y le recomendamos hacerla antes de plantear cualquier cirugía.
Y se descarta lo que más se confunde con esto, porque una infección dental de una muela inferior hincha también la zona submandibular. La diferencia está en el momento del dolor: esa duele al morder y no al empezar a comer.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué se me hincha justo al empezar a comer?
- Porque es mecánico. Al comer, la glándula produce saliva de golpe, y si el conducto de salida está obstruido, esa saliva no encuentra camino y la glándula se distiende. Por eso la hinchazón sube durante la comida y baja poco a poco después, y por eso el cuadro se repite en cada comida. Ese detalle orienta el diagnóstico más que ninguna prueba.
- ¿Qué glándula suele ser?
- La submandibular, bajo la mandíbula hacia el cuello, es la que más piedras produce: su conducto asciende contra la gravedad y su saliva es más espesa. En la revisión de diez años de un centro de referencia, el 83 % de los casos de sialolitiasis se localizaban ahí. La parótida, delante y debajo de la oreja, es la de las paperas y la de los cuadros bacterianos en el paciente deshidratado. La sublingual se afecta mucho menos.
- ¿Cómo sé si es una piedra o una infección?
- Por lo que acompaña. La obstrucción es repetida y ligada a las comidas, sin fiebre. La infección bacteriana aparece cuando el flujo de saliva se reduce, por edad, cirugía, deshidratación o medicación que reseca, y ahí hay pus, fiebre y la piel de encima caliente. Las causas víricas, las paperas la primera, afectan a las dos parótidas a la vez, algo que una obstrucción no hace.
- ¿Qué puedo hacer si es una piedra pequeña?
- El tratamiento inicial es conservador y funciona en bastantes casos: hidratación abundante, calor local suave, masaje de la glándula hacia la salida del conducto y estimulación de la saliva con algo ácido, como un caramelo de limón sin azúcar. Si la piedra no sale, la sialoendoscopia permite entrar por el conducto con un instrumento muy fino y extraerla sin quitar la glándula.
- ¿El calor siempre va bien?
- No, y conviene precisarlo porque se confunde. El calor local está indicado en la obstrucción sin infección. Si hay fiebre, pus o la piel caliente y enrojecida, eso ya no procede y el cuadro pasa a ser médico.
- ¿Cuándo es urgente?
- Ante cuatro signos: fiebre alta con la glándula dura, salida de pus por el conducto, inflamación que progresa hacia el cuello y dificultad para tragar o abrir la boca. Los dos últimos, a un servicio hospitalario. Una infección de la submandibular puede extenderse a los espacios profundos del cuello igual que una infección dental, y en las series publicadas de esas infecciones cerca de dos tercios tienen origen dental.
Fuentes
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