Dolor de cabeza de origen dental: cuál lo es y qué se hace en casa
No todo dolor de cabeza viene de la mandíbula, pero uno sí. Qué lo distingue, qué recomienda el BMJ para hacer en casa y qué sorprende del bruxismo.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- El dolor de cabeza que interesa aquí es el tensional que empieza en las sienes y va con la mandíbula cargada.
- El dato que sorprende: se asocia a apretar de día, no a rechinar de noche.
- En apretamiento diurno, la probabilidad de cefalea tensional se multiplicó por cinco. La certeza de esa evidencia es baja.
- La guía del BMJ recomienda con fuerza lo que se hace en casa: ejercicio mandibular, estiramientos, postura y educación.
- Y recomienda en contra de las férulas para el dolor crónico de la articulación, que es distinto de protegerse el esmalte.
Conviene empezar acotando, porque la mayoría de los dolores de cabeza no tienen nada que ver con la boca y buscarles una causa dental solo retrasa el diagnóstico correcto.
Lo que sí existe, y es frecuente, es un tipo concreto: el dolor de cabeza tensional asociado a la musculatura que mueve la mandíbula (los maseteros y los temporales). De ese sí puede ocuparse una consulta dental, y si usted lo padece va a reconocerlo por sus rasgos.
Cómo se distingue
Se nota en las sienes (a veces también por delante de las orejas) y suele describirse como presión más que como pinchazo. Aparece o empeora conforme avanza el día, va acompañado de sensación de mandíbula cargada al despertar o al final de la jornada, y con frecuencia de chasquidos al abrir la boca.
Otro rasgo característico (y el que más orienta) es que responde regular a los analgésicos habituales, porque el origen es muscular y sigue activo mientras la musculatura siga trabajando.
Un dolor de cabeza que no reúne ninguno de estos rasgos rara vez tiene origen dental, por mucho que a usted le coincida en el tiempo con una molestia en un diente.
El dato que contradice lo que todo el mundo asume
La suposición habitual es que el culpable es rechinar los dientes por la noche. La revisión que reunió los estudios sobre cefalea primaria y bruxismo encontró algo distinto.
El apretamiento diurno (el de estar despierto) se asoció a la cefalea tensional con una probabilidad entre cinco y diecisiete veces mayor. El bruxismo del sueño no mostró asociación con ese tipo de dolor de cabeza, y su relación con la migraña sigue siendo controvertida.
Sus autores califican la certeza de la evidencia como baja o muy baja, de modo que esto es una pista sólida y no una conclusión cerrada. Aun así, cambia bastante hacia dónde mirar: el hábito que conviene vigilar ocurre despierto y a plena luz.
Qué se puede hacer en casa, con respaldo
Aquí está la parte que justifica la búsqueda, y viene avalada por una guía de práctica clínica publicada en el BMJ sobre el dolor crónico asociado a la articulación temporomandibular.
Sus recomendaciones fuertes a favor incluyen, frente a placebo, el ejercicio mandibular supervisado con estiramientos, el ejercicio postural supervisado, la terapia manual y lo que denomina cuidado habitual: ejercicios en casa, estiramientos, información y tranquilizar al paciente.
Lo cual deja una conclusión poco comercial pero honesta: buena parte de lo mejor respaldado no se compra en ningún sitio.
En la práctica, eso se traduce en cuatro cosas concretas que puede empezar hoy. Vigilar en qué momentos del día aprieta sin darse cuenta (delante de una pantalla, al volante, al concentrarse). Dejar una nota a la vista que recuerde separar los dientes. Aplicar calor local sobre la musculatura. Y comer blando unos días cuando hay un brote.
Lo que la misma guía no respalda
Conviene decirlo aunque incomode, porque se recomienda con frecuencia. Para el dolor crónico asociado a la articulación, esa guía emite una recomendación condicional en contra de las férulas oclusales reversibles, y una recomendación fuerte en contra de las irreversibles (las que modifican la mordida de forma permanente).
Eso no anula la férula como protección del esmalte frente al desgaste, que es otra indicación y otro objetivo. Lo que dice es que, si el problema que se quiere resolver es el dolor, la férula no es la herramienta con mejor respaldo. La diferencia entre ambos usos está desarrollada en férula de descarga.
Cuándo dejar de probar en casa
Hay señales que sacan el asunto de este terreno: un dolor que dura más de tres meses, uno que aparece de forma brusca y muy intensa, o el que se acompaña de fiebre, alteraciones visuales o del habla. También el que despierta por la noche (que rara vez es muscular).
Nada de eso se estudia desde una consulta dental, y conviene que usted no pierda tiempo con nosotros. Si lo que ocurre es que la mandíbula se bloquea o el dolor va a más pese a todo, entonces sí toca mirarlo aquí, y el punto de partida está en dolor de mandíbula: causas.
Preguntas frecuentes
- ¿Puede un problema dental causar dolor de cabeza?
- Uno concreto sí: el dolor de cabeza tensional asociado a la musculatura que mueve la mandíbula. Suele notarse en las sienes, aparece o empeora al final del día, va acompañado de mandíbula cargada y a veces de chasquidos, y no responde bien a los analgésicos habituales. Un dolor de cabeza sin ninguno de esos rasgos rara vez es de origen dental.
- ¿No era el bruxismo nocturno el culpable?
- Es lo que se asume, y la revisión que lo estudió encontró lo contrario. El apretamiento diurno se asoció a la cefalea tensional con una probabilidad entre cinco y diecisiete veces mayor; el bruxismo del sueño no mostró asociación con ese tipo de dolor de cabeza, y su relación con la migraña sigue siendo discutida. La certeza de esa evidencia es baja, así que conviene tomarlo como una pista y no como una ley.
- ¿Qué se puede hacer en casa que realmente funcione?
- La guía de práctica clínica del BMJ para el dolor crónico asociado a la articulación recomienda con fuerza, frente a placebo, el ejercicio mandibular supervisado con estiramientos, el ejercicio postural supervisado, la terapia manual y lo que llama cuidado habitual: ejercicios en casa, estiramientos, información y tranquilizar al paciente. Son las medidas más caseras del catálogo y están entre las mejor respaldadas.
- ¿Y la férula de descarga?
- Conviene distinguir dos cosas que se mezclan. Para proteger el esmalte del desgaste por bruxismo, la férula tiene sentido. Para tratar el dolor crónico asociado a la articulación, esa misma guía emite una recomendación condicional en contra de las férulas reversibles, y una recomendación fuerte en contra de las irreversibles. No es la misma indicación ni el mismo objetivo.
- ¿Qué alivia mientras tanto?
- Calor local sobre la musculatura de la mandíbula y las sienes, dieta blanda unos días para descargar, y vigilar los momentos del día en que aprietas sin darte cuenta: delante de una pantalla, conduciendo o al concentrarte. Poner una nota a la vista que recuerde separar los dientes funciona mejor de lo que parece, y no cuesta nada.
- ¿Cuándo hay que dejar de probar en casa?
- Si el dolor dura más de tres meses, si aparece de forma brusca y muy intensa, si se acompaña de fiebre, alteraciones visuales o del habla, o si despierta por la noche. Eso ya no se estudia desde una consulta dental. Y si te bloquea la apertura de la boca o el dolor va a más pese a todo, conviene verlo antes.
Fuentes
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