Morderse la lengua sin querer: cuándo es casualidad y cuándo hay una causa
Morderse la lengua una vez es un descuido. Si es siempre en el mismo sitio, apunta a la mordida, una prótesis o un empaste alto, y se arregla en una cita.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Una vez es un descuido. Siempre en el mismo sitio es una causa.
- Un empaste alto, una prótesis desajustada o la falta de muelas ocupan el espacio de la lengua.
- Si las marcas aparecen al despertar, apunta a apretar por la noche.
- Apretar no es una enfermedad que se cure: el consenso internacional lo define como un comportamiento.
- El plazo de referencia es el mismo de siempre: dos semanas.
¿Te muerdes la lengua sin querer? Si pasa de vez en cuando, es un fallo de coordinación y nada más. Le ocurre a todo el mundo al hablar y comer a la vez, o al comer con prisa.
Lo que sí tiene causa y solución es morderse siempre en el mismo punto. Eso significa que algo ocupa el sitio de la lengua, o que tu mordida ha dejado de encajar como antes.
¿Qué causas se arreglan en el dentista?
Cuatro, y las cuatro se ven en una cita:
- Un empaste o una corona que ha quedado alta o con el borde fuera de sitio. La lengua se coloca donde siempre y ahora encuentra otra superficie, así que queda atrapada al cerrar.
- Una prótesis removible que ya no ajusta. Con los años el hueso de debajo se reabsorbe, la prótesis baja y los dientes artificiales invaden el espacio de la lengua.
- Que te falten muelas. La lengua y la mejilla se meten en ese hueco al masticar, y ahí se muerden con facilidad.
- La propia mordida: una mordida cruzada, una sobremordida escasa o un diente desplazado cambian por dónde entra la lengua.
Todo eso se marca con papel de articular en una sola cita.
¿Y si no son los dientes?
Conviene nombrar las otras causas, para no echarle la culpa siempre a los dientes.
El bruxismo nocturno hace que te muerdas lengua y mejillas mientras duermes. Se reconoce porque las marcas están ahí al despertar.
Y aquí una precisión que ahorra dinero. El consenso internacional que reúne a los grupos que lo investigan concluyó que, en una persona por lo demás sana, apretar no es un trastorno sino un comportamiento de la musculatura. No hay nada que lo cure. Lo que se hace es reducir lo que lo dispara y proteger mientras tanto.
La lengua también puede estar inflamada por otro motivo, y entonces ocupa más sitio del normal. Y le afectan la falta de sueño, el estrés, el alcohol y algunos fármacos que bajan la coordinación.
Hay dos situaciones que son del médico y no del dentista. Una es morderse la lengua durante una crisis, que orienta a epilepsia. La otra, la mordedura que va con debilidad en un lado de la cara.
¿Qué hago con la herida?
Cicatriza sola en una o dos semanas. Mientras tanto ayuda enjuagarse con agua tibia y sal, dejar lo ácido, lo picante y lo muy salado, y poner frío las primeras horas si está hinchado.
Y eso no lo hagas: aspirina encima de la zona, que produce una quemadura química. Ni andar tocándola con el diente. Eso último es lo que convierte una herida en una úlcera que no cierra.
¿Cuándo hay que mirarlo?
El plazo es el mismo que para cualquier lesión de la boca: dos semanas. Una mordedura que no ha cerrado en ese tiempo se explora, aunque sepas perfectamente cómo te la hiciste.
También conviene mirarlo si te pasa varias veces por semana, si es siempre en el mismo punto o si sale un bulto firme donde te muerdes.
La comprobación es rápida. Se marca la mordida con papel de articular, se revisa el ajuste de lo que lleves puesto y se pule el punto que sobresale. La mayoría de las veces se resuelve en esa misma visita.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué me muerdo la lengua siempre en el mismo sitio?
- Porque algo ocupa el espacio que debería ocupar la lengua, o porque la mordida ha dejado de encajar como lo hacía. Las causas dentales son cuatro: un empaste o una corona que ha quedado alta, una prótesis removible que ha dejado de ajustar, la falta de muelas —cuando falta una, la mejilla y la lengua se meten en ese hueco al masticar— y la propia mordida, ya sea cruzada, con sobremordida escasa o con un diente desplazado.
- ¿Eso se arregla?
- En la mayoría de los casos, en una sola visita. Se marca la mordida con papel de articular, se revisa el ajuste de lo que se lleve puesto y se pule el punto que esté sobresaliendo. Es una comprobación rápida y resuelve buena parte de las mordeduras repetidas.
- Me despierto con marcas en la lengua.
- Eso apunta a apretar o rechinar durante el sueño, que hace que se muerdan lengua y mejillas sin enterarse. Conviene saber que no es una enfermedad que se cure: el consenso internacional lo define, en una persona por lo demás sana, como un comportamiento de la musculatura y no como un trastorno. Lo que se hace es reducir lo que lo dispara y proteger los dientes mientras tanto.
- ¿Qué causas no son dentales?
- Una lengua inflamada por otra razón, que ocupa más sitio del habitual; la falta de sueño, el estrés, el alcohol y algunos fármacos que reducen la coordinación. Y dos situaciones que corresponden al médico y no al dentista: morderse la lengua durante una crisis, que orienta a epilepsia, y la mordedura acompañada de debilidad en un lado de la cara.
- ¿Qué hago con la herida?
- Cicatriza sola en una o dos semanas. Mientras tanto ayuda enjuagarse con agua tibia y sal, evitar lo ácido, lo picante y lo muy salado, y aplicar frío las primeras horas si hay inflamación. Lo que no conviene es aplicar aspirina sobre la zona, que produce una quemadura química, ni tocarla continuamente con el diente: eso es lo que convierte una herida en una úlcera crónica.
- ¿Cuándo hay que explorarlo?
- Con el plazo de referencia de cualquier lesión de la mucosa: dos semanas. Una mordedura que no ha cerrado en ese tiempo se explora, con independencia de que se conozca la causa. También si ocurre varias veces por semana, si siempre es en el mismo punto o si aparece un bulto firme en la zona mordida de forma repetida.
Fuentes
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