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Qué hace un odontólogo: funciones, áreas y cuándo acudir

Qué formación tiene un odontólogo, qué tratamientos abarca, qué áreas existen en España y en qué se diferencian dentista, odontólogo y estomatólogo.

Cuatro objetos alineados: una lima de endodoncia, un bracket, un implante y una cureta

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • Odontólogo es el título actual; dentista, la palabra de siempre. Designan lo mismo.
  • En España la odontología no tiene especialidades reconocidas por el Estado.
  • Quien se presenta como especialista describe su dedicación real, no un título oficial.
  • Lo que exige quirófano y anestesia general corresponde al cirujano oral y maxilofacial.
  • El intervalo de revisión no es anual por defecto: depende del riesgo, y eso está medido.

El odontólogo es el profesional sanitario titulado en Odontología, un grado universitario de cinco años, y su competencia abarca la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades de la boca.

Conviene despejar antes una confusión de términos que arrastramos todos. Dentista es la palabra de toda la vida, y odontólogo es el título académico de hoy.

Estomatólogo era el médico que cursaba después una especialidad en estomatología. Esa vía formativa dejó de convocarse hace años, pero quienes se titularon por ella siguen ejerciendo con plenas competencias.

¿Qué puede hacerte un odontólogo?

El ámbito es amplio y conviene ordenarlo por aquello que le ocupa el día.

La prevención y el diagnóstico ocupan la parte que menos se ve, que es la revisión, la exploración de las mucosas y la detección precoz de la caries y de la enfermedad de las encías.

El tratamiento conservador abarca los empastes, las endodoncias y las reconstrucciones. La prótesis comprende todo lo que repone piezas que ya no tienes: coronas, puentes, removibles e implantes.

Quedan tres ámbitos más:

  • La cirugía oral, con las extracciones y los procedimientos que las acompañan.
  • La periodoncia, que trata las encías y el hueso que sostiene los dientes.
  • La ortodoncia, que corrige la posición de los dientes y tu forma de morder.

Las áreas de dedicación

Una bandeja de exploración con espejo, sonda y pinzas
La revisión se hace con esto, y de ahí sale todo lo demás

Aquí hay un dato legal que casi nunca se explica y que conviene que sepas. En España la odontología no tiene especialidades reconocidas, a diferencia de lo que pasa en medicina.

Existen áreas de dedicación, como la endodoncia, la periodoncia, la odontopediatría, la ortodoncia o la implantología, que se adquieren con formación de posgrado y con experiencia. Son las que dicen a qué se dedica cada uno de verdad, pero no constituyen un título de especialista con reconocimiento estatal.

Es decir, quien se presenta como especialista en un área está describiendo su dedicación real, y no un título oficial reconocido. Y significa también que conviene que preguntes por la formación concreta cuando el tratamiento es complejo.

La pregunta útil, entonces, no es qué pone en el título, sino qué formación de posgrado tiene y cuántos casos como el tuyo trata al año. Es una pregunta del todo legítima, y cualquier profesional razonable te la responde sin incomodarse.

Qué queda fuera

Dos ámbitos exceden la competencia del odontólogo y corresponden al cirujano oral y maxilofacial, que es médico especialista.

El primero es todo lo que requiere quirófano y anestesia general: la cirugía ortognática, que reposiciona los maxilares, las fracturas de la cara y los tumores de cabeza y cuello. El segundo es la patología que excede la cavidad oral y alcanza los senos, la órbita o el cuello.

La derivación entre ambos responde a criterios concretos y va en las dos direcciones. Por ejemplo, la ortodoncia de antes y la de después de una cirugía ortognática le corresponden al odontólogo.

¿Cada cuánto tienes que ir?

El intervalo no es fijo, y esto tiene respuesta medida. El ensayo que siguió a más de 1.400 adultos durante cuatro años comparó dos pautas: revisiones cada seis meses frente a un intervalo ajustado al riesgo de cada paciente. No encontró diferencia en caries, en sangrado de encías ni en calidad de vida, y lo hizo con evidencia de certeza alta.

Así que tu pauta razonable no es una cifra igual para todos, sino la que salga de la exploración. El intervalo se acorta con periodontitis, con implantes y prótesis fija, con ortodoncia, con tabaco y con un historial reciente de caries.

Y hay cuatro motivos que no esperan a la revisión: que te sangren las encías, que tengas una lesión en la boca de más de dos semanas, que la sensibilidad vaya a más y que te duela al morder.

El segundo es el que más importa, porque la exploración de las mucosas es el cribado que se hace en cada revisión aunque vengas por otra cosa.

Conviene decir por qué. Las revisiones sobre diagnóstico precoz del cáncer oral sitúan su mortalidad a cinco años cerca del 50 %, una cifra que apenas ha cambiado en cuarenta años, y señalan como causa principal el porcentaje de casos que llega en estadios avanzados. Esa exploración es la parte de la consulta que menos se nota y la que más sentido tiene repetir.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo dentista que odontólogo?
Sí. Dentista es la palabra coloquial de toda la vida y odontólogo es el título académico actual, un grado universitario de cinco años. Estomatólogo era el médico que cursaba después una especialidad en estomatología; esa vía dejó de convocarse, pero quienes la tienen siguen ejerciendo con plenas competencias.
¿Existen especialidades dentales en España?
No con reconocimiento estatal, y conviene saberlo. Lo que existe son áreas de dedicación —endodoncia, periodoncia, odontopediatría, ortodoncia, implantología— que se adquieren con formación de posgrado y experiencia. Quien se presenta como especialista en una de ellas está describiendo a qué se dedica, no un título oficial.
Entonces, ¿qué pregunto si mi caso es complejo?
Por la formación concreta y por cuántos casos así trata al año. Al no haber un título que ordene esto, la información útil es la trayectoria real y no la etiqueta. Es una pregunta legítima y cualquier profesional razonable la responde sin incomodarse.
¿Qué no puede hacer un odontólogo?
Lo que requiere quirófano y anestesia general: la cirugía ortognática, las fracturas faciales y los tumores de cabeza y cuello. También la patología que sale de la cavidad oral hacia los senos, la órbita o el cuello. Eso corresponde al cirujano oral y maxilofacial, que es médico especialista.
¿Cada cuánto tengo que ir?
Depende del riesgo de cada paciente y no del calendario. El ensayo que siguió a más de 1.400 adultos durante cuatro años comparó revisiones cada seis meses con un intervalo ajustado al riesgo y no encontró diferencias en caries, sangrado ni calidad de vida, con certeza alta. Lo acortan la periodontitis, los implantes, la ortodoncia y el tabaco.
¿Qué no espera a la próxima revisión?
Cuatro cosas: el sangrado de encías, una lesión de la boca que dure más de dos semanas, la sensibilidad que va a más y el dolor al morder. La segunda es la más importante, porque el retraso diagnóstico es lo que empeora el pronóstico del cáncer oral.

Fuentes

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