Un diente que sale por la encía: qué puede ser según la edad
Un diente que asoma por la encía no es lo mismo a los siete años que a los cuarenta. Diente de leche, muela del juicio, supernumerario o raíz retenida.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Lo que asoma por la encía significa cosas distintas según la edad y el sitio.
- En la infancia, el definitivo por detrás del de leche es lo más frecuente y lo que menos preocupa.
- El diente de más existe y es poco común: en torno al 1,6 % en población europea, algo más en varones.
- Sin radiografía esa cifra se subestima, y por eso la exploración a simple vista no cierra el diagnóstico.
- Bajo la encía puede haber una raíz, una corona entera o una pieza de más, y desde fuera se ven iguales.
Cuando algo duro asoma por la encía, la causa depende sobre todo de la edad y del sitio en el que aparece. Conviene separar cuatro situaciones (dos infantiles y dos del adulto), porque el pronóstico y el tratamiento son distintos en cada una.
En la infancia: el diente que sale detrás del de leche
Es la situación más frecuente y la que menos preocupa. El diente definitivo empuja desde abajo, pero el de leche no se afloja porque su raíz no se ha reabsorbido del todo. El nuevo busca entonces sitio por detrás y sale en una segunda fila.
Ocurre casi siempre con los incisivos inferiores, hacia los seis o siete años. El de leche termina cayéndose solo en unas semanas; el definitivo se coloca después en su sitio por la presión de la lengua.
Se revisa cuando pasan dos meses sin que el de leche se mueva, o cuando el definitivo ha salido ya del todo y el otro sigue firme. En esos casos se extrae el de leche y el espacio se corrige por sí mismo.
En la adolescencia: el diente que no tiene sitio
Un canino o un premolar pueden erupcionar fuera de la arcada, montados sobre la encía, porque el espacio disponible es menor que la anchura del diente. La causa no suele ser que el diente sea grande, sino que el hueso maxilar no ha desarrollado la anchura suficiente.
Aquí lo que importa es el momento en el que se detecta. Si se ve antes de que el diente haya salido del todo, cabe ganar espacio con ortodoncia (expansión o extracción seriada) y guiarlo a su posición. Si se deja avanzar, el tratamiento se complica y a veces obliga a extraer otra pieza.
Entre los diecisiete y los veinticinco: la muela del juicio
El tercer molar sale al final de la arcada, y cuando no hay espacio asoma parcialmente y queda cubierto por un capuchón de encía. Ese pliegue (el opérculo) retiene comida y bacterias, y ahí es donde se produce la pericoronaritis, con inflamación, dolor al fondo, dificultad para abrir la boca y mal sabor.
La pericoronaritis tiende a repetirse mientras el capuchón siga ahí, de modo que el criterio no es tratar cada episodio, sino decidir si esa muela tiene recorrido o no lo tiene. Una muela del juicio que ha salido derecha, que muerde contra su pareja y que se puede cepillar no hay motivo para quitarla.
En el adulto: el resto de la raíz o un supernumerario
Cuando una corona se fracturó hace años y quedó la raíz dentro, con el tiempo la encía se retrae y ese resto asoma en forma de punta afilada. No duele, porque el nervio murió hace tiempo; pero mantiene abierta una vía de entrada de bacterias hacia el hueso.
Un diente supernumerario (una pieza de más) puede aparecer a cualquier edad, con más frecuencia en la zona de delante del maxilar superior. Se descubre en una radiografía, y su indicación depende de si desplaza a los demás dientes o no lo hace.
Es poco frecuente y conviene saber cuánto: el metaanálisis que revisó los estudios de prevalencia lo sitúa entre el 0 y el 3 %, con una media del 1,6 % en población europea blanca y algo más en varones. Cuando bloquea la salida de un incisivo, el momento de retirarlo cambia mucho el resultado, y eso está medido aparte.
Cuándo se valora sin esperar
Cuatro situaciones no conviene dejarlas correr. La inflamación al fondo de la boca con dificultad para abrir y el borde que corta la lengua en cada comida. También el diente definitivo que lleva dos meses saliendo por detrás de uno de leche firme, y cualquier punta que sangre al rozarla.
La exploración con radiografía es lo que determina de qué se trata, porque bajo la encía puede haber una raíz, una corona entera o una pieza de más, y esas tres cosas se ven iguales desde fuera.
Ese mismo metaanálisis lo demuestra por la vía del dato: las cifras de prevalencia obtenidas solo con exploración clínica difieren de forma significativa de las que añaden radiografía, y sin ella el hallazgo se subestima.
Preguntas frecuentes
- A mi hijo le sale un diente por detrás del de leche, ¿es normal?
- Es la situación más frecuente y la que menos preocupa. El definitivo empuja desde abajo, el de leche no se afloja porque su raíz no se ha reabsorbido del todo, y el nuevo busca sitio por detrás. Ocurre casi siempre con los incisivos de abajo, hacia los seis o siete años. El de leche suele caerse solo en unas semanas y el definitivo se coloca después por la presión de la lengua.
- ¿Cuándo hay que revisarlo?
- Cuando pasan dos meses sin que el de leche se mueva, o cuando el definitivo ha salido ya del todo y el otro sigue firme. En esos casos se extrae el de leche y el espacio se corrige por sí mismo.
- ¿Y si sale un diente montado sobre la encía en la adolescencia?
- Suele ser un canino o un premolar que erupciona fuera de la arcada porque el espacio disponible es menor que su anchura. La causa no es que el diente sea grande, sino que el hueso no ha desarrollado anchura suficiente. Lo que importa es el momento: si se ve antes de que haya salido del todo, cabe ganar espacio con ortodoncia y guiarlo.
- ¿Puede ser un diente de más?
- Puede, y es poco frecuente. El metaanálisis que revisó los estudios de prevalencia sitúa los dientes supernumerarios entre el 0 y el 3 %, con una media del 1,6 % en población europea blanca y algo más en varones. Aparecen sobre todo en la zona de delante del maxilar superior, y su indicación depende de si desplazan a los demás dientes o no.
- ¿Hace falta radiografía?
- Sí, y ese mismo metaanálisis lo demuestra: las cifras de prevalencia obtenidas solo con exploración clínica difieren de forma significativa de las que añaden radiografía, y sin ella el hallazgo se subestima. Bajo la encía puede haber una raíz retenida, una corona entera o una pieza de más, y las tres se ven iguales desde fuera.
- Tengo una punta afilada que no duele, ¿qué es?
- En el adulto suele ser el resto de una raíz cuya corona se fracturó hace años. No duele porque el nervio murió hace tiempo, pero mantiene abierta una vía de entrada de bacterias hacia el hueso. Y si corta la lengua en cada comida o sangra al rozarla, no conviene dejarlo correr.
Fuentes
- Anthonappa RP, King NM, Rabie AB. Diagnostic tools used to predict the prevalence of supernumerary teeth: a meta-analysis. Dentomaxillofac Radiol, 2012
- Seehra J et al. Interventions to facilitate the successful eruption of impacted maxillary incisor teeth due to the presence of a supernumerary: A systematic review and meta-analysis. Am J Orthod Dentofacial Orthop, 2023
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