Granos en la lengua: qué son según dónde estén y cuánto duren
Casi todos los granos de la lengua son papilas inflamadas o aftas y se van solos. Lo que separa un cuadro banal de uno que hay que estudiar es el tiempo.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
- Publicado
- Actualizado
Qué conviene tener claro
- El criterio que ordena todos los casos es el tiempo: dos semanas separan lo transitorio de lo que se estudia.
- La causa más frecuente es la papilitis lingual transitoria, y se resuelve sola en dos o tres días.
- Lo que se desprende al rasparlo suele ser candidiasis. Lo que no se desprende y persiste es lo que se biopsia.
- Las revisiones sistemáticas sitúan la transformación maligna de la leucoplasia entre el 7 y el 10 %.
- La localización importa: en la lengua y en las lesiones multifocales ese porcentaje es más alto.
En la lengua salen bultitos, puntos blancos y zonas rojas que asustan mucho más de lo que deberían. Casi todos son variantes normales o lesiones pasajeras que se van solas sin que tengas que hacer nada.
Lo que ordena todos los casos es el tiempo, y por eso te lo doy de entrada. Si la lesión cambia y desaparece en dos semanas, es de un grupo; si sigue igual pasado ese plazo, es del otro y hay que mirarla.
¿Qué es ese grano que duele al tocarlo?
Lo más probable es una papilitis lingual transitoria, que es la causa más frecuente de todas. Se inflaman una o varias papilas fungiformes, las elevaciones redondeadas del dorso de la lengua. Esas papilas se ponen más salientes, blanquecinas y muy molestas en cuanto te las tocas.
Suele salir después de algo ácido o muy caliente, por un roce sin querer o en rachas de estrés. Se resuelve sola en dos o tres días, así que no hay que hacerle nada.
Las aftas
Se reconocen por dos cosas, el dolor y la forma: son una úlcera con fondo blanco amarillento y un halo rojo bien marcado. En la lengua duelen bastante más que en otro sitio, porque se mueve sin parar al hablar y al comer.
Curan solas entre siete y catorce días. Lo que puedes tratar es la molestia, no el plazo:
- Geles de ácido hialurónico, que hacen de capa protectora.
- Anestésicos tópicos, sobre todo un rato antes de comer.
- Dejar a un lado lo ácido, lo salado y lo muy caliente mientras dure.
Las papilas circunvaladas
Merecen una mención aparte porque generan muchas consultas de gente que se acaba de descubrir una. Son las papilas grandes del fondo de la lengua, colocadas en uve invertida, y son anatomía normal.
Quien se explora la boca por primera vez las descubre y se asusta, y no hace falta. Fíjate en tres cosas: han estado ahí siempre, están colocadas de forma simétrica y no cambian nunca de aspecto.
La candidiasis oral
Son placas blancas que se desprenden al rasparlas y dejan la mucosa enrojecida debajo. Ese rasgo, el desprenderse al rascar, es justo lo que la separa de otras lesiones blancas.
Aparece sobre todo en cuatro situaciones:
- Si llevas prótesis, sobre todo de quita y pon.
- Después de un tratamiento con antibióticos.
- Si tienes la boca seca.
- Si tienes diabetes.
Responde bien a un antifúngico tópico, pero también hay que buscar y corregir el motivo que la ha favorecido, porque si no volverá.
¿Cuándo hay que mirarlo sin esperar?
Cuando la lesión blanca no se desprende al rasparla y lleva más de dos semanas ahí. Eso encaja con una leucoplasia, que es una lesión potencialmente maligna y no admite espera.
Te doy la cifra, porque ni tranquiliza en falso ni alarma de más. Las dos revisiones sistemáticas más recientes, sobre más de dieciséis mil pacientes la primera, sitúan la transformación maligna entre el 7 y el 10 % de los casos. La mayoría no evoluciona, y ese porcentaje es justo el motivo de que no se vigile desde casa.
El mismo metaanálisis señala qué sube el riesgo: el tipo no homogéneo, los grados altos de displasia, el carácter multifocal y la localización en la lengua. Por eso el borde lateral de la lengua y la cara de abajo se miran siempre con más atención que el resto.
Hay otras cinco señales que tampoco esperan:
- La lesión se endurece al tocarla.
- Sangra sin que la hayas rozado.
- Crece de forma continuada.
- Está en el borde lateral o en la cara de abajo de la lengua.
- Va con un bulto en el cuello.
Qué hacemos en consulta
Se explora con luz y se comprueba si se desprende al raspado. Ese gesto tan simple separa de golpe la candidiasis de una lesión blanca de verdad. Después se palpa la base, para ver si está dura, y se revisan los dientes de al lado buscando el borde que la está rozando.
Si la lesión pasa de dos semanas sin cambios, la biopsia es lo que da la respuesta. Es corta, se hace con anestesia local y es la única forma de cerrar tu duda del todo.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué son los granitos blancos de la lengua?
- En la mayoría de los casos, papilas fungiformes inflamadas. Es lo que se llama papilitis lingual transitoria: una o varias de esas pequeñas elevaciones del dorso se vuelven más prominentes, blanquecinas y dolorosas al contacto, casi siempre tras una comida ácida o muy caliente, un roce o un periodo de estrés. Se resuelve sola en dos o tres días.
- ¿Cuánto tiempo puede durar antes de preocuparse?
- Dos semanas es el plazo que ordena todo. Una lesión que cambia y desaparece dentro de ese periodo pertenece al grupo de lo transitorio. Una que permanece igual más allá de esas dos semanas pasa al grupo que requiere exploración, con independencia de que duela o no.
- ¿Cómo se distingue una candidiasis de otra lesión blanca?
- Por si se desprende al rasparla. La candidiasis oral se presenta como placas blancas que se retiran al raspado y dejan una mucosa enrojecida debajo; una lesión blanca verdadera no se desprende. Ese gesto, hecho en consulta, separa de inmediato los dos cuadros. La candidiasis responde bien a un antifúngico tópico, pero conviene corregir el factor que la ha favorecido: prótesis, antibióticos recientes, boca seca o diabetes.
- ¿Qué es una leucoplasia y cuánto riesgo tiene?
- Es una lesión blanca que no se desprende al rasparla y persiste más de dos semanas, y se considera potencialmente maligna. Las revisiones sistemáticas de los últimos años estiman una transformación maligna de entre el 7 y el 10 % de los casos. No todas evolucionan, ni mucho menos, pero el porcentaje justifica que se valore sin demora.
- ¿Importa dónde esté la lesión?
- Importa, y bastante. El metaanálisis que reunió veintiséis estudios encontró que la localización en la lengua y el carácter multifocal se asocian de forma significativa a un mayor riesgo de transformación, igual que el tipo no homogéneo y los grados altos de displasia. Una lesión blanca en el borde lateral o en la cara ventral de la lengua no se vigila desde casa.
- ¿Las aftas de la lengua se pueden acelerar?
- El plazo no: curan solas entre siete y catorce días. Lo que se puede tratar es la molestia, con geles de ácido hialurónico o anestésicos tópicos. En la lengua duelen de forma especial porque el órgano se mueve de manera continua al hablar y al comer.
Fuentes
Sigue resolviendo lo que te preocupa.
Ver toda la categoría
Puntos blancos en la boca: qué son y cuáles hay que vigilar
Los puntos blancos en la boca casi siempre son glándulas normales, aftas u hongos. Lo que importa es si se desprenden al raspar y cuánto tiempo llevan ahí.
Un diente que sale por la encía: qué puede ser según la edad
Un diente que asoma por la encía no es lo mismo a los siete años que a los cuarenta. Diente de leche, muela del juicio, supernumerario o raíz retenida.
Manchas negras en los dientes: qué son y cómo se quitan según la causa
Una mancha negra puede ser sarro, caries o una tinción, y cada una se quita de una manera. Cómo distinguirlas y por qué el blanqueamiento no sirve aquí.