El curetaje: qué es realmente y de dónde vienen los miedos
El curetaje no es una limpieza agresiva ni desgasta el diente. Qué es el raspado radicular, qué se nota y por qué los dientes parecen moverse después.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- No es una limpieza más profunda: es el tratamiento de la periodontitis, y actúa bajo el borde de la encía.
- Funciona y está medido: reduce la profundidad de las bolsas alrededor de 1,4 mm y cierra en torno al 74 %.
- Da igual el instrumento y da igual si se hace por cuadrantes o en una sesión. Los resultados son los mismos.
- Los dientes se ven más largos porque baja la hinchazón, no porque el tratamiento haya quitado encía.
- El mantenimiento es lo que sostiene el resultado: con él, menos de uno de cada diez pierde más de un diente en veinte años.
¿Le han recomendado un curetaje y ha leído cosas que le han hecho dudar? Vamos a repasarlas una a una, porque casi todas nacen de confundir dos tratamientos distintos.
El curetaje, o raspado y alisado radicular, no es una limpieza más profunda. Es el tratamiento de la periodontitis: retira el sarro y la biopelícula bacteriana de la superficie de la raíz, por debajo del borde de la encía, donde ni el cepillo ni una higiene normal alcanzan.
¿Es peligroso?
No lo es, y conviene decirlo con esa claridad. Se trata de un procedimiento con décadas de uso y de evidencia detrás, y es el tratamiento de primera elección en la enfermedad periodontal.
Se realiza con anestesia local, habitualmente dividiendo la boca por cuadrantes, a lo largo de varias sesiones. Durante la intervención usted no debería notar dolor; después es habitual algo de molestia y sensibilidad durante unos días.
Sobre esa forma de organizarlo conviene una precisión. La revisión sistemática que comparó hacerlo por cuadrantes con hacerlo en una sola sesión no encontró diferencias en el resultado, y tampoco las encontró entre los instrumentos de mano y los ultrasónicos. Así que si le proponen una u otra forma, es una cuestión de comodidad y de agenda, no de que una funcione mejor.
Y funciona: en esa misma revisión, la profundidad de las bolsas se redujo de media 1,4 milímetros a los seis u ocho meses, con un cierre de alrededor del 74 % de ellas. Esos milímetros son los que separan una bolsa que usted puede mantener limpia en casa de otra que no.
¿Por qué se dice que desgasta el diente?
Aquí está el origen de casi todo el miedo que nos transmiten, y tiene una explicación concreta.
El instrumental trabaja sobre la superficie de la raíz, no sobre el esmalte de la corona. Esa raíz está cubierta de cemento radicular, una capa muy fina, y una parte de ella se elimina junto con el sarro y las bacterias adheridas, porque están integradas en ella.
Eso no es un efecto indeseado: es parte del tratamiento. El objetivo es dejar una superficie limpia y lisa a la que la encía pueda volver a adherirse, y sin retirar esa capa contaminada la encía no cicatriza.
¿Por qué después los dientes se ven más largos?
Es la segunda fuente de alarma más frecuente y también tiene una explicación sencilla.
Antes del tratamiento, la encía inflamada está hinchada y ocupa un espacio que no le corresponde. Al desinflamarse, recupera su volumen real y deja a la vista una parte de raíz que ya estaba descubierta por la enfermedad.
Dicho de otro modo: la retracción no la ha causado el curetaje, la ha causado la periodontitis. Lo que hace el tratamiento es dejar de disimularla.
Lo mismo le ocurrirá con la sensibilidad al frío, que aparece o aumenta durante unas semanas por esa misma razón, y que se controla con pasta específica y barniz de flúor.
La sensación de que se mueven más
En algunos casos usted lo percibirá así durante los primeros días, y esa sensación también se recupera. Al retirar el sarro que ocupaba el espacio alrededor de la raíz, el diente queda momentáneamente sin ese relleno rígido hasta que la encía cicatriza y se readapta.
Lo que sí es cierto es que un diente con pérdida importante de hueso ya se movía antes, aunque el sarro lo mantuviera aparentemente firme.
¿Qué pasa si no se hace?
Esta es la parte que conviene poner en la balanza frente a las molestias del tratamiento.
La periodontitis no se detiene sola. Las bolsas siguen profundizándose, el hueso continúa reabsorbiéndose y ese hueso no se recupera. El final de esa secuencia es la pérdida de los dientes, y ocurre sin dolor hasta el último momento.
Lo que viene después del tratamiento
El curetaje no cura la periodontitis, sino que la mantiene controlada. Por eso le citaremos para un mantenimiento cada tres o cuatro meses, y eso es de por vida.
Sin ese mantenimiento, las bolsas vuelven a profundizarse en cuestión de meses y se habrá hecho el tratamiento para nada.
Ahora bien, cuando el mantenimiento se cumple, los números acompañan. En el metaanálisis que siguió a pacientes en mantenimiento periodontal entre cinco y veinte años, menos de uno de cada diez perdió más de un diente en todo ese tiempo. Esa es la diferencia que sostienen las visitas de cada tres o cuatro meses.
No es urgente, pero no conviene dejarlo pasar: cada mes cuenta en hueso. Si quiere saber qué significa el número que le hayan dicho, lo explicamos en una bolsa periodontal de 7 mm.
Preguntas frecuentes
- ¿Es peligroso el curetaje dental?
- No lo es, y conviene decirlo con esa claridad. Es un procedimiento con décadas de uso y de evidencia detrás, y es el tratamiento de primera elección en la enfermedad periodontal. Se realiza con anestesia local, así que durante la intervención usted no debería notar dolor; después es habitual algo de molestia y sensibilidad durante unos días.
- ¿El curetaje desgasta el diente?
- Trabaja sobre la superficie de la raíz, no sobre el esmalte de la corona. Esa raíz está cubierta por el cemento radicular, una capa muy fina, y una parte se elimina junto con el sarro y las bacterias, porque están integradas en ella. No es un efecto indeseado: sin retirar esa capa contaminada la encía no puede volver a adherirse.
- ¿Por qué se me ven los dientes más largos después?
- Porque antes la encía inflamada estaba hinchada y ocupaba un espacio que no le correspondía. Al desinflamarse recupera su volumen real y deja a la vista una parte de raíz que ya estaba descubierta por la enfermedad. La retracción no la ha causado el curetaje, la ha causado la periodontitis; el tratamiento solo deja de disimularla.
- ¿Funciona de verdad?
- La revisión sistemática que reunió los ensayos publicados encontró una reducción media de la profundidad de las bolsas de 1,4 milímetros a los seis u ocho meses, y el cierre de alrededor del 74 % de ellas. Esos milímetros son los que separan una bolsa que usted puede mantener limpia en casa de una que no.
- ¿Es mejor con láser, con ultrasonidos o a mano? ¿Y en una sola sesión?
- Esa misma revisión comparó instrumentos de mano con sónicos y ultrasónicos y no encontró diferencias, y tampoco entre hacerlo por cuadrantes o la boca entera en una sesión. Dicho de otro modo: la elección es de organización y de comodidad, no de resultado. Lo que sí cambia el resultado es que la superficie quede limpia y que después haya mantenimiento.
- ¿Y si no me lo hago?
- La periodontitis no se detiene sola. Las bolsas siguen profundizándose, el hueso continúa reabsorbiéndose y ese hueso no se recupera. El final de esa secuencia es la pérdida de los dientes, y ocurre sin dolor hasta el último momento.
Fuentes
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