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Elásticos intermaxilares: para qué sirven y por qué dependen de ti

Los brackets alinean los dientes, pero la mordida la corrigen los elásticos intermaxilares. Qué hace cada tipo, hacia dónde tira y qué mueve de verdad.

Un modelo con brackets visto de lado y dos gomas tendidas en direcciones distintas

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • Los brackets alinean dentro de cada arcada. Lo que mueve una arcada respecto a la otra son las gomas.
  • Tres direcciones: clase II, clase III y verticales o cruzados. Colocarlas al revés tira hacia el lado contrario.
  • Mueven dientes, no huesos. Su efecto medido es dentoalveolar, no esquelético.
  • Las de clase II tienden a inclinar hacia delante los incisivos de abajo, y por eso se controla el avance.
  • Pierden fuerza desde que se ponen: a las 48 horas quedan en dos tercios o tres cuartos de la fuerza de fábrica.

Mucha gente cree que lo que corrige la mordida son los brackets. No es así. Los brackets alinean los dientes dentro de cada arcada, y lo que mueve una arcada respecto a la otra son las gomas.

Por eso se llaman intermaxilares. Van de un gancho de arriba a uno de abajo, y tiran en la dirección que haga falta.

¿Qué tipos hay?

Dos modelos iguales con la goma puesta en diagonales contrarias
Un sentido adelanta la arcada de abajo y el otro la frena: no son intercambiables

Hay tres tipos y se distinguen por la dirección en la que tiran.

Los de clase II van de un canino de arriba a un molar de abajo, y corrigen la mordida cuando los dientes de arriba quedan muy adelantados. Los de clase III hacen justo lo contrario, de un canino de abajo a un molar de arriba, y se usan cuando la mandíbula está adelantada.

Y los verticales o cruzados sirven para cerrar una mordida abierta, o para corregir una mordida cruzada en uno de los lados.

Tu ortodoncista te dirá cuál llevas y de qué gancho a cuál. Conviene que lo tengas claro, porque colocarlas al revés tira en la dirección contraria.

Qué mueven de verdad

Aquí hay una expectativa que conviene ajustar. Las gomas mueven dientes, no huesos.

El ensayo que midió el efecto de los elásticos de clase II en adolescentes lo encontró dentoalveolar y no esquelético. Se desplazan las piezas y su hueso de soporte inmediato, y la posición de la mandíbula se queda donde estaba. Corrigen la mordida cambiando dónde muerde cada diente, que es distinto de mover la mandíbula.

Ese mismo trabajo recoge el efecto no deseado más conocido de la clase II: los incisivos de abajo tienden a inclinarse hacia delante. En el ensayo, ni siquiera añadir anclaje con miniimplantes en la arcada inferior lo evitó. No es razón para no usarlas; es la razón de que ese avance se mire en cada revisión.

¿Cuántas horas?

Se llevan todo el día, y también por la noche. Solo te las quitas para comer y para cepillarte los dientes.

La noche es cuando mejor trabajan, y el motivo es sencillo: son ocho horas seguidas sin comer, sin hablar y sin tocarlas. Esa fuerza constante es exactamente la que mueve.

Cada cuánto se cambian

Se cambian todos los días, y a veces incluso dos veces al día. Está medido en laboratorio: tras 48 horas estiradas, las gomas quedan en torno a dos tercios o tres cuartos de la fuerza que declaraba su fabricante.

Llévate siempre un paquete encima, porque si se te rompe una y no tienes recambio esas horas se pierden.

¿Y si las llevo solo un rato?

Esto es lo que más alarga un tratamiento y conviene decirlo claro.

Los dientes se mueven por una sola cosa: la acumulación de horas de fuerza constante. Cada vez que quitas la goma, el diente empieza otra vez, así que llevarlas a ratos rinde menos que llevarlas seguidas aunque sumes las mismas horas.

El resultado de eso son meses de más y, a veces, tener que replantear el tratamiento. Las horas concretas, y qué pasa si un día se te olvidan, están en si hay que quitarse las gomas para dormir.

Las molestias de los primeros días

Los primeros días vas a notar tensión y algo de molestia al masticar, y eso se te pasa en dos o tres días. Cada vez que se cambia la pauta pasa lo mismo, más suave.

Lo que no entra en lo normal es que se te llague la mucosa donde engancha la goma, que la molestia dure semanas o que un diente se mueva mucho más que los demás.

Lo que depende de ti

Te lo digo sin rodeos porque es la parte que más se falla de todo el tratamiento: los brackets trabajan solos y las gomas no.

¿Te reconoces en lo de quitártelas «solo un rato»? Entonces merece la pena que lo hables en la próxima revisión, antes de que el tratamiento se alargue de más.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirven los elásticos intermaxilares?
Para mover una arcada respecto a la otra, que es lo que los brackets no hacen. Los brackets alinean los dientes dentro de cada arcada; la relación entre la de arriba y la de abajo, es decir la mordida, la corrigen las gomas que van de un gancho de arriba a uno de abajo.
¿Qué tipos hay y en qué se diferencian?
Tres, y se distinguen por la dirección en la que tiran. Los de clase II van de un canino de arriba a un molar de abajo y se usan cuando los dientes de arriba quedan adelantados. Los de clase III hacen lo contrario, de un canino de abajo a un molar de arriba. Y los verticales o cruzados cierran una mordida abierta o corrigen una cruzada en un lado.
¿Las gomas mueven el hueso o solo los dientes?
Los dientes. El ensayo que midió el efecto de los elásticos de clase II en adolescentes lo encontró dentoalveolar y no esquelético: lo que se desplaza son las piezas y su hueso de soporte inmediato, no la posición de la mandíbula. Conviene saberlo, porque cambia lo que cabe esperar del tratamiento.
¿Tienen algún efecto no deseado?
El más conocido es que los elásticos de clase II tienden a inclinar hacia delante los incisivos de abajo. En ese mismo ensayo, ni siquiera añadir anclaje con miniimplantes en la arcada inferior lo evitó. No es motivo para no usarlos: es el motivo por el que se controla ese avance en cada revisión.
¿Puedo ponérmelas en otros ganchos si se me caen?
No. Cada pauta va de un gancho concreto a otro, y colocarlas en otro sitio tira en una dirección distinta de la que hace falta. Si no recuerdas cuál es la tuya, mejor llamar y preguntarlo que improvisar unos días.
¿Cada cuánto hay que cambiarlas?
Todos los días, y a veces dos veces al día. Medidas en laboratorio, a las 48 horas estiradas las gomas quedan en torno a dos tercios o tres cuartos de la fuerza que declara el fabricante. Las horas de uso están contadas en detalle en el artículo sobre llevarlas de noche.

Fuentes

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