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Comer después de un empaste: cuánto esperar y por qué

Con composite puedes masticar en cuanto pase la anestesia: endurece con la lámpara. Lo que obliga a esperar es el labio dormido. Qué es normal notar.

Un molar recién empastado y, apartados a un lado, una taza y un vaso

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El composite endurece con luz, no con el tiempo: al levantarte del sillón esa pieza ya tiene toda su resistencia.
  • Lo único que hay que esperar es a que se pase la anestesia, entre dos y cuatro horas.
  • El motivo no es el empaste: es que con el labio dormido te muerdes y te quemas sin enterarte.
  • La sensibilidad de unos días es normal y va a menos. La que aumenta a partir del tercer día, no.
  • Si el diente toca antes que los demás al morder, se ajusta en cinco minutos y no se aguanta en casa.

Sales de la consulta con el empaste puesto y el labio dormido, y lo que quieres saber es si puedes comer o tienes que esperar. La respuesta corta es esta: el empaste ya está listo, pero tú todavía no lo estás.

¿Por qué el empaste ya está listo?

Porque el composite, que es el material que se usa hoy, no endurece con el tiempo sino con luz. Se aplica en capas y cada una se endurece con una lámpara en unos segundos, de modo que cuando te levantas del sillón esa pieza ya tiene toda su resistencia.

Es distinto de lo que ocurría con la amalgama de plata, que sí necesitaba unas horas para fraguar del todo. De ahí viene la idea heredada de esperar veinticuatro horas, que con composite ya no aplica.

Entonces, ¿qué hay que esperar?

Solo a que se te pase la anestesia, que suele tardar entre dos y cuatro horas según el tipo y la zona. El motivo de esa espera no tiene nada que ver con el material del empaste.

Con el labio, la mejilla o la lengua dormidos no llegas a notar la presión, así que te muerdes sin enterarte de nada. Esa mordedura deja una llaga que después duele varios días y molesta bastante más que el empaste.

Con lo caliente ocurre exactamente lo mismo: sin sensibilidad no percibes que un café quema hasta que ya te has quemado el paladar.

No es una rareza. En el estudio que preguntó a 301 dentistas por estas lesiones tras la anestesia, seis de cada diez consideraban que unas buenas instrucciones al salir de la consulta bastan para evitarlas. Por ejemplo, esta.

Qué puedes comer cuando pase

Prácticamente de todo, aunque conviene tener en cuenta estas tres cosas los primeros días:

  • Mastica del otro lado durante la primera comida, hasta comprobar que la mordida encaja bien.
  • Evita lo muy duro y lo muy pegajoso en esa pieza durante las primeras veinticuatro horas.
  • Si notas sensibilidad, deja lo muy frío y lo muy caliente en esa zona durante unos días.

Ese punto de masticar del otro lado tiene una razón práctica. Si el empaste ha quedado alto, lo vas a notar en la primera masticación fuerte, y es mejor descubrirlo con cuidado que dando un mordisco a un bocadillo.

Lo que es normal notar

Durante unos días puede haber sensibilidad al frío, al dulce o a la presión en ese diente. Es la respuesta habitual del nervio al tratamiento y va claramente a menos cada día que pasa.

Y no depende de cómo se haya colocado el material: el metaanálisis que comparó el composite puesto en una sola capa con el puesto por capas no encontró diferencias ni en fallos ni en sensibilidad posterior.

También es normal notar el diente algo distinto al pasar la lengua, porque su forma ha cambiado ligeramente, y eso deja de percibirse en poco tiempo.

Lo que hay que contarnos

Dos modelos mordiendo, y en uno un solo punto toca antes que los demás
Si toca antes que el resto, se ajusta en un minuto y deja de molestar

Si al morder notas que ese diente toca antes que los demás, o que la mordida ha quedado rara, vuelve a vernos. Se ajusta en cinco minutos con papel de articular, y no es algo que tengas que aguantar en casa.

Un empaste alto sobrecarga esa pieza en cada masticación, y eso sí acaba doliendo. Y si el dolor aumenta a partir del tercer día en lugar de ir cediendo, eso ya es otra cosa y hay que mirarla.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto hay que esperar para comer después de un empaste?
Solo a que se te pase la anestesia, entre dos y cuatro horas según el tipo y la zona. El composite endurece con la lámpara en el momento, así que cuando te levantas del sillón esa pieza ya tiene toda su resistencia. La idea de esperar veinticuatro horas viene de la amalgama de plata, que sí necesitaba fraguar.
¿Por qué hay que esperar entonces?
Porque con el labio, la mejilla o la lengua dormidos no llegas a notar la presión y te muerdes sin enterarte, y esa mordedura deja una llaga que duele varios días. Con lo caliente pasa lo mismo: sin sensibilidad no percibes que un café quema hasta que ya te has quemado. En el estudio que preguntó a 301 dentistas sobre estas lesiones, seis de cada diez consideraban que unas buenas instrucciones al salir bastan para evitarlas.
¿Qué puedo comer después?
Prácticamente de todo, con tres precauciones los primeros días. Mastica del otro lado en la primera comida hasta comprobar que la mordida encaja. Evita lo muy duro y lo muy pegajoso en esa pieza durante las primeras veinticuatro horas. Y si notas sensibilidad, deja lo muy frío y lo muy caliente en esa zona unos días.
¿Es normal que el diente esté sensible?
Sí, durante unos días, al frío, al dulce o a la presión. Es la respuesta habitual del nervio al tratamiento y va claramente a menos cada día. Y no depende de la técnica: el metaanálisis que comparó el composite colocado en una sola capa con el colocado por capas no encontró diferencias ni en fallos ni en sensibilidad posterior.
¿Y si noto que ese diente toca antes que los demás?
Vuelve a que lo vean. Se ajusta en cinco minutos con papel de articular y no es algo que tengas que aguantar en casa. Un empaste alto sobrecarga esa pieza en cada masticación, y eso sí acaba doliendo.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Si el dolor aumenta a partir del tercer día en lugar de ir cediendo. Eso ya no es la sensibilidad esperable del tratamiento y hay que mirarlo.

Fuentes

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