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Etapas de la dentición: qué sale y cuándo, de los 6 meses a los 13 años

El calendario de los dientes de leche y del recambio, con los márgenes normales de cada etapa, qué cuidados tocan en cada una y qué señales piden revisión.

Tres modelos en fila: uno con pocos dientes, otro completo de leche y otro con dientes mezclados

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El orden es bastante fijo; las fechas no. Adelantarse o retrasarse seis meses entra dentro de lo normal.
  • Lo que no es cuestión de esperar: a los dieciocho meses sin ningún diente.
  • Hacia los seis años sale el primer molar definitivo sin que se caiga nada. Muchos padres creen que es de leche.
  • Ese molar es el que más caries sufre, y sellarlo reduce mucho la probabilidad de que la tenga.
  • Si se pierde un diente de leche antes de tiempo, el hueco empieza a cerrarse en los tres primeros meses.

Los dientes de tu hijo siguen un orden bastante fijo, pero las fechas son orientativas y los márgenes, amplios. Aquí tienes el calendario completo con lo que toca cuidar en cada etapa.

De los 6 a los 30 meses: los dientes de leche

Son veinte en total y salen en este orden:

  • De 6 a 10 meses salen los dos incisivos centrales de abajo.
  • De 8 a 12 meses, los dos centrales de arriba.
  • De 9 a 13 meses, los laterales de arriba, y después los de abajo.
  • De 13 a 19 meses, los primeros molares.
  • De 16 a 22 meses, los caninos, que suelen ser los que peor se llevan.
  • De 25 a 33 meses, los segundos molares, que cierran la boca de leche.

Que tu hijo se adelante o se retrase seis meses entra dentro de lo normal. Lo que sí conviene mirar es que a los dieciocho meses no haya salido ninguno.

En cuanto a los cuidados, límpiale la encía con una gasa antes de que salga el primero. Cuando asome uno, cepillo pequeño y pasta con 1.000 ppm de flúor. La cantidad, del tamaño de un grano de arroz. Nada de biberón en la cama con leche o zumo.

De los 3 a los 6 años: la boca de leche completa

Es la etapa más tranquila y también la que más se descuida. Los veinte dientes de tu hijo están puestos. Cuídalos como si fueran definitivos, porque guardan el sitio de los que vienen.

Si a tu hijo le aparecen huecos entre los dientes de delante, es buena señal. Ese espacio lo van a necesitar los definitivos, que son más grandes.

Aquí toca cepillado con pasta de 1.000 ppm y cantidad de un guisante, y tú se lo repasas hasta los ocho años. Aunque ya sepa hacerlo, el repaso lo haces tú. La primera revisión, si no ha habido ningún problema antes, va bien hacia el primer año.

De los 6 a los 12 años: el recambio

Aquí le van a pasar dos cosas a la vez, y una de ellas despista mucho.

Hacia los seis años sale el primer molar definitivo, detrás del último de leche y sin que se caiga nada. Muchos padres no se enteran de que ha salido y creen que es uno de leche.

Es el diente que más caries sufre de toda la boca. Si te quedas con un dato de esta etapa, que sea este: sus surcos son donde más sentido tiene un sellador.

Un molar recién salido con los surcos hondos, y otro con esos surcos ya sellados
Los surcos del recién salido son hondos, y ahí es donde empieza

Sellar funciona y está medido. La revisión que reunió quince revisiones sistemáticas encontró bastante menos caries que sin hacer nada. Y da igual el material, así que lo que decide es hacerlo.

En paralelo empieza la caída, en el mismo orden en que le salieron: los incisivos de abajo primero, hacia los seis o siete años, y los últimos molares hacia los once o doce.

¿Y por qué salen más amarillos? Porque su capa de esmalte es más fina y transparenta la dentina de debajo. Es normal y no es una mancha.

Lo que sí conviene revisar

Una fila de dientes de un modelo, inclinados hacia el hueco de uno que falta
El hueco no espera: la mayor parte se cierra en los tres primeros meses

Hay cuatro cosas que no son cuestión de esperar, y conviene que las tengas a mano:

  • Que a los dieciocho meses no haya salido ningún diente.
  • Que el definitivo salga por detrás del de leche y este siga firme pasados dos meses.
  • Que se caiga un diente de leche y pasen seis meses sin que asome el definitivo.
  • Que un diente de leche se caiga antes de los cuatro años por un golpe o por caries.

Esa última importa porque un diente de leche perdido pronto deja que los de al lado se muevan y ocupen el hueco.

Y va más rápido de lo que parece. La revisión sobre pérdida prematura de molares de leche sitúa el mayor cierre en los tres primeros meses. En el de arriba describe hasta un milímetro perdido casi enseguida.

Por eso a veces hace falta un mantenedor de espacio. Guarda el sitio hasta que salga el definitivo.

Sobre los golpes

Un golpe en un diente de leche puede dañar el germen del definitivo que está justo debajo. No se ve entonces y aparece años después, con una mancha blanca o con la forma alterada.

Por eso tras un golpe le hacemos una revisión y otra de control meses después, aunque parezca que todo está bien. Qué hacer en el momento está en si a mi hijo se le ha roto un diente.

Y si a los siete años no se le ha caído ninguno, eso tiene su propia respuesta: hasta dónde llega el margen.

Casi todo lo de estas edades se resuelve bien si se mira a tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo salen los dientes de leche?
El primero suele asomar entre los seis y los diez meses, y es un incisivo central de abajo. Los veinte están puestos hacia los dos años y medio o tres. Adelantarse o retrasarse seis meses respecto a ese calendario entra dentro de lo normal, así que lo que orienta no es la fecha exacta sino el orden.
¿Cuándo hay que preocuparse si no sale ninguno?
A los dieciocho meses sin ningún diente conviene una revisión. Antes de esa edad, con el orden correcto y sin nada que moleste, casi siempre es cuestión de esperar.
¿Qué es el molar de los seis años?
El primer molar definitivo, que sale hacia los seis años por detrás del último de leche y sin que se caiga nada. Por eso pasa desapercibido y muchos padres creen que es uno de leche. Es el diente que más caries sufre de toda la boca, porque sus surcos retienen placa y porque está al fondo, donde peor llega el cepillo.
¿Merece la pena sellar los molares?
En ese molar, sí. La revisión que reunió quince revisiones sistemáticas encontró que sellar reduce de forma significativa la probabilidad de caries frente a no hacer nada, y que da igual el material con el que se selle. Es una medida de unos minutos, sin anestesia y sin tocar el diente.
¿Por qué los dientes definitivos salen más amarillos?
Porque su capa de esmalte es más fina y deja transparentar la dentina de debajo, que es de tono más cálido. Es normal y no es una mancha. Se nota sobre todo durante el recambio, cuando conviven con los de leche, que son más blancos.
¿Qué pasa si se pierde un diente de leche antes de tiempo?
Que los de al lado empiezan a inclinarse hacia el hueco, y no dentro de años: la revisión sobre pérdida prematura de molares de leche sitúa la mayor parte del cierre en los tres primeros meses. Por eso a veces se coloca un mantenedor de espacio, que guarda el sitio del definitivo hasta que le toque salir.

Fuentes

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