Enfermedad renal y salud bucodental: qué relación hay y qué cambia
La periodontitis es más grave en la enfermedad renal crónica, y hay evidencia de que la relación es mutua. Qué cambia en consulta y antes de un trasplante.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Hay asociación consistente y mecanismo plausible, no causa directa demostrada.
- En hemodiálisis la cita se programa el día siguiente a la sesión: el efecto de la heparina ya ha pasado.
- Los antiinflamatorios se evitan por su efecto sobre el riñón, y el resto se ajusta en dosis o intervalo.
- La presión arterial no se toma en el brazo de la fístula.
- La valoración dental forma parte del protocolo previo al trasplante, con el mismo fundamento que en oncología.
¿Tiene algo que ver su riñón con sus encías? Si usted vive con una enfermedad renal crónica, la pregunta llega antes o después. La relación está documentada y conviene exponerla sin exagerarla. Lo que muestran los estudios es una asociación consistente entre ambas y un mecanismo plausible que la explica, no una relación de causa directa demostrada.
El mecanismo propuesto es la inflamación sistémica. La periodontitis mantiene una superficie ulcerada permanente en las bolsas periodontales, desde la cual bacterias y mediadores inflamatorios pasan a la circulación, y esa carga inflamatoria mantenida es la que se relaciona con el deterioro de la función renal.
Lo que se observa en cada dirección
En los pacientes con enfermedad renal crónica, la periodontitis es más prevalente y presenta mayor gravedad que en la población general. Esa es la parte mejor establecida, y el metaanálisis que examinó las asociaciones en las dos direcciones la sitúa ahí.
En sentido inverso, varios trabajos encuentran peor función renal en pacientes con periodontitis avanzada, y algunos ensayos describen mejoras en marcadores inflamatorios tras el tratamiento periodontal. La evidencia ahí es menos concluyente y conviene presentarla como lo que es.
¿Qué se le nota en la boca?
Hay hallazgos característicos que conviene reconocer.
El aliento urémico, con olor a amoniaco, aparece en la insuficiencia avanzada. La sequedad de boca es frecuente, tanto por la restricción de líquidos como por la medicación, y con ella aumenta el riesgo de caries.
Se observan también tres hallazgos más: palidez de la mucosa asociada a la anemia, alteraciones del gusto y, en la enfermedad ósea renal, cambios en la trabeculación del hueso maxilar visibles en la radiografía.
En pacientes en diálisis se añade la tendencia al sangrado, por la alteración de la función plaquetaria propia de la uremia.
¿Qué cambia en su consulta dental?
Cuatro aspectos se ajustan y todos requieren lo mismo: coordinación con nefrología.
El primero es el momento de la cita. Si usted está en hemodiálisis, se programa el día siguiente a la sesión, porque el efecto de la heparina ya ha pasado y el estado general es mejor.
El segundo es la medicación, porque buena parte de los fármacos se eliminan por vía renal, de modo que el antibiótico y el analgésico se le ajustan en dosis o en intervalo. Los antiinflamatorios se evitan por su efecto sobre el riñón.
El tercero es la profilaxis antibiótica en portadores de catéter o de fístula arteriovenosa, el acceso de diálisis, que se indica según el criterio del nefrólogo. Y el cuarto es la precaución con la presión arterial, que no debe tomarse en el brazo de la fístula.
¿Y si le van a trasplantar?
Esta es la parte con consecuencia más directa. La valoración dental forma parte del protocolo previo al trasplante renal, con el mismo fundamento que en oncología: eliminar cualquier foco infeccioso antes de iniciar la inmunosupresión.
Eso significa tratar caries profundas, resolver focos periodontales y extraer los dientes sin pronóstico, con tiempo suficiente para que a usted le cicatricen.
Después del trasplante, la inmunosupresión cambia dos cosas. Aumenta el riesgo de infección y, con ciclosporina y con algunos antihipertensivos, aparece el agrandamiento de la encía, que a veces requiere cirugía.
¿Qué conviene concluir de todo esto?
Tratar la periodontitis en un paciente renal está indicado por sí mismo, con independencia de lo que aporte a la función renal. Y sus revisiones pasan de anuales a semestrales, por la sequedad, el sangrado y el riesgo de infección.
Lo que no procede es presentarle el tratamiento dental como una terapia renal. Tres cosas son ciertas a la vez: la relación existe, el mecanismo es plausible y el beneficio sobre el riñón sigue en estudio.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué relación hay entre el riñón y las encías?
- Una asociación consistente y un mecanismo plausible, no una causa demostrada. El mecanismo propuesto es la inflamación sistémica: la periodontitis mantiene una superficie ulcerada permanente desde la cual bacterias y mediadores pasan a la circulación. El metaanálisis que analizó las asociaciones en las dos direcciones encuentra la relación establecida sobre todo en un sentido: la periodontitis es más prevalente y más grave en la enfermedad renal crónica.
- ¿Qué se ve en la boca?
- Aliento urémico, con olor a amoniaco, en la insuficiencia avanzada. Sequedad de boca, por la restricción de líquidos y por la medicación, y con ella más caries. Palidez de la mucosa asociada a la anemia. Alteraciones del gusto. Y en la enfermedad ósea renal, cambios en la trabeculación del hueso maxilar visibles en la radiografía. En diálisis se añade la tendencia al sangrado.
- ¿Cuándo conviene pedir la cita si estoy en diálisis?
- El día siguiente a la sesión de hemodiálisis, porque el efecto de la heparina ya ha pasado y el estado general es mejor. Es una de las cuatro cosas que se ajustan, y todas requieren lo mismo: coordinación con nefrología.
- ¿Cambia la medicación?
- Sí. Buena parte de los fármacos se eliminan por vía renal, así que el antibiótico y el analgésico se ajustan en dosis o en intervalo. Los antiinflamatorios se evitan por su efecto sobre el riñón. Y en portadores de catéter o de fístula arteriovenosa, la profilaxis antibiótica se indica según el criterio del nefrólogo.
- ¿Y antes de un trasplante?
- La valoración dental forma parte del protocolo, con el mismo fundamento que en oncología: eliminar cualquier foco infeccioso antes de iniciar la inmunosupresión. Eso significa tratar caries profundas, resolver focos periodontales y extraer los dientes sin pronóstico, con tiempo suficiente para que a usted le cicatricen.
- ¿Y después del trasplante?
- La inmunosupresión cambia dos cosas: aumenta el riesgo de infección y, con ciclosporina y con algunos antihipertensivos, aparece el agrandamiento de la encía, que a veces requiere cirugía. Las revisiones pasan de anuales a semestrales, por la sequedad, el sangrado y ese riesgo de infección.
Fuentes
- Deschamps-Lenhardt S et al. The directional and non-directional associations of periodontitis with chronic kidney disease: A systematic review and meta-analysis of observational studies. J Periodontal Res, 2018
- Sanz M et al. Scientific evidence on the links between periodontal diseases and diabetes: Consensus report of the joint workshop by the International Diabetes Federation and the European Federation of Periodontology. J Clin Periodontol, 2018
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