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Esclerosis múltiple y boca: qué cambia y cómo adaptar la higiene

Esclerosis múltiple y boca: menos destreza, sequedad por fármacos y neuralgia del trigémino. Qué se adapta en casa, qué se vigila y cómo planificar citas.

Un cepillo de mango grueso apoyado en un vaso, junto a una jarra

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • La enfermedad no ataca a los dientes ni a las encías. Crea condiciones en las que la boca se deteriora con más facilidad.
  • Tres frentes que se refuerzan: la destreza, la sequedad por la medicación y la movilidad para acudir.
  • La neuralgia del trigémino afecta al 3,4 % de los pacientes según el metaanálisis, y se confunde con dolor de muelas.
  • Sin un hallazgo que lo explique, no se hace ningún tratamiento irreversible.
  • Mejor cepillarse a media mañana con energía que a las once de la noche agotado.

Permítame situar el asunto con precisión antes de entrar en los detalles, porque hay una idea que conviene descartar desde el principio.

La esclerosis múltiple no ataca directamente a los dientes ni a las encías. Lo que ocurre es distinto y más indirecto: la enfermedad y su tratamiento crean unas condiciones en las que la boca se deteriora con más facilidad que en otra persona.

Entender ese matiz cambia el enfoque por completo, porque significa que buena parte de lo que aquí se describe se puede prevenir.

¿Por qué se resiente la boca?

Le expongo los tres frentes, que actúan a la vez y se refuerzan entre sí.

El primero es la destreza. El temblor, la debilidad en las manos y la fatiga hacen que el cepillado se vuelva más lento y menos eficaz, y la fatiga en particular aparece al final del día, que es justo cuando toca el cepillado más importante.

El segundo es la sequedad de boca. Es un efecto frecuente de la medicación empleada, en especial de los anticolinérgicos para la vejiga, de algunos antidepresivos y de los relajantes musculares. Una boca seca pierde su capacidad de neutralizar ácidos y de remineralizar el esmalte.

Y el tercero es la movilidad. Cuando desplazarse se vuelve difícil, las revisiones se espacian y los problemas se detectan más tarde.

¿Qué problemas concretos aparecen?

Estos son los que se observan con mayor frecuencia, y conviene conocerlos para reconocerlos a tiempo.

Las caries en el cuello del diente, junto al borde de la encía, aparecen con rapidez cuando hay sequedad. Son las más traicioneras porque avanzan deprisa y no duelen hasta que llegan lejos.

La gingivitis y la periodontitis progresan cuando la limpieza entre los dientes deja de hacerse, que suele ser lo primero que se abandona cuando las manos no responden.

La candidiasis oral se ve sobre todo en quienes reciben corticoides en brotes, y se manifiesta como placas blancas o como un enrojecimiento difuso con escozor.

La neuralgia del trigémino merece un apartado propio

Le señalo este punto con cierto énfasis porque es donde más confusión se produce, y las consecuencias de confundirse son serias.

Un cepillo eléctrico grueso y un cepillo de mango engrosado con gomaespuma, sobre la mesa
Un mango más grueso y menos exigencia de muñeca: eso es adaptar la higiene

La neuralgia del trigémino es bastante más frecuente en la esclerosis múltiple que en la población general, y a veces constituye el primer síntoma de la enfermedad. El metaanálisis que reunió diecinueve estudios y más de 30.000 pacientes sitúa su prevalencia en el 3,4 %. Se manifiesta como descargas eléctricas muy intensas y muy breves en la cara, que se desencadenan al hablar, al masticar o al rozar una zona concreta.

El problema es que ese dolor se localiza con frecuencia en la zona de una muela superior, y se confunde con un dolor dental. Hay pacientes a los que se ha endodonciado o extraído una pieza sana antes de llegar al diagnóstico correcto.

La regla que conviene aplicar, y que se aplica también en otros cuadros de dolor facial, es sencilla: sin un hallazgo que lo explique, no se hace ningún tratamiento irreversible. Si la radiografía está limpia, si el diente responde con normalidad a las pruebas de vitalidad y si el dolor es eléctrico y fugaz en lugar de sordo y continuo, lo que corresponde es derivar a neurología.

¿Qué se adapta en casa?

Le doy a usted las medidas concretas, que son las que de verdad cambian la situación.

Un cepillo de mango grueso junto a otro de mango fino, en la repisa
El mango grueso y el motor hacen lo que la mano ya no tiene que hacer

Para el cepillado, el cepillo eléctrico resulta muy superior en estos casos, porque hace el trabajo con un movimiento que la mano no tiene que producir. Su mango grueso le facilitará también el agarre.

Cuando la seda dental ya no es manejable, los cepillos interproximales o el irrigador la sustituyen con ventaja. Y un consejo que se pasa por alto con frecuencia: es preferible cepillarse a media mañana, con energía, que a las once de la noche agotado.

Para la sequedad, el agua a pequeños sorbos a lo largo del día, los geles o espráis de saliva artificial y los chicles con xilitol son las tres medidas disponibles. Conviene evitar los colutorios con alcohol, que empeoran la situación.

Y en la alimentación, importa más la frecuencia que la cantidad: cada toma de azúcar desencadena un ataque ácido, y en una boca seca ese ataque dura más.

¿Cómo se organiza la consulta?

Aquí hay varias adaptaciones que usted puede solicitar sin ningún reparo, porque son habituales.

Las citas cortas y a primera hora del día funcionan mejor, ya que la fatiga aumenta con las horas. El sillón debe mantenerse lo más incorporado que el tratamiento permita, dado que la posición tumbada resulta incómoda con espasticidad.

Hay una precaución que conviene conocer: el calor puede agravar los síntomas de forma transitoria, un fenómeno conocido como efecto Uhthoff. Una sala fresca y sesiones no demasiado largas lo evitan.

Y la frecuencia de revisión pasa a ser semestral, o incluso trimestral si hay sequedad marcada. No es una precaución excesiva: es lo que permite encontrar una caries de cuello cuando todavía es pequeña.

¿Y si hay un brote?

La norma general es posponer el tratamiento programado, porque durante un brote la tolerancia es menor y el tratamiento con corticoides altera la respuesta.

Lo urgente, en cambio, se atiende siempre. Un dolor o una infección no esperan a que el brote remita.

Conviene también que lleve usted la medicación por escrito y actualizada a cada visita. Los corticoides prolongados, los inmunomoduladores y los relajantes musculares influyen todos en el tratamiento, y algunos exigen coordinación con el neurólogo antes de una cirugía.

Lo que me interesa dejarle claro

Que la boca es una de las pocas cosas que en esta enfermedad usted puede mantener bajo control, y que el margen de actuación es amplio.

Que la mayor parte del deterioro que se observa procede de la sequedad y de la pérdida de destreza, y que ambas tienen soluciones concretas y baratas.

Y que un dolor facial eléctrico y fugaz no es un dolor de muelas mientras no se demuestre lo contrario. Ante esa duda, lo prudente es no tocar ningún diente.

Preguntas frecuentes

¿La esclerosis múltiple daña los dientes?
No directamente, y ese matiz cambia el enfoque por completo. Lo que ocurre es que la enfermedad y su tratamiento crean unas condiciones en las que la boca se deteriora con más facilidad: la pérdida de destreza, la sequedad por la medicación y la dificultad para acudir a las revisiones. Buena parte de eso se puede prevenir.
¿Qué problemas aparecen?
Las caries en el cuello del diente, junto al borde de la encía, que avanzan deprisa con sequedad y no duelen hasta que llegan lejos. La gingivitis y la periodontitis, cuando la limpieza entre los dientes deja de hacerse, que suele ser lo primero que se abandona. Y la candidiasis oral, sobre todo en quienes reciben corticoides en brotes.
Me duele una muela con descargas eléctricas, ¿qué puede ser?
Puede ser neuralgia del trigémino, y conviene saberlo antes de tocar nada. El metaanálisis que reunió diecinueve estudios y más de 30.000 pacientes con esclerosis múltiple sitúa su prevalencia en el 3,4 %. Se manifiesta como descargas muy intensas y muy breves que se desencadenan al hablar, al masticar o al rozar una zona, y se localiza con frecuencia en la zona de una muela superior. Hay pacientes a quienes se ha endodonciado o extraído una pieza sana.
¿Cómo se distingue de un dolor dental?
Por el carácter del dolor y por lo que muestran las pruebas. Si la radiografía está limpia, si el diente responde con normalidad a las pruebas de vitalidad y si el dolor es eléctrico y fugaz en lugar de sordo y continuo, lo que corresponde es derivar a neurología. La regla es la misma que en otros cuadros de dolor facial: sin un hallazgo que lo explique, no se hace nada irreversible.
¿Qué adapto en casa?
El cepillo eléctrico, que hace el trabajo con un movimiento que la mano no tiene que producir, y con mango grueso para el agarre. Cepillos interproximales o irrigador cuando la seda ya no es manejable. Y un consejo que se pasa por alto: es preferible cepillarse a media mañana, con energía, que a las once de la noche agotado. Para la sequedad, agua a sorbos, saliva artificial y chicles con xilitol, evitando los colutorios con alcohol.
¿Y si estoy en un brote?
El tratamiento programado se pospone, porque durante un brote la tolerancia es menor y el tratamiento con corticoides altera la respuesta. Lo urgente se atiende siempre: un dolor o una infección no esperan. Y conviene llevar la medicación por escrito y actualizada, porque los corticoides prolongados, los inmunomoduladores y los relajantes musculares influyen todos.

Fuentes

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