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Incrustación dental: el término medio entre el empaste y la corona

Si la caries destruye más de media muela, un empaste se fractura y una corona sacrifica demasiado. Qué es una incrustación, qué tipos hay y cuánto dura.

Una incrustación de cerámica junto al hueco del diente en el que encaja

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • Ocupa el hueco entre el empaste y la corona: llega ya endurecida y con la forma exacta.
  • Frente a una corona, la diferencia que importa es cuánto diente hay que tallar.
  • Entre materiales hay menos diferencia de la que se anuncia: disilicato de litio y composite de laboratorio se comportan parecido a corto plazo.
  • En esa misma comparación, el oro fue el que mejor sobrevivió, por poco atractivo que resulte hoy.
  • Lo que decide cuánto dura no es el material: es el margen, y la férula si aprietas por la noche.

Si te han propuesto una incrustación y no sabes qué es, aquí va la idea en una frase: es una pieza hecha a medida en laboratorio que se pega dentro de la muela, y ocupa el hueco entre el empaste y la corona.

¿Cuándo se indica?

Cuando te queda demasiado poco diente para un empaste y demasiado para una corona. Eso ocurre en estos casos:

  • Una caries que ha destruido más de la mitad de la superficie de masticar.
  • Un empaste grande y antiguo que hay que sustituir.
  • Una muela endodonciada que conserva sus paredes.
  • Una fractura de una cúspide, sin que el resto esté afectado.

La razón es física. Un empaste grande se hace en boca y en capas, y en una zona de mucha carga acaba fracturándose o filtrando por el margen. Una incrustación llega ya endurecida y con la forma exacta.

Ahora bien, conviene no dar el paso por automático. El metaanálisis que comparó composite hecho en boca con composite de laboratorio en cavidades grandes encontró menos fallos en el hecho en boca, con evidencia de calidad muy baja. Lo que decide, entonces, es el caso concreto y no la categoría.

Los tipos que existen

Se distinguen por cuánta superficie cubren.

  • Inlay: va dentro de la cavidad, entre las cúspides, sin cubrirlas.
  • Onlay: cubre también una o varias cúspides, y es la más habitual de las tres.
  • Overlay: cubre toda la superficie de masticar, y es la que más se acerca a una corona.

Por material hay dos: cerámica o composite de laboratorio. La cerámica mantiene mejor el color y resiste más el desgaste; el composite es más fácil de reparar y más suave con el diente antagonista.

Tres molares: uno con un empaste pequeño, uno con una incrustación y uno con una corona que lo cubre entero
Entre tapar un agujero y cubrirlo todo hay un punto medio, y ese es el término

Entre uno y otro hay menos diferencia de la que se anuncia. El metaanálisis que comparó incrustaciones de oro, disilicato de litio, leucita y composite de laboratorio, con 946 restauraciones, encontró que el disilicato y el composite se comportan de forma comparable a corto plazo. El que mejor sobrevivió, por poco atractivo que resulte hoy, fue el oro: un 18 % menos de fallos que el composite de laboratorio entre los cinco y los siete años.

En qué se diferencia de una corona

En cuánto diente hay que tallar, que es la diferencia que importa.

Una corona rodea tu diente entero, así que hay que rebajarlo por todas sus caras. Una incrustación solo ocupa la parte que falta, de modo que conserva mucha más estructura sana.

Por eso, cuando un caso admite las dos, la incrustación es la opción más conservadora. Y conservar estructura es lo que determina cuántos años más te va a aguantar ese diente.

Cómo se coloca

Se coloca en dos citas separadas:

  • En la primera se retira la caries o el empaste antiguo, se prepara la cavidad y se escanea. Sales con un provisional.
  • En la segunda, una o dos semanas después, se prueba, se comprueba la mordida y se cementa de forma adhesiva.

El cementado es el paso delicado y lleva su tiempo, porque la incrustación se adhiere al diente y ese pegado es lo que determina que aguante.

Cuánto dura

Bastante, y lo que decide no es el material. Es el margen, esa línea donde la incrustación se encuentra con tu diente: ahí se acumula placa y ahí empieza la caries que la hace fracasar.

Por eso la seda en esa zona y la revisión anual no son un añadido. Y si aprietas por la noche, una férula de descarga evita que se fracture.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una incrustación dental?
Una pieza hecha a medida en laboratorio que se pega dentro de la muela, y que ocupa el hueco entre el empaste y la corona. Se indica cuando queda demasiado poco diente para un empaste y demasiado para una corona.
¿Por qué no un empaste grande?
Por una razón física. Un empaste grande se hace en boca y en capas, y en una zona de mucha carga acaba fracturándose o filtrando por el margen. Una incrustación llega ya endurecida y con la forma exacta, así que su comportamiento bajo carga es distinto.
¿En qué se diferencia de una corona?
En cuánto diente hay que tallar, que es la diferencia que de verdad importa. Una corona rodea el diente entero, así que hay que rebajarlo por todas sus caras. Una incrustación solo ocupa la parte que falta y conserva mucha más estructura sana, y conservar estructura es lo que determina cuántos años más aguanta ese diente.
¿Qué material es mejor?
Hay menos diferencia de la que se anuncia. El metaanálisis que comparó incrustaciones de oro, disilicato de litio, leucita y composite de laboratorio, con 946 restauraciones, encontró que el disilicato y el composite se comportan de forma comparable a corto plazo, y que el oro sobrevivió significativamente mejor que el composite de laboratorio entre los cinco y los siete años. Los propios autores advierten de que el seguimiento es corto y los estudios pocos.
¿Cuántas citas lleva?
Dos. En la primera se retira la caries o el empaste antiguo, se prepara la cavidad y se escanea, y sales con un provisional. En la segunda, una o dos semanas después, se prueba, se comprueba la mordida y se cementa de forma adhesiva. Ese cementado es el paso delicado: el pegado es lo que determina que aguante.
¿Cuánto dura?
Bastante, y lo que decide no es el material. Es el margen, la línea donde la incrustación se encuentra con el diente: ahí se acumula placa y ahí empieza la caries que la hace fracasar. Por eso la seda en esa zona y la revisión anual no son un añadido. Y si aprietas por la noche, una férula de descarga evita que se fracture.

Fuentes

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