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Cemento radicular: qué es y por qué importa cuando la encía se retrae

El cemento radicular cubre la raíz y ancla el diente al hueso. Si queda expuesto, la caries avanza más rápido. Por qué y qué tiene que ver la ortodoncia.

Un corte de diente con la capa fina que recubre la raíz, visible donde la encía se ha retirado

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • Cubre la raíz y es donde se anclan las fibras que atan el diente al hueso.
  • El diente no está pegado: cuelga de esas fibras, y por eso se mueve un poco al morder.
  • Es mucho más blando que el esmalte. Cuando la encía se retrae, queda expuesto.
  • Ahí la caries avanza más deprisa, y es la razón de que las caries de raíz se vean más a partir de cierta edad.
  • Un implante no tiene cemento ni ligamento. Se une al hueso directamente, y eso explica varias diferencias.

El cemento radicular es la capa que recubre la raíz del diente, por debajo de la encía. En una boca sana no se ve nunca, y aun así es lo que mantiene cada pieza en su sitio.

Nos preguntáis por él sobre todo en dos situaciones: cuando la encía se ha retraído y aparece sensibilidad, y cuando en una radiografía de ortodoncia se menciona la raíz. Las dos tienen que ver con esta capa.

¿Qué hace exactamente?

Una raíz unida al hueso por fibras finas dispuestas en abanico alrededor
No está pegada al hueso: está colgada de fibras, y de ahí el pequeño juego

Aquí está lo que casi nadie cuenta y lo que explica todo lo demás: tu diente no está pegado al hueso.

Cuelga de él a través de miles de fibras que van desde el cemento hasta la pared del alvéolo, y que forman el ligamento periodontal. El cemento es donde se insertan esas fibras por el lado del diente.

De ese detalle salen tres cosas que notas cada día:

  • Que el diente tenga una movilidad mínima al morder, aunque no la percibas.
  • Que se pueda mover con ortodoncia, tirando del tejido de alrededor.
  • Que notes al instante cuándo muerdes una piedrecita en las lentejas.

Cuando queda al descubierto

El cemento está pensado para vivir tapado por la encía, así que cuando esta se retrae aparece un problema doble.

El primero es de dureza: es mucho más blando que el esmalte. Se desgasta con el cepillado insistente y se disuelve antes con los ácidos, así que en esa zona se forman con facilidad los escalones del cuello del diente.

El segundo es la caries. En la raíz avanza bastante más rápido que en la corona, y esa es la razón de que las caries de raíz aparezcan sobre todo a partir de cierta edad, cuando ya hay recesión. Se ven poco porque quedan escondidas justo en el borde de la encía, y por eso las buscamos nosotros en cada revisión.

Debajo del cemento está la dentina, que es la que produce la sensibilidad al frío. Lo contamos entero en qué es la dentina.

Lo que se repara y lo que no

El cemento se deposita despacio durante toda la vida y puede reparar pequeñas zonas dañadas. Es una de las diferencias que tiene con el esmalte, que no se rehace nunca.

Eso tiene un límite que conviene dejar claro: no rehace una raíz que se ha acortado por reabsorción, y no te devuelve la encía que se ha retirado. Cuando se pierde soporte, el trabajo consiste en frenar la causa, no en esperar a que el tejido vuelva solo.

El cemento y la ortodoncia

La misma raíz al moverse: las fibras de un lado estiradas y las del otro apretadas
Se mueve porque ese tejido se deja estirar de un lado y apretar del otro

Mover un diente significa remodelar el hueso y el ligamento alrededor de esta capa, y a veces la punta de la raíz se acorta un poco durante el proceso. Se llama reabsorción radicular apical externa, suele ser leve y por eso se vigila con radiografías mientras dura el tratamiento.

Hay un dato que sorprende y que conviene conocer. El metaanálisis que comparó dientes endodonciados con dientes de nervio vivo durante la ortodoncia encontró menos reabsorción en los endodonciados, justo al revés de lo que mucha gente supone. No significa que una endodoncia proteja, sino que llevarla no es motivo para descartar el tratamiento.

Por qué un implante no es lo mismo

Un implante se une directamente al hueso, sin cemento ni ligamento entre medias. Esa unión es más rígida que la de un diente, y de ahí vienen varias diferencias prácticas: no tiene esa movilidad mínima, no transmite la misma información al morder y no se puede desplazar con ortodoncia.

Recrear ese anclaje alrededor de un implante es hoy una línea de investigación, con trabajos que consiguen formar estructuras de cemento y ligamento en modelos experimentales. No es algo que exista en consulta, y conviene decirlo así.

Qué miramos nosotros en la revisión

Miramos el borde de tu encía, medimos si ha habido recesión y exploramos el cuello de cada diente, que es donde empieza todo lo que hemos contado. Si aparece una caries de raíz se trata en cuanto se ve, porque ahí el tiempo corre más deprisa.

¿Y si lo que hay detrás es una encía que sigue retrayéndose? Entonces frenamos esa causa antes de arreglar la superficie, porque al revés no aguanta.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el cemento radicular?
Una capa fina y mineralizada que recubre la raíz del diente, por debajo de la encía. No se ve nunca en una boca sana. Su función principal es servir de anclaje: en él se insertan las fibras del ligamento periodontal, que son las que atan el diente al hueso.
¿El diente está pegado al hueso?
No, y esa es la diferencia que más cambia las cosas. El diente cuelga del hueso a través de miles de fibras que van del cemento al hueso, como los tirantes de un poste. Por eso tiene una movilidad mínima al morder, por eso se puede mover con ortodoncia, y por eso notas cuando muerdes algo duro.
¿Qué pasa cuando la encía se retrae?
Que el cemento queda al descubierto, y no está hecho para eso. Es bastante más blando que el esmalte, así que se desgasta con el cepillado y con los ácidos, y aparece sensibilidad porque debajo está la dentina. Además, ahí la caries avanza más deprisa: es la llamada caries de raíz, y es la que más vemos a partir de cierta edad.
¿Se regenera el cemento?
Hasta cierto punto. Se forma despacio y sigue depositándose durante toda la vida, y tiene capacidad de reparar pequeñas zonas dañadas. Lo que no hace es rehacer una raíz que se ha reabsorbido ni volver a subir la encía que se ha retirado. Por eso, cuando se pierde soporte, el tratamiento va dirigido a detener la causa y no a esperar que el tejido vuelva.
¿La ortodoncia daña la raíz?
Puede acortarla un poco, y es un efecto conocido que se llama reabsorción radicular apical externa. Suele ser leve y sin consecuencias, y por eso se controla con radiografías durante el tratamiento. Un dato que sorprende: el metaanálisis que comparó dientes con endodoncia y dientes con el nervio vivo encontró menos reabsorción en los endodonciados, al revés de lo que mucha gente supone.
¿Un implante tiene cemento?
No, y de ahí salen varias diferencias. Un implante se une directamente al hueso, sin cemento ni ligamento en medio, así que no tiene esa movilidad mínima ni esa sensibilidad al morder, y tampoco se puede mover con ortodoncia. Recrear ese anclaje alrededor de un implante es una línea de investigación abierta, no algo disponible en consulta.

Fuentes

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