Encías que sangran: qué alivia en casa y por qué eso no es el tratamiento
Que sangren las encías no es una irritación pasajera: es inflamación por placa. Qué ayuda de verdad en casa, qué no sirve y cuándo dejar de esperar.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Una encía sana no sangra. Ningún enjuague retira la placa: eso se hace mecánicamente.
- La medida más importante es seguir cepillando la zona que sangra, aunque parezca lo contrario.
- La clorhexidina reduce mucho la placa, pero su efecto sobre la gingivitis no se considera clínicamente relevante, y tiñe.
- El plazo es de dos semanas: si el sangrado no cede claramente con buena higiene, deja de ser cuestión de casa.
- El tabaco suprime el sangrado de forma marcada y dependiente de la dosis. Enmascara, no cura.
¿Le sangran a usted las encías al cepillarse y busca algo que lo calme? Le entendemos, y vamos a ser honestos desde el principio: lo que alivia en casa no trata la causa, y la causa tiene un plazo.
Una encía sana no sangra. Si la de usted lo hace, existe una inflamación mantenida por la placa que se acumula en el borde, y ningún enjuague la retira: la placa se quita mecánicamente o no se quita.
¿Qué sí ayuda en casa?
Estas medidas reducen la inflamación mientras llega la cita, y todas tienen sentido.
Los enjuagues con agua tibia y sal alivian la molestia y arrastran restos, sin efecto sobre la placa adherida. Un colutorio con clorhexidina reduce la carga bacteriana, y conviene saber cuánto. La revisión Cochrane con 51 estudios y 5.345 participantes encontró una gran reducción de la placa, con evidencia de alta calidad, y una reducción de la gingivitis que los propios autores no consideraron clínicamente relevante. Eso, más la tinción de los dientes a partir de cuatro semanas y la alteración del gusto, es el motivo de indicarlo en periodos cortos y nunca de forma continuada.
Y hay una medida que parece contraintuitiva y es la más importante de todas. Siga usted cepillando la zona que sangra. Mucha gente deja de tocarla por miedo, y eso permite que se acumule más placa, de modo que el sangrado aumenta en lugar de ceder.
Lo que no hace nada
Conviene decirlo con claridad, porque circula mucho. El aceite de árbol de té, el aloe y la manzanilla alivian la irritación sin tocar la causa que la produce.
El agua oxigenada de botiquín irrita la mucosa si se usa a diario y tampoco retira la placa adherida. Y el bicarbonato y el limón dañan el esmalte sin mejorar en nada la encía.
Ninguno de ellos retira el sarro, que es la placa ya mineralizada, y ese sarro solo se elimina con instrumental en la consulta.
Por qué hay un plazo
Porque el sangrado tiene dos fases, y solo una es reversible del todo.
En la gingivitis, la inflamación afecta a la encía y el hueso sigue intacto. Con una higiene profesional y una buena técnica en casa, esa encía se recupera por completo en un par de semanas.
Si se deja pasar, la inflamación alcanza el hueso que sujeta el diente y pasa a ser periodontitis. Ahí el hueso perdido no se recupera, y el tratamiento ya no es una higiene, sino un raspado por cuadrantes con mantenimiento posterior.
El plazo, por tanto, es de dos semanas. Si el sangrado no ha cedido claramente con una higiene cuidada en ese tiempo, deja de ser cuestión de casa.
¿Qué otras causas puede tener?
No todo sangrado es placa, y conviene tenerlo en cuenta.
El embarazo lo favorece por el cambio hormonal, aunque la placa sigue siendo el factor que realmente lo desencadena. Los anticoagulantes y los antiagregantes prolongan cualquier sangrado mínimo que se produzca.
El tabaco produce el efecto contrario y enmascara el cuadro, porque la encía de un fumador sangra menos aunque esté más enferma.
Eso está medido. El estudio que lo cuantificó encontró un efecto supresor marcado y proporcional a la cantidad: en zonas sanas, quienes fumaban más de diez cigarrillos al día sangraban bastante menos que los no fumadores, y en las zonas con sarro o bolsas profundas, que es donde el sangrado debería dispararse, esa diferencia casi desaparecía. El aviso deja de funcionar justo donde más falta hace. Y quedan las carencias de vitamina C y algunas alteraciones de la coagulación, poco frecuentes pero reales.
Ese tercer punto es el que más engaña. Dejar de fumar hace que la encía empiece a sangrar, y eso no significa que haya empeorado: significa que se ve lo que ya había.
Lo que haremos en la consulta
Le mediremos la profundidad alrededor de cada diente con una sonda y haremos una radiografía para ver el nivel del hueso. Con esas dos cosas sabremos si estamos ante una gingivitis o ante una periodontitis, que es lo que decide el tratamiento.
No es urgente, pero no conviene dejarlo pasar: el sangrado es la primera señal y la etapa en la que todo se resuelve con lo más sencillo.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué remedio casero va bien para el sangrado de encías?
- Ninguno trata la causa, y conviene saberlo antes de perder semanas. Los enjuagues con agua tibia y sal alivian y arrastran restos, sin efecto sobre la placa adherida. Lo que de verdad cambia el cuadro es seguir cepillando la zona que sangra: dejar de tocarla por miedo permite que se acumule más placa, así que el sangrado aumenta en lugar de ceder.
- ¿Sirve el colutorio con clorhexidina?
- Sirve para la placa y menos para lo que se espera de él. La revisión Cochrane con 51 estudios y 5.345 participantes encontró una gran reducción de placa, con evidencia de alta calidad, y una reducción de la gingivitis que los propios autores no consideraron clínicamente relevante. Además tiñe los dientes a partir de cuatro semanas de uso y altera el gusto. Por eso se indica en periodos cortos y no de forma continuada.
- ¿Y el aloe, el árbol de té o el agua oxigenada?
- El aceite de árbol de té, el aloe y la manzanilla alivian la irritación sin tocar la causa. El agua oxigenada de botiquín irrita la mucosa si se usa a diario y tampoco retira la placa adherida. El bicarbonato y el limón dañan el esmalte sin mejorar la encía. Y ninguno retira el sarro, que solo se elimina con instrumental.
- ¿Cuánto tiempo puedo esperar?
- Dos semanas. En la gingivitis la inflamación afecta solo a la encía y el hueso sigue intacto, así que con higiene profesional y buena técnica en casa se recupera por completo en ese plazo. Si se deja pasar, la inflamación alcanza el hueso y pasa a ser periodontitis: ahí el hueso perdido no se recupera.
- Fumo y no me sangran las encías, ¿eso es buena señal?
- Es justo lo contrario. El estudio que midió esto encontró que fumar suprime el sangrado de forma marcada y proporcional a la cantidad: en zonas sanas, los fumadores de más de diez cigarrillos al día sangraban bastante menos que los no fumadores, y en las zonas con sarro o bolsas profundas la diferencia casi desaparecía. Es decir, el aviso deja de funcionar donde más falta hace.
- ¿Por qué me empezaron a sangrar al dejar de fumar?
- Porque se ve lo que ya había. La encía de un fumador sangra menos aunque esté más enferma, y al dejarlo recupera su respuesta normal. No ha empeorado: ha dejado de estar disimulado.
Fuentes
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