SureSmile: el sistema de alineadores con el que trabajamos
Qué aporta la planificación digital de SureSmile, en qué se diferencia de las férulas de catálogo y qué parte del resultado depende de quien la planifica.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Todos los sistemas usan termoplásticos similares y la misma biomecánica. Las diferencias entre marcas son reales y menores de lo que se anuncia.
- Lo que cambia el resultado es quién planifica: el programa propone, el ortodoncista decide.
- El plan de la pantalla no es lo que el diente hace siempre: la precisión varía según el movimiento.
- Los casos complejos con movimientos de raíz o extracciones múltiples se resuelven mejor con fija.
- Veintidós horas al día. Esa variable pesa más que cualquier diferencia entre sistemas.
SureSmile es el sistema de alineadores transparentes con el que trabajamos, y conviene explicar qué aporta sin compararlo con otros: la comparación entre marcas de alineadores no es lo que determina el resultado de un tratamiento.
Lo que sí lo determina son tres cosas, y las tres se explican mejor que cualquier marca.
Lo que hace la planificación digital
El tratamiento empieza con un escaneado intraoral, que sustituye a las impresiones de pasta, y con las radiografías del caso. A partir de ahí se construye un modelo tridimensional de las dos arcadas.
Sobre ese modelo se planifica el movimiento diente a diente y paso a paso, hasta la posición final. Ese plan es lo que después se fabrica en forma de férulas: cada una mueve una fracción de milímetro respecto a la anterior.
La ventaja práctica de trabajar así es que el recorrido completo se ve antes de empezar. No solo el resultado: también cuántas férulas hacen falta y en qué momento aparece cada movimiento.
Dónde está la diferencia real entre sistemas
Conviene ser claro en esto, porque el mercado empuja en la dirección contraria.
Todos los sistemas de alineadores emplean termoplásticos similares y responden a la misma biomecánica: fuerzas ligeras y continuas aplicadas por una férula que cubre la corona (la parte visible del diente). Las diferencias entre marcas están en el material, en el software de planificación y en el soporte técnico. Son reales, pero menores de lo que se anuncia.
Lo que sí cambia el resultado es quién hace la planificación. Un plan digital lo propone un programa, pero quien decide cuánto se mueve cada diente, en qué orden y dónde van los ataches (los relieves que agarran la férula) es el ortodoncista.
Por eso dos tratamientos con el mismo sistema pueden terminar muy distintos, y por eso comparar marcas responde a la pregunta menos importante.
Hay también un motivo para no leer el plan de la pantalla como una promesa. La revisión que analizó la precisión del movimiento en los incisivos superiores encontró que varía bastante según la complejidad: la intrusión resulta poco predecible, con estudios que reportaron precisiones muy bajas, mientras que otros movimientos se cumplen mejor. Por eso los refinamientos del final se planifican de antemano.
Qué casos resuelven los alineadores
Y cuáles no, que también conviene decirlo:
- Apiñamiento leve y moderado, diastemas y recidivas tras una ortodoncia previa: son su terreno.
- Correcciones de mordida moderadas, que necesitan elásticos junto con las férulas.
- Casos complejos con movimientos de raíz importantes o extracciones múltiples, donde la aparatología fija sigue teniendo ventaja. La revisión sistemática sobre alineadores encuentra eficacia limitada precisamente ahí: cerrar espacios de extracción, expandir con movimiento en bloque y resolver discrepancias grandes.
Esa tercera categoría es la que conviene oír antes de empezar. Un caso que necesita brackets se resuelve peor con alineadores, y decirlo forma parte del trabajo.
Lo que depende de ti
Los alineadores trabajan las horas que se llevan puestos, y la pauta es de veintidós horas diarias: te los quitas para comer y para lavarte los dientes.
Llevarlos menos no hace el tratamiento más cómodo, lo alarga. Y esa es la variable que más determina el resultado final, por encima de cualquier diferencia entre sistemas.
El estudio digital inicial permite ver el plan completo, el número de férulas y el tiempo previsto antes de empezar nada. Con eso se decide, y no con una comparativa de marcas.
Preguntas frecuentes
- ¿Es mejor un sistema de alineadores que otro?
- Esa es la pregunta menos importante, y conviene decirlo. Todos los sistemas emplean termoplásticos similares y responden a la misma biomecánica: fuerzas ligeras y continuas aplicadas por una férula que cubre la corona. Las diferencias están en el material, en el software de planificación y en el soporte técnico, y son reales pero menores de lo que se anuncia.
- Entonces, ¿qué decide el resultado?
- Quién hace la planificación. Un plan digital lo propone un programa, pero quien decide cuánto se mueve cada diente, en qué orden y dónde van los ataches es el ortodoncista. Por eso dos tratamientos con el mismo sistema pueden terminar muy distintos.
- ¿El plan que veo en la pantalla es lo que va a pasar?
- Es el objetivo, no una garantía, y la evidencia lo matiza. La revisión que analizó la precisión del movimiento en incisivos superiores encontró que varía según la complejidad: la intrusión resulta poco predecible, con estudios que reportaron precisiones muy bajas, mientras que otros movimientos se cumplen mejor. Por eso los refinamientos del final se planifican de antemano y no son un fallo.
- ¿Qué casos resuelven bien los alineadores?
- El apiñamiento leve y moderado, los diastemas y las recidivas tras una ortodoncia previa son su terreno. Las correcciones de mordida moderadas necesitan elásticos junto con las férulas. Y los casos complejos con movimientos de raíz importantes o extracciones múltiples se resuelven mejor con aparatología fija: la revisión sistemática encuentra eficacia limitada de los alineadores en cerrar espacios de extracción, expandir con movimiento en bloque y corregir discrepancias grandes.
- ¿Por qué me hacen un escaneado en lugar de moldes?
- Porque a partir de ese escaneado se construye un modelo tridimensional de las dos arcadas, y sobre él se planifica el movimiento diente a diente hasta la posición final. La ventaja práctica es que el recorrido completo se ve antes de empezar: no solo el resultado, también cuántas férulas hacen falta y en qué momento aparece cada movimiento.
- ¿Qué parte depende de mí?
- Las horas. Los alineadores trabajan solo mientras se llevan puestos, y la pauta es de veintidós horas diarias: se quitan para comer y para lavarse los dientes. Llevarlos menos no hace el tratamiento más cómodo, lo alarga, y esa es la variable que más determina el resultado final, por encima de cualquier diferencia entre sistemas.
Fuentes
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