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Ir al dentista embarazada: qué se puede hacer y qué se aplaza

El empaste, la limpieza y la anestesia local son seguros en el embarazo. Qué se pospone, por qué una infección no espera y qué trimestre conviene más.

Un delantal plomado doblado sobre la mesa junto al brazo de un aparato de rayos

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El empaste, la limpieza y la anestesia local se hacen con normalidad durante el embarazo.
  • Lo que se aplaza es lo estético y lo programado que no urge. Una infección no se aplaza nunca.
  • El mejor momento es el segundo trimestre, entre la semana 14 y la 27.
  • La gingivitis es una de las manifestaciones orales más frecuentes del embarazo, y la desencadena la placa.
  • Tratar la encía se asocia a un 15 % menos de partos prematuros, aunque el intervalo no descarta que no haya efecto.

Estás embarazada, te ha salido una caries y no sabes si esperar a después del parto. La respuesta corta es que no hace falta esperar, y te cuento por qué.

¿Se puede empastar embarazada?

Sí. El empaste se hace con normalidad y el composite no supone ningún riesgo, porque endurece con luz en el momento y no libera nada.

La anestesia local también es segura. Se usa lidocaína, que no atraviesa la placenta en cantidad relevante, y a veces con un poco de adrenalina para que dure más, que a las dosis dentales tampoco supone un problema.

Lo que sí importa es que digas que estás embarazada al pedir la cita y de cuántas semanas. Eso cambia cómo lo organizamos, no si se hace.

¿Y las radiografías?

Se pueden hacer si son necesarias, con protección de plomo y solo la zona que haga falta. La dosis de una radiografía dental es muy pequeña y queda lejos del abdomen.

Aun así, las de rutina se aplazan. Si no cambian una decisión ahora, esperan sin problema.

Lo que sí se aplaza

Estas cosas pueden esperar al postparto sin ningún riesgo:

  • Blanqueamientos y tratamientos estéticos.
  • Ortodoncia que se pueda empezar después.
  • Cirugías programadas que no urjan.
  • Radiografías de rutina, las que no cambian ninguna decisión ahora.

Lo que no espera

Aquí está lo importante de todo esto: una infección no se aplaza nunca.

Una caries que llega al nervio, un flemón o una muela del juicio infectada se tratan estando embarazada, y cuanto antes. Una infección sin tratar sí supone un riesgo real, tanto para ti como para el embarazo, y eso pesa mucho más que cualquier prudencia con el tratamiento.

Lo mismo con el dolor: aguantarlo tampoco es gratis.

El mejor momento

El segundo trimestre, entre la semana 14 y la 27. Por tres motivos: las náuseas han bajado, ya estás cómoda sentada y el embarazo está estabilizado.

En el primer trimestre se atiende lo urgente y se pospone lo demás. En el tercero cuesta estar tumbada mucho rato, así que las citas se hacen más cortas y algo incorporada.

Por qué conviene venir aunque no te duela

La gingivitis es una de las manifestaciones orales más frecuentes del embarazo, según la revisión que reunió veinte estudios sobre el tema: las encías se ponen rojas, se hinchan y sangran al cepillar. Influye el cambio hormonal, pero la placa es lo que lo desencadena.

Una limpieza a mitad del embarazo resuelve eso, y no es un capricho.

Dos bandejas: la de delante con el instrumental de un empaste y la de atrás, apartada, con una férula de blanqueamiento
Lo que resuelve un problema se hace. Lo que solo mejora el aspecto espera

Sobre la relación con el parto prematuro conviene ser exacta. El metaanálisis que reunió catorce ensayos y 8.316 embarazadas encontró un 15 % menos de partos prematuros entre quienes recibieron tratamiento de encías, unos veinte por cada mil, con certeza moderada. El intervalo de confianza no llega a descartar que no haya efecto, así que es un dato y no una promesa. La razón principal para tratarte sigue siendo tu encía.

Mientras tanto

  • Cepíllate dos veces al día aunque sangre, porque dejar de hacerlo empeora el sangrado.
  • Si vomitas, enjuágate con agua y espera media hora antes de cepillarte, para no arrastrar el ácido sobre el esmalte.
  • Usa una pasta de sabor suave si la menta te da arcadas, y un cepillo de cabezal pequeño.
  • Come entre horas si lo necesitas, pero que no sea dulce cada vez.

Y si te sangran las encías o te ha salido un bulto rojo entre dos dientes, díselo al pedir la cita. Casi todo lo del embarazo se resuelve bien si se mira a tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede empastar una muela estando embarazada?
Sí. El empaste se hace con normalidad y el composite no supone ningún riesgo, porque endurece con luz en el momento. La anestesia local también es segura: se usa lidocaína, que no atraviesa la placenta en cantidad relevante. Lo que sí importa es decir que estás embarazada y de cuántas semanas al pedir la cita: eso cambia cómo se organiza, no si se hace.
¿Y las radiografías?
Se pueden hacer si son necesarias, con protección y solo la zona que haga falta, porque la dosis de una radiografía dental es muy pequeña y queda lejos del abdomen. Aun así, las de rutina se aplazan: si no cambian una decisión ahora, esperan sin problema.
¿Qué se aplaza y qué no?
Se aplazan los blanqueamientos y lo estético, la ortodoncia que pueda empezar después y las cirugías programadas que no urjan. No se aplaza una infección: una caries que llega al nervio, un flemón o una muela del juicio infectada se tratan cuanto antes, porque una infección sin tratar sí supone un riesgo real. Aguantar el dolor tampoco es gratis.
¿Cuál es el mejor momento?
El segundo trimestre, entre la semana 14 y la 27: las náuseas han bajado, se está cómoda sentada y el embarazo está estabilizado. En el primero se atiende lo urgente y se pospone lo demás. En el tercero cuesta estar tumbada mucho rato, así que las citas se hacen más cortas y algo incorporada.
¿Por qué me sangran las encías estando embarazada?
Porque la misma placa de siempre provoca ahora una reacción mayor. La gingivitis es una de las manifestaciones orales más frecuentes del embarazo según la revisión que reunió veinte estudios sobre el tema. No es que te laves peor: es que la encía responde más.
¿Tratarme las encías protege al bebé?
Hay datos que apuntan a eso y conviene darlos con su matiz. El metaanálisis con catorce ensayos y 8.316 embarazadas encontró un 15 % menos de partos prematuros con tratamiento periodontal, unos veinte menos por cada mil, con certeza moderada. El intervalo de confianza no descarta que no haya efecto, así que la razón principal para tratarse sigue siendo la encía.

Fuentes

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