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Funda dental: qué materiales hay, qué incluye el precio y cuánto dura

Una funda dental lleva tallado, provisional, laboratorio y ajuste. Qué diferencia zirconio, metal-porcelana y disilicato, y qué encarece un caso.

Una corona de cerámica hueca, vista de tres cuartos sobre la mesa

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El precio de una corona no es el de una pieza de laboratorio: es el de un proceso de seis pasos.
  • Las dos partidas que más veces faltan en un presupuesto ajeno son la reconstrucción previa y la provisional.
  • A cinco años, metal-porcelana y disilicato rondan el 95-97 % de supervivencia. Las diferencias entre materiales son pequeñas.
  • Lo que decide la duración no es el material, es el margen: ahí se acumula la placa y ahí empieza la caries que hace perder la corona.
  • Si aprietas por la noche, una férula de descarga suele ser la diferencia entre cambiarla a los quince años o a los cinco.

Funda, corona y capuchón son la misma cosa: la pieza que cubre por completo un diente tallado. Aquí verás qué hay detrás de su precio, qué materiales hay para elegir y cuánto tiempo es razonable esperar que dure.

Lo primero que conviene saber es que el precio de una corona no es el precio de una pieza de laboratorio. Es el de un proceso con varios pasos, y ahí es donde está casi toda la diferencia entre unos presupuestos y otros.

Qué incluye poner una corona

Estas son las partidas de nuestro tratamiento completo:

  1. El estudio previo, con radiografía para comprobar el estado de la raíz.
  2. La reconstrucción del muñón o el poste, cuando queda poco diente.
  3. El tallado y la toma de registros, hoy con escáner intraoral en lugar de pasta.
  4. La corona provisional, que llevas mientras el laboratorio trabaja.
  5. La corona definitiva, su prueba y el cementado.
  6. El ajuste de la mordida y la revisión posterior.

Las dos que más veces echamos en falta al revisar un presupuesto ajeno son la reconstrucción previa y la provisional. Conviene preguntarlas siempre, porque en un diente endodonciado la reconstrucción no es opcional.

Los materiales

Tres opciones cubren casi todos los casos:

  • Zirconio monolítico: se fresa en una sola pieza, sin metal debajo, y es nuestro material de referencia hoy porque aguanta bien la carga de las muelas y mantiene el color con los años.
  • Metal-porcelana: la opción clásica y muy contrastada, cuyo punto débil está en el margen, porque si la encía se retrae aparece una línea oscura.
  • Disilicato de litio, que es el que mejor imita la translucidez de un diente natural, así que lo reservamos para la zona de delante.

Las diferencias entre ellos, medidas, son menores de lo que sugiere la conversación. La revisión que reunió 4.663 coronas de metal-porcelana y 9.434 de cerámica estimó a cinco años un 94,7 % de supervivencia para el metal-porcelana y un 96,6 % para el disilicato de litio.

Sobre el zirconio conviene una precisión, porque en esa revisión salía peor parado: las coronas de zirconio de entonces llevaban un recubrimiento de cerámica encima, y se perdían más por fractura de ese recubrimiento y por descementado. El zirconio monolítico que usamos hoy se fresa en una sola pieza y no lo lleva, que era justo lo que fallaba.

La elección no es solo estética. En nuestra valoración pesan tres cosas: qué diente es, cuánta fuerza haces al morder y si aprietas por la noche.

¿Qué hace que un caso cueste más?

Cuatro cosas mueven el presupuesto por encima de lo habitual:

  • Que el diente necesite endodoncia antes, o que ya la tenga y haya que revisarla.
  • Que quede poco diente sano y haga falta un poste de fibra para sujetar la reconstrucción.
  • Que la encía esté inflamada y haya que tratarla antes de tomar registros.
  • Que el diente esté en la zona visible, donde el trabajo de color y forma lleva más pruebas.

¿Cuánto dura una funda dental?

Una corona bien indicada y bien cuidada se mide en años largos, pero lo que decide no es el material. Lo que decide es el margen, que es donde la corona se encuentra con tu propio diente.

La línea donde la corona se une al diente, oscurecida por el depósito acumulado
Lo que falla con los años no es la cerámica: es esa línea

Ahí es donde se acumula la placa y donde empieza la caries que termina haciendo perder la corona. No es una intuición nuestra: en las series de prótesis fija sobre dientes propios, las complicaciones más frecuentes son biológicas (la caries y la pérdida de vitalidad del diente), por delante de las técnicas.

Por eso nuestra insistencia con la seda o el cepillo interdental en esa zona, y con la revisión anual.

Y si aprietas por la noche, te recomendamos una férula de descarga para proteger el trabajo. Suele ser la diferencia entre cambiarla a los quince años o a los cinco.

Cómo lo planteamos

Te damos nuestro plan por escrito, con el material acordado y el precio cerrado de cada partida, incluidas la provisional y las revisiones del primer año. Si al retirar la caries aparece algo que cambie el plan, te lo decimos antes de seguir.

Si necesitas repartir el pago, tenemos financiación de hasta treinta y seis meses, sujeta a estudio y aprobación previa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una funda dental?
Depende de qué haya que hacer antes y de qué material lleve, y por eso dos presupuestos pueden no medir lo mismo. El tratamiento completo incluye el estudio previo, la reconstrucción del muñón si queda poco diente, el tallado y los registros, la corona provisional, la definitiva con su prueba y cementado, y el ajuste de la mordida con su revisión. Conviene preguntar expresamente por la reconstrucción y por la provisional, que son las dos que más veces faltan.
¿Qué material conviene, zirconio o metal-porcelana?
A cinco años las diferencias son pequeñas. La revisión que reunió 4.663 coronas de metal-porcelana y 9.434 de cerámica estimó una supervivencia del 94,7 % para el metal-porcelana y del 96,6 % para el disilicato de litio. El punto débil del metal-porcelana está en el margen: si la encía se retrae aparece una línea oscura. El disilicato imita mejor la translucidez, así que se reserva para la zona de delante.
¿Y el zirconio?
Conviene distinguir dos cosas que se llaman igual. En aquella revisión, las coronas de zirconio recubiertas de cerámica se perdían con más frecuencia que las de metal-porcelana por fractura de ese recubrimiento y por descementado. El zirconio monolítico, que es el que se usa hoy, se fresa en una sola pieza y no lleva ese recubrimiento encima, que era justo lo que fallaba.
¿Qué hace que un caso cueste más de lo habitual?
Cuatro cosas: que el diente necesite endodoncia antes o que ya la tenga y haya que revisarla; que quede poco diente sano y haga falta un poste de fibra para sujetar la reconstrucción; que la encía esté inflamada y haya que tratarla antes de tomar registros; y que el diente esté en la zona visible, donde el trabajo de color y forma lleva más pruebas.
¿Cuánto dura una corona?
Años largos si está bien indicada y bien cuidada, y lo que decide no es el material. Lo que decide es el margen, que es donde la corona se encuentra con tu propio diente: ahí se acumula la placa y ahí empieza la caries que termina haciéndola perder. En las series de prótesis fija sobre dientes propios, las complicaciones más frecuentes son precisamente biológicas, la caries y la pérdida de vitalidad del diente.
¿Qué cuidados necesita?
Seda o cepillo interdental en el margen, todos los días, y revisión anual. Y si aprietas por la noche, una férula de descarga para proteger el trabajo: suele ser la diferencia entre cambiar la corona a los quince años o a los cinco.

Fuentes

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