Mejor cepillo eléctrico: qué mirar y qué da igual
Oscilante o sónico, sensor de presión, temporizador, recambios: qué cambia de verdad en un cepillo eléctrico, qué solo sube el precio y cómo usarlo bien.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Que el eléctrico retira más placa está medido: un 11 % más al principio y un 21 % pasados tres meses.
- Entre un modelo de cincuenta euros y uno de trescientos la diferencia es mucho menor de lo que parece.
- Solo tres cosas justifican pagar más: temporizador, sensor de presión y que encuentres cabezales de repuesto.
- Oscilante o sónico, los dos funcionan. El mejor es el que vayas a usar dos veces al día.
- Si aprietas al cepillar, el sensor de presión te va a hacer más por la encía que cualquier modo extra.
Un cepillo eléctrico bien usado retira más placa que uno manual, y eso está medido: la revisión Cochrane que juntó 56 estudios encontró un 11 % menos de placa al cabo de uno a tres meses, y un 21 % menos pasados los tres.
Ahora la otra mitad. Entre un modelo de cincuenta euros y uno de trescientos la diferencia es mucho menor de lo que parece, y aquí te cuento dónde está y dónde no.
¿Oscilante o sónico?
Son las dos tecnologías que vas a encontrar en la tienda, y conviene saber esto: las dos funcionan.
- El oscilante-rotatorio lleva un cabezal redondo pequeño que gira a un lado y a otro. Se coloca diente a diente, dejándolo unos segundos en cada uno.
- El sónico tiene un cabezal alargado que vibra a mucha velocidad. Se desliza por la encía con un movimiento más parecido al del cepillo de toda la vida.
Las revisiones de estudios dan ventaja ligera al oscilante en retirar placa, pero la diferencia es pequeña. Elige el que te resulte más cómodo, porque el mejor cepillo es el que vas a usar dos veces al día.
¿Qué hace mejor a un cepillo eléctrico?
Solo tres cosas justifican pagar más:
- El sensor de presión. Avisa o frena cuando aprietas, y apretar es lo que desgasta el esmalte y retrae la encía. Si tienes que elegir una sola característica, es esta.
- El temporizador con aviso cada treinta segundos, que reparte los dos minutos entre los cuatro cuadrantes. Casi nadie llega a dos minutos sin él.
- La disponibilidad de recambios. Un cabezal cuesta lo que cuesta durante años, y hay modelos cuyos recambios desaparecen.
Lo que no compensa
El resto es sobre todo precio. Las aplicaciones con mapa de la boca entretienen un par de semanas y luego nadie las abre. Con los modos pasa lo mismo: los cinco se quedan siempre en uno. Y el estuche de viaje que carga no limpia mejor que la funda de tela.
Fíjate también en las cerdas, que van suaves siempre: las medias y las duras no limpian más, solo raspan más.
Cómo se usa, que es donde está el fallo
Con un cepillo eléctrico no se frota. El aparato ya hace el movimiento por ti, y tu trabajo es solo llevarlo de sitio en sitio.
- Apóyalo con el cabezal ligeramente inclinado hacia la encía, no plano sobre el diente.
- Déjalo unos segundos en cada diente y pasa al siguiente, sin arrastrar.
- No aprietes: si el sensor se enciende, estás haciendo daño a la encía.
- Dos minutos, dos veces al día, y seda o cepillos interdentales una vez al día.
- Escupe y no te enjuagues con agua después, para que el flúor se quede.
Y cambia el cabezal cada tres meses, o antes si ves que las cerdas se abren hacia los lados. Un cabezal deshilachado limpia mucho peor que uno nuevo puesto en el cepillo más barato de la estantería.
A quién le compensa más
Sobre todo a tres perfiles. A quien lleva ortodoncia, implantes o prótesis fija, porque ahí la placa se acumula en sitios difíciles. A quien tiene artrosis o poca movilidad en la mano y le cuesta el movimiento del cepillado. Y a quien aprieta al cepillarse, por el sensor de presión.
Si tienes las encías retraídas o los cuellos de los dientes sensibles, coméntalo en la revisión antes de comprar: a veces el problema no es el cepillo, es la fuerza. Cuando notes que sangras al cepillar más de una semana, eso ya no lo arregla ningún modelo.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es el mejor cepillo eléctrico?
- El que uses dos veces al día y no te deje la encía dolorida, y eso no depende del precio. Lo que sí conviene que tenga son tres cosas: temporizador de dos minutos, sensor de presión y cabezales de repuesto fáciles de encontrar. A partir de ahí, los modos de más y las pantallas no cambian el resultado.
- ¿De verdad limpia mejor que uno manual?
- Sí, y está medido. La revisión Cochrane que reunió 56 estudios con más de 5.000 personas encontró un 11 % menos de placa al cabo de uno a tres meses y un 21 % menos pasados los tres meses, con reducciones de la inflamación de la encía del 6 % y el 11 %. Es una mejora real, aunque no es la diferencia abismal que sugiere la publicidad.
- ¿Oscilante o sónico?
- Los dos funcionan. Las revisiones dan una ventaja ligera al oscilante-rotatorio en retirada de placa, pero la diferencia es pequeña y no debería decidir la compra. Pesa más cuál te resulta cómodo: el oscilante se coloca diente a diente y el sónico se desliza, parecido al manual de toda la vida.
- ¿Merece la pena gastarse trescientos euros?
- Rara vez. Por encima de cierto precio lo que se paga son modos de cepillado, aplicaciones y pantallas, y nada de eso ha demostrado mejorar la salud de la encía. Un modelo intermedio con temporizador y sensor de presión hace el trabajo. Lo que sí conviene mirar antes de comprar es cuánto cuestan sus cabezales, porque ese gasto se repite cada tres meses.
- ¿Cada cuánto se cambia el cabezal?
- Cada tres meses, o antes si los filamentos se abren hacia fuera. Un cabezal deformado limpia peor y además roza la encía. Es el gasto recurrente del eléctrico y conviene tenerlo en cuenta al comparar modelos, porque hay cabezales que cuestan el triple que otros.
- ¿Puedo hacerme daño con un cepillo eléctrico?
- Si aprietas, sí. El error más común es empujar el cepillo contra el diente, y con uno eléctrico eso desgasta el cuello del diente y retrae la encía más rápido que con uno manual. Por eso el sensor de presión es la característica que más recomendamos: avisa justo de lo que la gente hace mal.
Fuentes
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