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Carillas dentales Las carillas, cuando hacen falta.

Y antes, todo lo que tiene que estar sano debajo.

Una carilla cubre la cara visible del diente y cambia su forma y su color. Antes miramos tus encías, tus dientes y tu mordida, porque sobre una encía inflamada cualquier trabajo dura poco. Si basta con un blanqueamiento o un poco de composite, te lo decimos. Y si llevas carillas, las pruebas puestas antes de tallar nada.

Sergio P. septiembre de 2025
La mejor atención en Carmona, te dicen lo que realmente debes hacer en tus dientes. Tienen buena música también, excelente trato.
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¿Qué es una carilla dental?
Una lámina que cambia lo que se ve del diente.

Te miras al sonreír y algo no te convence, sea un diente más corto, un borde astillado o un color que no se aclara. Lo primero que hay que mirar no es la carilla, sino lo que hay debajo, y es parecido a pintar una pared con humedad: por bien que se pinte, si no se arregla la pared, la pintura acaba levantándose.

Por eso el estudio empieza por la salud de la boca, en este orden:

  • las encías, porque si están inflamadas o hay periodontitis se retiran con el tiempo y dejan ver el borde de la carilla;
  • las caries y los empastes antiguos, que se tratan antes de cubrir nada;
  • la mordida, porque si los dientes se aprietan por la noche la carilla acaba astillándose.

Con eso resuelto, la idea es elegir lo que menos toca el diente. Si lo único que molesta es el color, suele bastar un blanqueamiento, que aclara sin tallar nada. Si los dientes están torcidos, es decir, mal colocados y no mal formados, se mueven con ortodoncia invisible en lugar de taparlos. Y si la encía necesita tratamiento, va primero, con periodoncia.

¿Y cuando sí son carillas? Entonces se prueban antes de hacerlas. La forma nueva se diseña sobre el escáner y las fotografías, y se pone en la boca sin tallar nada, para verse al hablar y al sonreír. Lo que no convence se cambia en ese momento, y todas las opciones, de un retoque de composite a las carillas, están en estética dental.

Antes de la carilla.
Se empieza por lo que menos toca el diente.

  • Si solo es el color. Un blanqueamiento aclara tus dientes sin tocarlos. Muchas veces es lo único que hace falta.
  • Si es un borde o un hueco. Un poco de composite, del color del diente, corrige un borde astillado o un hueco pequeño en una cita.
  • Si están torcidos. Lo que se hace es moverlos, no taparlos. Tallar un diente sano para disimular su posición no tiene vuelta atrás.
  • Si cambian la forma y el color. Entonces sí, carillas: de composite o de porcelana, según tus dientes, tu mordida y lo que buscas.

Una carilla sobre una boca sin revisar
dura lo que dura lo de debajo.

Por eso, antes de hablar de carillas, miramos lo que no se ve: las encías, las caries, cómo muerdes y si aprietas los dientes.

Sin diagnóstico previo

  • Una encía inflamada se retira y deja ver el borde de la carilla.
  • Una caries debajo sigue avanzando sin que se vea.
  • Si aprietas por la noche, la carilla se astilla.
  • Y lo que falla aparece con el trabajo ya hecho.

Con el estudio antes

  • Se tratan primero las encías y las caries.
  • Se mira tu mordida, y si aprietas, se protege con una férula.
  • Pruebas la forma nueva puesta en tu boca, sin tallar nada.
  • Y se decide cuántas carillas hacen falta, no cuántas caben.
dientes tallados para hacer la prueba
0
el escáner sobre el que se diseña, junto con tus fotografías
3D

¿Composite o porcelana?
Depende de tus dientes y de lo que buscas.

Las dos cambian la forma y el color. Lo que cambia es cuánto duran, cómo envejecen y si hay que tallar el diente.

Composite

  • Se hace directamente en la boca, muchas veces sin tallar nada.
  • Se pule o se repara en la consulta si se astilla.
  • Con los años se tiñe un poco y pide retoques.

Porcelana

  • Se fabrica a medida y mantiene el color con los años.
  • Suele necesitar tallar un poco el diente, y eso no tiene vuelta atrás.
  • Por eso se prueba antes y se propone cuando el composite no llega.

Cómo es el tratamiento.
Fase a fase.

  1. 1

    El estudio.

    Revisamos tus encías, tus dientes y tu mordida con escáner 3D y fotografías. Si hay algo que tratar antes, te lo decimos.

  2. 2

    Lo que buscas.

    Nos cuentas qué no te gusta y te explicamos qué lo resuelve. A veces basta con un blanqueamiento o con composite.

  3. 3

    La prueba.

    Diseñamos la forma nueva y la pruebas puesta en tu boca, sin tallar nada. Se ajusta hasta que te convenza.

  4. 4

    Las carillas.

    Si hay que blanquear, va primero. Después se colocan las carillas, con el color ya decidido.

  5. 5

    El mantenimiento.

    Revisiones, higiene y, si aprietas por la noche, una férula. Forma parte del resultado.

Te lo cuentan ellos.

Pacientes de nuestras clínicas, en vídeo y con su nombre.

Ver todos los testimonios

Lo que puede salir mal.
Te lo contamos antes de empezar.

Son tratamientos poco invasivos, pero tienen sus límites, y conviene conocerlos.

  • Tallar no tiene vuelta atrás. Si una carilla de porcelana necesita tallar el diente, ese esmalte no vuelve. Por eso se prueba antes y se propone solo cuando hace falta.
  • Que se astille. Si aprietas los dientes o muerdes cosas duras, el borde puede astillarse. Una férula por la noche lo protege.
  • La sensibilidad. Los primeros días puedes notar los dientes sensibles al frío. Se pasa sola.
  • Las encías. Si se inflaman, se retiran y dejan ver el borde de la carilla. Las revisiones y la higiene las mantienen en su sitio.

Sea cual sea tu tratamiento,
esto no cambia.

En cualquiera de nuestras clínicas, con una misma dirección médica y los mismos protocolos.

  1. Primero lo vemos.

    Con las pruebas que tu caso necesite. Te enseñamos en la pantalla lo que vemos, sin tecnicismos, antes de hablar de tratamientos.

  2. Tu plan, por escrito.

    Qué te proponemos, por qué, en qué etapas y cuánto cuesta. Con el precio cerrado: lo que firmas es lo que pagas.

  3. Decides tú, sin prisa.

    Te llevas tu plan y lo piensas con calma, con nosotros o no. Y si te viene mejor, puedes pagarlo hasta en 36 meses, sujeto a estudio y aprobación previa.

Lo que nos preguntan
antes de decidir.

¿Las carillas estropean los dientes?

Depende del tipo. El composite muchas veces no necesita tallar nada. La porcelana suele necesitar tallar un poco, y eso no tiene vuelta atrás. Por eso se prueba antes y se plantea solo cuando lo más sencillo no llega.

¿Puedo ver cómo quedarían antes de empezar?

Sí. Diseñamos la forma nueva sobre tu escáner y tus fotografías, y la pruebas puesta en tu boca, sin tallar nada. El color de la prueba no es el del trabajo final, y te lo decimos.

¿Cuánto duran las carillas?

Con revisiones e higiene, un trabajo bien indicado dura muchos años. El composite se tiñe antes y se repara en la consulta; la porcelana mantiene el color más tiempo. Si aprietas los dientes, una férula las protege.

¿Por qué miráis las encías antes?

Porque la carilla se apoya en el diente y termina en la encía. Si la encía está inflamada o hay periodontitis, se retira y deja ver el borde, y el trabajo dura poco. Primero se trata la encía, y después la carilla.

¿Y si lo único que no me gusta es el color?

Entonces lo normal es empezar por un blanqueamiento, que aclara sin tocar el diente. Las carillas se plantean cuando también hay que cambiar la forma.

¿Se va a notar que llevo algo?

Lo que se busca es que no: nada de dientes de catálogo. Se parte de tu cara, de tu color y de la forma de tus dientes, y lo decides viéndolo puesto.

¿Cuánto cuestan?

Depende del material y de cuántas hagan falta, y eso lo dice el estudio. Antes de empezar te damos el precio cerrado y por escrito, con la prueba incluida. Y si te viene mejor, puedes pagarlo hasta en 36 meses, sujeto a estudio y aprobación previa.

¿El estudio cuesta algo?

No. El estudio no tiene coste ni te compromete a nada. Te llevas el plan aunque decidas tratarte en otro sitio.

¿Hay algo que cambiarías de tu sonrisa?

Cuéntanoslo y lo miramos. Si basta con algo más sencillo, te lo decimos, y si son carillas, las pruebas antes. Te llevas tu plan por escrito, decidas lo que decidas.

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