
Desde la medicina integrativa, cada diente forma parte de un sistema interconectado: una infección dental crónica puede afectar órganos distantes, y una disfunción en un órgano puede reflejarse en un diente concreto.

Descubre por qué aparecen manchas blancas en los labios, sus causas más comunes, cómo tratarlas y cuándo debes consultar a un especialista.

Soy Carolina de Lis, odontóloga especialista en Cleardent y sé que ver manchas blancas en los labios puede ser alarmante. Quiero que sepas que no estás solo/a: muchas personas me han preguntado preocupadas por esos puntos blancos en la boca o en la superficie labial. En la mayoría de los casos, estas manchitas resultan ser benignas. Aun así, es normal querer respuestas claras. En este artículo te explicaré qué significan las manchas blancas en los labios, sus causas posibles, cómo identificarlas y qué hacer en cada caso.
Existen diversas causas para las manchas blancas en los labios, que van desde factores benignos hasta condiciones de salud que requieren atención. A continuación, te detallo las causas principales, apoyándome en mi experiencia clínica y en la evidencia disponible:
En muchos casos, esos puntos blancos en los labios son simplemente glándulas sebáceas ectópicas conocidas como gránulos de Fordyce. Son pequeñas protuberancias blanco-amarillentas de 1-3 mm que aparecen en el borde de los labios o dentro de la boca. No son granos de acné ni infecciones, sino una variante anatómica normal que afecta a gran parte de la población. No duelen ni pican y no son contagiosas, por lo que médicamente no se consideran un problema. Muchas personas los notan al estirar el labio frente al espejo. Como dentista, a menudo tranquilizo a pacientes explicándoles que estas manchitas de Fordyce no suponen ningún riesgo para la salud, solo un tema estético.
Otra causa común es la candidiasis oral, una infección por el hongo Candida albicans. Este hongo puede crecer en la boca y labios cuando nuestras defensas bajan, dejando placas blancas cremosas en la lengua, el interior de las mejillas y a veces en el labio o comisuras. Si tienes manchas blancas en los labios por hongos, suelen verse como parches o puntitos blancos que pueden dejar el tejido enrojecido alrededor. A menudo van acompañados de otras señales como ardor o sabor extraño. Esta infección (también llamada “muguet”) es más frecuente en personas con el sistema inmune debilitado, diabéticos, uso reciente de antibióticos o corticoides inhalados, y bebés o adultos mayores. La buena noticia es que la candidiasis se trata fácilmente con antifúngicos, de lo cual hablaremos más adelante.
¿Has notado una mancha blanca dolorosa dentro del labio? Podría tratarse de un afta, también conocida como llaga o úlcera bucal. Son pequeñas heridas redondeadas, con centro blanco o amarillento y borde rojizo, que aparecen en la cara interna de los labios o mejillas. Suelen ser muy dolorosas al rosar o al comer alimentos ácidos. Las causas de las aftas van desde morderse accidentalmente, estrés, ciertos alimentos, hasta déficits nutricionales. Por suerte, aunque molestan, no son peligrosas y tienden a sanar solas en una o dos semanas. Eso sí, mientras están activas pueden contar como “manchitas blancas” en la boca que preocupan.
El herpes labial (causado por el virus HSV-1) normalmente se manifiesta como ampollitas o costras, pero a veces al inicio puede notarse un agrupamiento de puntitos blanquecinos o transparentes en el labio. Si la mancha blanca en tu labio es en realidad un herpes, notarás hormigueo o ardor previo en la zona, y luego pequeñas vesículas que se rompen para formar costras. A diferencia de las causas anteriores, el herpes sí es contagioso mientras tenga ampollas activas. Suele reaparecer en el mismo sitio cuando bajan las defensas (por estrés, resfriados, menstruación, sol intenso, etc.). Aunque no tiene cura definitiva, existen tratamientos antivirales para acortar sus brotes.
Algunas bolitas blancas en los labios podrían ser milia, que son pequeños quistes de queratina. La milia se ve como puntitos blancos perlados que aparecen cuando células muertas de la piel quedan atrapadas en poros cercanos a la superficie. No duelen ni pican. Suelen darse más en la piel del rostro (alrededor de ojos, mejillas) pero ocasionalmente en el borde labial. Por otro lado, aunque suene extraño, también puede salir acné en el borde de los labios: un granito o espinilla causado por obstrucción de glándulas. Estos casos son menos comunes, pero los menciono porque he visto pacientes confundiendo un simple granito de acné con algo más serio.
No todas las “manchas” blancas son protuberancias o placas; algunas son áreas de piel despigmentada. El vitíligo es una condición autoinmune donde la piel (incluyendo los labios) pierde melanina, generando parches blancos. Si notas manchas blancas planas en el labio que no tienen textura, especialmente en el borde del labio con la piel, podría tratarse de vitíligo. A diferencia de otras causas, el vitíligo en labios no duele ni se desprende; es más un cambio cosmético de color. La exposición excesiva al sol también puede causar despigmentación o lesiones llamadas queilitis actínica (daño crónico por sol) en el labio, que lucen como áreas blanquecinas, resecas o con costras. Estas lesiones por el sol son importantes de vigilar, porque a largo plazo podrían evolucionar a algo más serio si no se tratan.
El liquen plano es otra condición autoinmune que puede manifestarse en la boca. Suele aparecer más en encías y mejillas, con un patrón de manchas o líneas blancas entrelazadas, pero a veces compromete el labio. Si las manchas blancas en tu boca tienen un aspecto reticulado (como encaje) o áreas blanquecinas con enrojecimiento, y sientes ardor, podría ser liquen plano. Esta condición no es contagiosa; es una reacción del sistema inmunitario. Un diagnóstico profesional es necesario porque a simple vista puede confundirse con otras lesiones.
La palabra leucoplasia suena técnica, pero se refiere a parches blancos gruesos que aparecen en mucosas (como dentro del labio, encías, lengua) por irritación crónica. En labios, la leucoplasia suele presentarse en personas fumadoras de largo plazo, consumidores de alcohol o con prótesis dentales mal ajustadas que rozan constantemente. Estas manchas blancas no se desprenden al rascarlas (a diferencia de la candidiasis, por ejemplo). Por lo general, no duelen y pasan desapercibidas, por eso pueden avanzar sin que la persona note el problema. Aunque la leucoplasia en sí misma suele ser benigna al inicio, es considerada lesión precancerosa: con el tiempo puede convertirse en cáncer oral si no se elimina la causa irritante. He tenido pacientes mayores de 40 años, fumadores, con placas blancas en el labio inferior que resultaron ser leucoplasia. En estos casos siempre insisto en biopsiar la lesión y eliminar factores de riesgo (como el tabaco) cuanto antes.
En muy pocos casos, una mancha blanca en el labio podría ser un cáncer oral en etapa inicial. Los carcinomas en la mucosa pueden iniciar como una zona blanca o roja que no sana. Un indicador de alarma es si la mancha blanca se vuelve una úlcera que no cicatriza, sangra al tocarla, o si hay un bulto duro bajo la superficie. Uno de los síntomas del cáncer bucal puede ser la aparición de manchas blancas persistentes en labios o boca. Este escenario es mucho menos frecuente que las causas anteriores, pero como especialista debo mencionarlo para que sepas identificar señales de alerta. Si eres fumador/a de larga data, bebedor frecuente, o has tenido VPH, debes prestar atención extra a cualquier lesión blanca que no desaparezca en 2 semanas.
Como ves, las “manchas blancas” no son un diagnóstico único, sino un signo común a muchas condiciones. La clave está en evaluar características acompañantes: si duelen o no, si se desprenden, tu edad, hábitos (fumar, morderse los labios, higiene), tiempo de evolución, etc. A continuación, te daré orientación sobre qué hacer y cómo tratar cada situación.
Lo primero: no entres en pánico. Entiendo la preocupación (como profesional, he visto esa cara de susto en muchos pacientes), pero respira hondo. La gran mayoría de las veces estas manchas son benignas y temporales. Dicho esto, nunca está de más que las evalúe un especialista. Mi recomendación inicial siempre es: acude a un médico o dentista para un diagnóstico certero. Un profesional podrá distinguir a simple vista si se trata de algo inofensivo como Fordyce o aftas, o si requiere pruebas (por ejemplo, un cultivo de hongos o una biopsia de un tejido sospechoso).
Mientras esperas tu cita o si recién has notado la mancha, aquí van algunos consejos prácticos:
Recuerda, determinar la causa exacta es fundamental. Una vez sepamos qué provoca la mancha blanca, podremos tratarla adecuadamente. Justamente de eso hablo en la siguiente sección.
El tratamiento dependerá totalmente de la causa identificada. No existe una “pomada universal” para todas las manchas blancas, sino que debemos abordar el origen del problema. Te resumo los abordajes más comunes según mi experiencia y las recomendaciones médicas actuales:
En resumen, cada causa tiene su tratamiento específico o recomendaciones. A veces el mejor “tratamiento” es no hacer nada invasivo, solo corregir hábitos y esperar (como con Fordyce, milia, pequeñas llagas). En otros casos, se requieren medicamentos o procedimientos. Lo importante es no improvisar remedios sin saber la causa — un profesional te guiará adecuadamente. Y recuerda, no todas las manchas blancas necesitan eliminarse; por ejemplo, si son Fordyce y no te molestan, es perfectamente válido dejarlas en paz.
Son lesiones o cambios de coloración que se ven de color blanco o blanquecino sobre la piel o mucosa de los labios. Pueden presentarse como puntitos, parches planos, bultitos o placas más gruesas. No representan una enfermedad única, sino un síntoma común a diferentes condiciones: desde glándulas sebáceas normales (gránulos de Fordyce), infecciones por hongos, llagas, hasta lesiones por irritación (leucoplasia) u otras causas. En pocas palabras, es cualquier mancha de tonalidad blanca que no es el color habitual de tus labios, y es importante evaluar su contexto para saber de qué se trata.
Hay algunas pistas que puedes considerar: si la lesión duele, arde o se ulceró, podría ser un afta, herpes u otra afección inflamatoria, generalmente benigna y transitoria. Si en cambio la mancha no duele ni desaparece en un par de semanas, merece atención médica, ya que lesiones como la leucoplasia o liquen plano suelen ser indoloras al inicio. También observa tu perfil: ¿fumas o bebes mucho? ¿La mancha tiene superficie áspera, engrosada o bordes irregulares? Esos podrían ser signos de alarma. En cambio, puntos blancos múltiples desde siempre (tipo Fordyce) o una manchita tras morderte el labio tienden a ser inofensivos. Mi consejo profesional: si llevas >2 semanas con una mancha blanca que no mejora, o desde un inicio algo te parece diferente (crece rápido, sangra, está muy dura al tacto), acude al especialista. Más vale salir de dudas pronto.
Depende de la causa. No existe un remedio único que las borre todas. Resumiendo tratamientos: las de origen infeccioso se quitan atacando al germen (antifúngicos para hongos, antivirales para herpes, antibióticos para una infección bacteriana). Las de origen irritativo mejoran eliminando el irritante (p.ej., dejando de fumar, arreglando un diente filoso). Las lesiones benignas como Fordyce, milia o pequeños quistes mucosos a menudo no requieren ningún tratamiento específico y pueden permanecer o desaparecer por sí solos. Si te molestan estéticamente, un dermatólogo puede eliminarlas con procedimientos menores. En caso de aftas, se van solas en días, aunque puedes usar enjuagues o geles para aliviar síntomas. Si fuera una lesión precancerosa o cáncer, el médico la removerá mediante cirugía u otros métodos avanzados. Importante: No apliques productos abrasivos por tu cuenta intentando “borrar” una mancha sin saber qué es; podrías empeorar la situación. Sigue las indicaciones de un profesional.
En parte, sí. Depende de la causa, pero algunas medidas generales ayudan: mantener una buena higiene bucal (dientes limpios, lengua cepillada) para prevenir infecciones; evitar fumar y masticar tabaco, así como moderar el alcohol, ya que estos hábitos dañan la mucosa oral; usar protector solar labial cuando estés bajo sol intenso para prevenir lesiones actínicas; si tienes prótesis dental, asegurarte de que ajuste bien y esté limpia; no mordisquear lápices ni tus labios (es un mal hábito que puede irritar la mucosa); llevar una dieta equilibrada para no tener carencias nutricionales. Aún con todo esto, algunas causas no son prevenibles al 100% (por ejemplo, no puedes evitar del todo un herpes si ya tienes el virus, o evitar los Fordyce porque son parte de tu cuerpo). Pero con estos cuidados bajas significativamente las probabilidades de que aparezcan problemas en tus labios, y mantienes tu boca más saludable en general.
Mi recomendación es sí, si la mancha persiste más de dos semanas o no tienes claro su origen. Un examen clínico es rápido y en muchos casos te irás a casa tranquilo/a al saber que era algo benigno. Ve al médico de inmediato si notas que la mancha crece, cambia de forma, está muy indurada (dura), hay ganglios inflamados en tu cuello, o si presentas más síntomas como fiebre. También acude si tienes factores de riesgo (fumador, inmunodeprimido, antecedentes de cáncer oral) aunque la lesión parezca pequeña. Por otro lado, si identificaste que es un afta menor y ya está mejorando en pocos días, o sabes que son gránulos de Fordyce porque un médico te lo dijo antes, podrías no necesitar consulta por esa misma lesión en concreto. En caso de duda, mejor consultar: los profesionales de la salud estamos para ayudarte y muchas veces saldrás con la tranquilidad de que “no era nada grave” o con un tratamiento sencillo que resolverá el problema.



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