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Frenillo del labio roto: qué hacer ahora y si vuelve a unirse

El frenillo del labio superior se rompe fácil en los golpes infantiles y sangra mucho. Qué hacer los primeros minutos, si cicatriza solo y qué revisar.

Un corte del labio de arriba con la banda del frenillo partida en dos extremos separados

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

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Qué conviene tener claro

  • El frenillo cicatriza solo en una o dos semanas, sin puntos y sin tratamiento.
  • Diez minutos de presión son diez minutos seguidos. Levantar la gasa es lo que hace que vuelva a sangrar.
  • Lo importante no es el frenillo: son los incisivos que hay justo detrás.
  • Un golpe en un diente de leche puede dañar el germen del definitivo, y eso aparece años después.
  • El frenillo que separa las paletas se valora cuando han salido los caninos definitivos, no antes.

Tu hijo se ha dado un golpe, le sangra mucho la boca y al levantarle el labio ves que esa telita del centro está rota. Asusta bastante, y casi siempre es lo menos importante del golpe.

¿Qué hago ahora mismo?

Haz esto por orden:

  • Presiona el labio contra la encía con una gasa limpia durante diez minutos, sin levantarla para mirar.
  • Frío por fuera, en la zona del labio, en tandas de unos minutos.
  • Cuando pare de sangrar, mírale los dientes de delante, no el frenillo.
  • Dale agua fría o un polo de hielo para calmarle la zona.

Diez minutos de presión son diez minutos seguidos. Levantar la gasa cada poco es lo que hace que vuelva a sangrar.

¿Se vuelve a unir?

Sí. El frenillo cicatriza solo en una o dos semanas, sin puntos y sin tratamiento, porque es una mucosa con muy buena irrigación.

Lo habitual es que quede algo más corto que antes, y eso no tiene ninguna consecuencia. En algunos niños incluso mejora las cosas, si el frenillo era muy grueso y bajaba mucho.

No hace falta que le pongas nada: ni pomadas, ni antisépticos, ni enjuagues de adulto.

Lo que sí hay que revisar

Los dos incisivos de leche de arriba, uno de ellos algo desplazado hacia dentro
Lo que hay que mirar no es el frenillo: son los dos de arriba

Esto es lo importante: el frenillo se rompe porque el golpe ha sido en esa zona, y esa zona son los incisivos de arriba.

Hay que mirar cuatro cosas:

  • Si algún diente se mueve, se ha desplazado o se ha metido hacia dentro de la encía.
  • Si un diente se ve más largo o más corto que su pareja.
  • Si hay un trozo astillado, por pequeño que sea.
  • Si al cerrar la boca la mordida le queda rara.

Cualquiera de esas cuatro es motivo de consulta el mismo día, aunque tu hijo ya esté tan tranquilo jugando. Las guías internacionales de traumatología dental sitúan el reposicionamiento y la ferulización precoces entre los factores que más pesan en el pronóstico, y ese margen se mide en horas.

En dientes de leche importa igual

Un golpe en un diente de leche puede dañar el germen del definitivo que está justo debajo. Eso no se ve entonces y aparece años después, cuando el diente nuevo sale con una mancha blanca o con la forma alterada.

Por eso le hacemos una revisión tras el golpe y otra de control unos meses después, aunque todo te parezca bien. No es por el frenillo, es por lo que hay debajo.

Cuándo ir a urgencias del hospital

Si al golpe del labio se le suma pérdida de conocimiento, vómitos, somnolencia, un corte en la piel que necesite puntos o un diente que no aparece por ninguna parte.

Ese último punto es serio: un diente que falta y no está en el suelo puede haberse metido en la encía o haberse aspirado.

Sobre el frenillo corto

Aparte de los golpes, muchos padres preguntáis por el frenillo que baja mucho y separa los dos incisivos de arriba de tu hijo. Eso se valora cuando han salido los caninos definitivos, no antes, porque hasta entonces ese hueco suele cerrarse solo.

Casi todo lo de esta edad se resuelve bien si se mira a tiempo.

Preguntas frecuentes

Se le ha roto el frenillo del labio, ¿qué hago ahora?
Por orden: presiona el labio contra la encía con una gasa limpia durante diez minutos, sin levantarla para mirar; frío por fuera en tandas de unos minutos; cuando pare de sangrar, mírale los dientes de delante y no el frenillo; y dale agua fría o un polo para calmar la zona. Diez minutos de presión son diez minutos seguidos: levantar la gasa cada poco es lo que hace que vuelva a sangrar.
¿Se vuelve a unir?
Sí. Cicatriza solo en una o dos semanas, sin puntos y sin tratamiento, porque es una mucosa con muy buena irrigación. Lo habitual es que quede algo más corto que antes, y eso no tiene ninguna consecuencia. No hace falta ponerle nada: ni pomadas, ni antisépticos, ni enjuagues de adulto.
¿Qué hay que revisar de verdad?
Los dientes, porque el frenillo se rompe cuando el golpe ha sido justo en esa zona. Cuatro cosas: si algún diente se mueve, se ha desplazado o se ha metido hacia dentro de la encía; si se ve más largo o más corto que su pareja; si hay un trozo astillado, por pequeño que sea; y si al cerrar la boca la mordida le queda rara. Cualquiera de las cuatro es motivo de consulta el mismo día.
¿Corre prisa aunque ya esté jugando tan tranquilo?
Sí. Las guías internacionales de traumatología dental sitúan el reposicionamiento y la ferulización precoces entre los factores que más pesan en el pronóstico de un diente desplazado, y ese margen se mide en horas. Que el niño esté bien no dice nada sobre el diente.
Es un diente de leche, ¿importa igual?
Importa, y por una razón que no se ve entonces: un golpe en un diente de leche puede dañar el germen del definitivo que está justo debajo, y eso aparece años después, cuando el diente nuevo sale con una mancha blanca o con la forma alterada. Por eso se hace una revisión tras el golpe y otra de control unos meses después.
¿Y el frenillo que le separa las paletas?
Eso se valora cuando han salido los caninos definitivos, no antes, porque hasta entonces ese hueco suele cerrarse solo. Conviene no adelantar una intervención que en la mayoría de los casos deja de hacer falta.

Fuentes

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