Bulto en la mejilla por dentro: qué suele ser y cuándo mirarlo
Casi siempre es un fibroma por mordisqueo o un mucocele, y ninguno de los dos es peligroso. Cómo distinguirlos y qué señales sí piden una revisión.
Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944
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Qué conviene tener claro
- Lo que más orienta es el tiempo y el cambio: un bulto que lleva meses igual no se parece a uno que ha crecido en tres semanas.
- El fibroma por mordisqueo es el más común, y es firme, del color de la mucosa y del tamaño de una bolita.
- El mucocele es blando y translúcido, crece y desaparece de forma cíclica, y aparece porque una glándula salival pequeña se ha roto.
- Si no se corrige lo que roza, el bulto vuelve: en las series publicadas este tipo de lesión reactiva recidiva en torno a uno de cada diez casos.
- Un bulto en el cuello que no duele no es tranquilizador: se considera maligno mientras no se demuestre lo contrario.
Notarte un bulto en la cara interna de la mejilla asusta bastante, aunque en la mayoría de los casos responde a algo con explicación sencilla y con arreglo sencillo.
Lo que de verdad orienta son dos cosas: cuánto tiempo lleva ahí y si ha cambiado de aspecto. Un bulto que lleva meses igual y no molesta es muy distinto de uno que ha crecido en tres semanas.
¿Qué suele ser ese bulto?
Estas son las cuatro causas que explican casi todos los casos que vemos en consulta:
- El fibroma por mordisqueo es el más común de todos. Es una bolita firme, del mismo color que la mucosa, que se forma justo donde te muerdes la mejilla sin darte cuenta o donde roza un diente astillado.
- El mucocele aparece cuando una glándula salival pequeña se rompe y la saliva queda retenida bajo la mucosa. Se ve como una ampolla blanda y translúcida que crece y desaparece de forma cíclica.
- La línea alba es una franja blanca horizontal que recorre la mejilla a la altura donde encajan los dientes. No es un bulto propiamente, pero mucha gente la nota abultada al pasar la lengua.
- El absceso de origen dental forma un bulto doloroso, con la zona caliente y enrojecida, y casi siempre hay una muela mala en ese mismo lado.
¿Por qué te muerdes la mejilla?
Esta pregunta importa más de lo que parece, porque si no lo resuelves el bulto vuelve. Las causas habituales son cuatro: una mordida desalineada, un empaste que quedó alto, un diente astillado con borde afilado o el estrés, que te lleva a mordisquear sin percatarte.
Mientras la causa siga estando ahí puedes quitar el fibroma, pero volverá a formarse en el mismo punto al cabo de unos meses.
No es una suposición: en la serie publicada con casi tres mil lesiones reactivas de este tipo, la hiperplasia fibrosa fue la más frecuente con diferencia y recidivó en torno a uno de cada diez casos. Es decir, lo que decide el resultado no es la intervención, sino si se ha corregido lo que la provocaba.
Qué puedes hacer mientras tanto
Empieza por lo sencillo: enjuágate con agua templada y sal varias veces al día si la zona está irritada. Evita los alimentos muy picantes, muy ácidos o muy calientes, que empeoran cualquier lesión de la mucosa.
Y sobre todo no lo toques, porque estar presionándolo con la lengua o con el dedo es exactamente lo que lo mantiene inflamado.
¿Cuándo hay que revisarlo?
Hay señales que conviene no dejar pasar. Si el bulto lleva más de dos semanas sin cambiar, si crece de forma continuada, si se endurece, si sangra sin que te hayas mordido o si cambia de color.
También si aparece una úlcera que no cierra en quince días, o si notas un bulto en el cuello al mismo tiempo. Esto último conviene subrayarlo, porque suele interpretarse al revés: un bulto persistente en el cuello se considera maligno mientras no se demuestre lo contrario, y que no duela no lo hace menos importante. Y sin esperar nada si duele mucho, hay hinchazón en la cara y fiebre, porque entonces el origen es dental y es urgente.
Qué hacemos en la revisión
Miramos tres cosas: el bulto, su consistencia y su base, y también los dientes de esa zona, buscando el borde que lo provoca. En muchos casos el tratamiento es pulir ese diente y el bulto se resuelve solo.
Si conviene retirarlo se hace con anestesia local en una sesión corta, y la pieza se manda a analizar, que es lo que da la respuesta definitiva.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es esta bolita que me ha salido por dentro de la mejilla?
- Lo más probable es un fibroma por mordisqueo: una bolita firme, del mismo color que la mucosa, que se forma justo donde te muerdes sin darte cuenta o donde roza un diente astillado. La segunda posibilidad es un mucocele, que es blando y translúcido, crece y desaparece de forma cíclica, y aparece cuando una glándula salival pequeña se rompe y la saliva queda retenida bajo la mucosa.
- ¿Es peligroso?
- Ninguno de esos dos lo es. Lo que hay que mirar no es tanto qué parece como cómo se comporta: si lleva más de dos semanas sin cambiar, si crece de forma continuada, si se endurece, si sangra sin que te hayas mordido o si cambia de color. Esas son las señales que piden una revisión, y no el susto del primer día.
- ¿Se puede quitar?
- Sí, con anestesia local y en una sesión corta, y la pieza se manda a analizar, que es lo que da la respuesta definitiva. Ahora bien, quitarlo sin corregir lo que lo provoca sirve de poco: en las series publicadas sobre este tipo de lesión reactiva la recidiva ronda uno de cada diez casos, y el punto donde vuelve suele ser el mismo.
- ¿Por qué me muerdo la mejilla sin querer?
- Por cuatro motivos habituales: una mordida desalineada, un empaste que quedó alto, un diente astillado con el borde afilado o el estrés, que te lleva a mordisquear sin percatarte. Es decir, el bulto es la consecuencia y el borde que roza es la causa. En muchos casos el tratamiento consiste en pulir ese diente, y el bulto se resuelve solo.
- ¿Qué puedo hacer mientras espero la cita?
- Enjuágate con agua templada y sal varias veces al día si la zona está irritada, y deja de lado lo muy picante, lo muy ácido y lo muy caliente. Y sobre todo, no lo toques: presionarlo con la lengua o con el dedo a cada rato es exactamente lo que lo mantiene inflamado.
- ¿Y si además noto un bulto en el cuello?
- Entonces no conviene esperar. La guía de práctica clínica sobre la masa cervical en el adulto establece que un bulto persistente en el cuello debe considerarse maligno mientras no se demuestre lo contrario, y señala que puede ser la primera y única manifestación visible de un tumor de cabeza y cuello. Que no duela no es un dato tranquilizador.
Fuentes
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