Ir al contenido
Pedir cita

¿La ortodoncia cambia la cara? Qué cambia de verdad y qué no

Los brackets mueven dientes, no huesos. Qué cambios en la cara son reales, cuáles se notan solo de perfil y por qué en niños sí se influye en el hueso.

Un modelo con los brackets pegados y el arco pasando por todos ellos

Escrito por Equipo médico de Cleardent Contenido bajo la dirección médica del Dr. Ismael Cerezo, Director Médico de Cleardent · Nº colegiado 23001944

Publicado
Actualizado

Qué conviene tener claro

  • Los brackets mueven dientes dentro del hueso. No mueven el hueso, y eso resume casi todo.
  • Lo que cambia de verdad es el perfil del labio, porque los incisivos lo sostienen desde dentro. Se mide en milímetros.
  • Ni los pómulos ni la mandíbula se mueven en un adulto. Eso lo hace la cirugía ortognática, que es otra cosa.
  • En niños sí se puede influir en el hueso, y ese margen se cierra hacia la pubertad.
  • En un adulto, ensanchar el paladar de verdad ya necesita cirugía para asistir la expansión.

Mucha gente cree que la ortodoncia remodela la cara entera. No es así, y conviene que sepas qué cambia de verdad antes de empezar el tratamiento.

Los brackets mueven dientes dentro del hueso. No mueven el hueso, y esa frase resume casi todo lo que hay que entender.

¿Entonces por qué se nota?

Porque los dientes de delante sostienen el labio desde dentro. Si cambian de posición, el labio cambia con ellos.

Un modelo con los dientes de delante saliendo hacia fuera en lugar de caer rectos
El labio va encima de los dientes: si ellos se mueven, él también

Eso produce tres efectos reales:

  • El perfil del labio superior, que se adelanta o se retrae unos milímetros según hacia dónde muevas los incisivos.
  • El ángulo entre el labio y la nariz, que se abre o se cierra con ese mismo movimiento.
  • La sonrisa, que se ve más ancha cuando se alinea y se expande la arcada.

Son cambios que se miden en milímetros. Se aprecian sobre todo de perfil y en fotos, y por eso tú los notas y mucha gente de tu alrededor no.

¿Y los pómulos? ¿Y la mandíbula?

Esa es la parte que no ocurre en un adulto. Ni los brackets ni los alineadores cambian la posición de los pómulos, ni adelantan una mandíbula retraída, ni afinan la cara.

Lo que sí modifica esos huesos es la cirugía ortognática, que es otra cosa y necesita quirófano.

¿Y lo de que la cara se afila?

Esto sí se ve, y no viene del hueso. Si has llevado brackets varios meses, has masticado menos y lo has hecho distinto, y la musculatura del masetero se reduce un poco.

Es el mismo músculo que se marca en quien aprieta los dientes. Al bajar la carga, baja de volumen, y por eso algunas caras parecen más finas al terminar.

Esa musculatura se recupera en parte cuando vuelves a masticar con normalidad.

En niños es otra historia

Un expansor de paladar con su tornillo en el centro, apoyado sobre la mesa
En un paladar que todavía crece, el hueso sí se puede ensanchar

Aquí sí se puede influir en el hueso, y esa es toda la razón de tratar pronto. Mientras los huesos crecen, un expansor ensancha el paladar de verdad y una máscara facial modifica cómo encajan los maxilares.

El metaanálisis que comparó expansión rápida y lenta con el mismo tornillo confirma que las dos producen una expansión dentoesquelética efectiva mientras el paciente crece.

Ese margen se cierra hacia la pubertad. Después, ensanchar el hueso ya no es cuestión de un aparato: en un adulto, la revisión que reunió veintisiete estudios sitúa la expansión asistida quirúrgicamente como la opción eficaz ante una deficiencia transversal del maxilar.

Lo que no depende de la ortodoncia

Te lo digo claro porque genera expectativas que luego no se cumplen: la ortodoncia no adelgaza la cara, no cambia la nariz, no sube los pómulos y no corrige una asimetría de origen óseo.

Lo que sí hace es colocar bien los dientes y la mordida, y de rebote mejorar el perfil de los labios y la amplitud de la sonrisa.

Antes de decidir

En el estudio inicial hacemos fotografías de frente y de perfil y una radiografía lateral del cráneo. Con eso se mide cómo está el labio ahora y hacia dónde se va a mover.

¿Te preocupa cómo va a quedar tu perfil? Entonces merece la pena que lo preguntes en el estudio, porque se puede medir antes de empezar y no después.

Preguntas frecuentes

¿La ortodoncia cambia la cara?
Cambia el perfil de los labios y la amplitud de la sonrisa, y poco más. Los dientes de delante sostienen el labio desde dentro, así que si cambian de posición el labio cambia con ellos. Son milímetros, se aprecian sobre todo de perfil y en fotos, y por eso quien se trata los nota y su entorno muchas veces no.
¿Los brackets afinan la cara o suben los pómulos?
No. Ni los brackets ni los alineadores cambian la posición de los pómulos, ni adelantan una mandíbula retraída, ni corrigen una asimetría de origen óseo. Lo que modifica esos huesos es la cirugía ortognática, que necesita quirófano y es una decisión distinta.
Entonces, ¿por qué hay caras que parecen más finas al terminar?
Por el músculo, no por el hueso. Durante meses se mastica menos y de otra manera, y la musculatura del masetero pierde algo de volumen. Es el mismo músculo que se marca en quien aprieta los dientes. Cuando se vuelve a masticar con normalidad, se recupera en parte.
¿En niños es distinto?
Sí, y esa es toda la razón de tratar pronto. Mientras los huesos crecen, un expansor ensancha el paladar de verdad y una máscara facial modifica cómo encajan los maxilares. El metaanálisis que comparó expansión rápida y lenta con el mismo aparato confirma que ambas producen expansión dentoesquelética efectiva en pacientes en crecimiento.
¿Y si ya soy adulto y tengo el paladar estrecho?
Entonces ensanchar el hueso ya no es cuestión de un aparato. En un adulto, la expansión del maxilar asistida quirúrgicamente es lo que tiene respaldo: la revisión que reunió veintisiete estudios la describe como una opción eficaz ante una deficiencia transversal del maxilar. Un aparato solo moverá los dientes, que es otra cosa.
¿Puedo saber antes cómo va a quedar mi perfil?
Sí, y conviene preguntarlo antes y no después. En el estudio inicial se hacen fotografías de frente y de perfil y una radiografía lateral del cráneo, y con eso se mide cómo está el labio ahora y hacia dónde va a moverse según el plan.

Fuentes

Llamar Pedir cita