
Desde la medicina integrativa, cada diente forma parte de un sistema interconectado: una infección dental crónica puede afectar órganos distantes, y una disfunción en un órgano puede reflejarse en un diente concreto.

Descubre cuánto gana un dentista en 2026 según su experiencia, especialidad y tipo de clínica. Todos los rangos salariales actualizados.

En España, un dentista general cobra entre 2.000 y 4.000 € netos mensuales en clínicas privadas. Los odontólogos especializados pueden superar los 6.000 €, y en grandes ciudades o clínicas propias, los ingresos pueden llegar a más de 10.000 € al mes.
Para resolver la duda principal, primero hablaré del salario de un dentista u odontólogo en España. Actualmente, los datos actualizados indican que un dentista en España gana de media alrededor de 66.500 € brutos al año, lo que equivale aproximadamente a unos 3.600 € netos al mes después de impuestos. Esto sitúa a la odontología entre las profesiones sanitarias mejor remuneradas del país. De hecho, el sueldo medio nacional (sumando todos los sectores) ronda los 25.000-30.000 € anuales, así que el de un dentista lo supera ampliamente (es un 170% más alto que la media nacional). No es de extrañar: los dentistas son profesionales altamente cualificados y sus servicios tienen una gran demanda.
Ahora bien, el salario de un dentista varía muchísimo según varios factores. No todos los odontólogos ganan lo mismo. Hay quienes están en el rango medio, otros en niveles iniciales bastante modestos, y algunos alcanzan cifras muy elevadas. Te puedo adelantar que, en general, un dentista recién comenzando puede empezar ganando alrededor de 25.000 € brutos al año (incluso menos en ciertos casos), mientras que un dentista experimentado o con clínica propia puede superar los 80.000-100.000 € anuales. ¿De qué depende esta enorme diferencia? Principalmente de la experiencia, la especialidad, el tipo de empleo (si trabaja por cuenta ajena en una clínica o es autónomo con su propio consultorio) e incluso la ubicación geográfica. Vamos a desgranar cada uno de estos aspectos.
Como en casi cualquier profesión, la experiencia es un grado en odontología. Los primeros años tras terminar la carrera, los ingresos de un dentista suelen ser relativamente bajos. Un dentista recién titulado (menos de 3 años de experiencia) en España suele cobrar en torno a 20.000 € a 30.000 € brutos al año. En algunos casos, he conocido colegas que apenas llegaban a 1.000 € netos al mes en su primer empleo, sobre todo si trabajaban solo a tiempo parcial o bajo contratos de prácticas. Por desgracia, muchos jóvenes odontólogos comienzan con sueldos modestos e incluso precarios; algunas clínicas les ofrecen únicamente una comisión por tratamiento realizado, lo que al inicio (con pocos pacientes) puede traducirse en ingresos anuales bajos, del orden de 12.000-15.000 € brutos. Este dato sorprende a mucha gente, pero es la realidad para bastantes recién egresados.
En mi caso personal, recuerdo que al comenzar mi trayectoria en una pequeña clínica privada mi sueldo rondaba los 1.200 € netos mensuales. Fue una etapa de mucho aprendizaje y tampoco me importaba demasiado el dinero en ese momento, pero es cierto que la odontología no empieza siendo “millonaria” para la mayoría. La buena noticia es que los ingresos suben rápido con la experiencia y la habilidad. Tras unos 4-5 años ejerciendo, es común que el sueldo de un dentista se acerque o supere la media nacional. Un profesional con alrededor de 5 años de práctica puede ganar ya unos 40.000-50.000 € brutos anuales (entre 2.000 y 3.000 € netos al mes, aproximadamente). A medida que el dentista va adquiriendo destreza, fidelizando pacientes y asumiendo tratamientos más complejos, su valor en el mercado laboral aumenta.
Para un odontólogo con experiencia media (pongamos entre 4 y 9 años de carrera), el salario promedio sube a unos 60.000 € brutos al año. En esta etapa muchos ya ocupan puestos estables en clínicas reconocidas o incluso en cadenas dentales como Cleardent, y eso se refleja en la nómina. Finalmente, los dentistas veteranos, con más de 10-15 años de recorrido, suelen situarse en la franja alta de ingresos. No es raro que un odontólogo con 15 o 20 años de profesión alcance o incluso supere los 90.000-100.000 € brutos al año. He conocido especialistas senior que cobran más de 100.000 € anuales trabajando a jornada completa, especialmente si además tienen cargos de responsabilidad (por ejemplo, director médico de la clínica). En resumen, con más de 20 años de experiencia es factible superar los 100.000 € brutos/año en algunos casos. La mayoría de dentistas con larga trayectoria se mueven en torno a 60.000-80.000 € brutos anuales, pero los mejor pagados llegan a seis cifras.
Es importante destacar que en Cleardent valoramos mucho la experiencia de nuestros odontólogos. Muchos de nuestros dentistas seniors actúan como mentores de los más jóvenes, lo que beneficia tanto al profesional (que puede seguir creciendo y obtiene incentivos por desempeñar roles de formación) como al paciente (que recibe atención de un equipo experimentado y bien coordinado). Este enfoque de aprendizaje continuo hace que la progresión salarial dentro de equipos como Cleardent sea sostenida: un dentista que empieza con nosotros puede ir aumentando sus ingresos año a año a medida que adquiere nuevas habilidades y responsabilidades, sin los estancamientos que a veces ocurren en otros entornos.
No todos los dentistas se dedican a lo mismo. La odontología tiene varias especialidades (ortodoncia, implantología, endodoncia, periodoncia, estética dental, cirugía oral, etc.), y la remuneración puede variar en función de la especialización. En términos generales, las especialidades más demandadas y complejas tienden a ser las mejor pagadas. Por ejemplo, un ortodoncista (especialista en brackets, alineadores invisibles y corrección de mordida) o un implantólogo (experto en colocar implantes dentales) suelen ganar más que un odontólogo general. Según datos de portales de empleo, un ortodoncista o implantólogo en España puede fácilmente situar su sueldo en el rango de 65.000-80.000 € brutos anuales o más, especialmente si tiene experiencia. En cambio, especialidades como la endodoncia (tratamientos de conducto) o la prótesis dental (diseño de dentaduras, coronas, etc.) suelen estar algo menos remuneradas, alrededor de 30.000-40.000 € al año, ya que suelen ser trabajos más rutinarios o con menor margen económico por tratamiento.
Otra especialidad muy lucrativa es la cirugía maxilofacial y oral, que en realidad en España la ejercen médicos estomatólogos o cirujanos dentistas con formación adicional. Estos profesionales, que realizan cirugías complejas, pueden llegar a ingresos muy altos (se reportan casos de cirujanos orales ganando del orden de 150.000-200.000 € al año en entornos privados punteros). Sin embargo, son la excepción dentro del mundo dental. Para un dentista medio, la ortodoncia y la implantología son campos bastante rentables. También la odontología estética (blanqueamientos, carillas de porcelana, diseño de sonrisa) puede generar buenos ingresos, porque los pacientes están dispuestos a pagar por tratamientos que mejoren la apariencia de sus dientes.
En mi experiencia en Cleardent, contamos con especialistas en las distintas áreas, y es cierto que sus honorarios reflejan su nivel de especialización. Por ejemplo, nuestros ortodoncistas e implantólogos senior no solo tienen salarios más elevados por su cualificación, sino que además aportan un gran valor a la clínica atrayendo pacientes que buscan tratamientos avanzados. Esto beneficia al equipo en su conjunto, ya que poder ofrecer todos los servicios (desde una limpieza básica hasta una rehabilitación completa con implantes) hace que la clínica sea más exitosa, y ese éxito se comparte entre los profesionales. Así, un dentista general en Cleardent tiene la oportunidad de aprender de estos especialistas e incluso derivar casos complejos, enfocándose en su fortaleza, mientras que el paciente recibe la mejor atención integral. En definitiva, la especialización influye en cuánto cobra un dentista, pero trabajar en equipo multidisciplinar como el de Cleardent permite que incluso los generalistas mejoren sus habilidades y participen en casos de alto nivel, creciendo profesionalmente (y económicamente).
Otro factor clave es el tipo de empleador o el régimen de trabajo. En España, un odontólogo puede ejercer en el ámbito público (por ejemplo, en la Seguridad Social) o en el sector privado (clínicas dentales particulares, franquicias, etc.). La sanidad pública española ofrece servicios odontológicos muy limitados (principalmente extracciones, atención básica y poco más, y solo para ciertos grupos poblacionales), por lo que la mayoría de dentistas en el país trabajan en el sector privado. Aun así, algunos dentistas están empleados por el sistema público (en hospitales, ambulatorios o programas especiales).
Los sueldos en la Seguridad Social para dentistas tienden a ser más bajos que en la privada. Un dentista de la sanidad pública española puede ganar alrededor de 26.000 a 40.000 € brutos al año, dependiendo de su antigüedad y categoría. Por ejemplo, un odontólogo que trabaje para un servicio regional de salud quizás empiece con unos 2.000 € brutos al mes y tras muchos años llegue a 3.000 € al mes, aproximadamente. La ventaja del sector público es la estabilidad laboral, horarios muy regulados y beneficios sociales; pero económicamente no es tan atractivo. Conozco compañeros que optaron por la Seguridad Social valorando la estabilidad y la vocación de servicio público, aun sabiendo que “se gana menos que en una clínica privada”.
En cambio, en el sector privado las remuneraciones pueden ser bastante más altas, aunque también más variables. Un dentista empleado en una clínica privada suele tener un sueldo base más incentivos, o a veces cobra exclusivamente mediante un porcentaje de los tratamientos que realiza (lo que mencionábamos antes). En una clínica dental bien establecida de una gran ciudad, un odontólogo por cuenta ajena puede ganar fácilmente entre 30.000 y 60.000 € anuales. En clínicas de alto nivel o puestos senior, los sueldos pueden llegar a 80.000 € o más para un dentista contratado. Por supuesto, en la privada no todo es perfecto: los contratos a veces son temporales o mercantiles (autónomos), puede haber mucha competencia y exigencia comercial, etc. Pero a nivel salarial puro, un dentista gana más en la privada que en la pública en la mayoría de los casos.
En Cleardent, al ser una red de clínicas privadas, nos aseguramos de ofrecer a nuestros dentistas unas condiciones competitivas y un entorno de trabajo estable. Una de las quejas habituales de odontólogos jóvenes en algunas franquicias es la alta rotación y los bajos mínimos salariales. Nosotros en Cleardent intentamos diferenciarnos justamente en eso: procuramos fidelizar a nuestro equipo médico con una remuneración justa y posibilidades de crecimiento. Por ejemplo, combinamos una base salarial digna con bonificaciones según objetivos clínicos (calidad del servicio, satisfacción del paciente, etc.), no únicamente por ventas. De ese modo, nuestros dentistas en plantilla pueden concentrarse en ofrecer la mejor atención al paciente, sabiendo que su estabilidad económica no depende de “vender tratamientos innecesarios” (una presión que, lamentablemente, existe en ciertos ámbitos). Creemos que pagando bien a los profesionales y dándoles tranquilidad, ellos pueden centrarse en lo importante: la salud del paciente.
Muchos odontólogos sueñan con montar su propia clínica dental. Ser tu propio jefe tiene potencial para ganar más dinero, pero también conlleva riesgos y responsabilidades. Cuando un dentista es autónomo (tiene su consultorio o es socio de una clínica), no recibe un sueldo fijo al mes, sino que sus ingresos dependen de lo que facture a los pacientes menos todos los gastos de la clínica. ¿Qué gastos? Muchos: alquiler o hipoteca del local, materiales, equipos, nóminas de asistentes o higienistas, laboratorio de prótesis, impuestos, marketing, etc. Por eso, aunque una clínica dental genere, por decir una cifra, 200.000 € al año en tratamientos, ese no es el “sueldo” del dentista propietario. Hay que restar quizá un 60-70% en costes operativos, y lo que quede sería el beneficio antes de impuestos.
Te doy un ejemplo sencillo: Imaginemos un dentista autónomo que en un año factura 120.000 € en su clínica. Si los gastos de funcionamiento (personal, materiales, alquiler, etc.) suman unos 80.000 €, el ingreso neto antes de impuestos de ese dentista sería de 40.000 €. A efectos prácticos, ese sería su “sueldo” real, aunque puede variar año a año. En cambio, otro dentista con una clínica más grande podría facturar 300.000 € y tener 200.000 € de gastos, quedándole 100.000 € netos. Como ves, el rango es amplio.
En general, tener clínica propia ofrece la posibilidad de ganar más, pero no es garantía. De hecho, estadísticas del sector indican que casi la mitad de las clínicas dentales pequeñas en España facturan menos de 250.000 € al año, lo que significa que los dueños muchas veces se quedan con sueldos similares o solo un poco superiores al de un empleado. Montar y mantener un negocio dental exitoso requiere una inversión inicial fuerte, capacidad de gestión y mucha dedicación a aspectos no clínicos (administración, publicidad, atención al cliente, etc.).
En mi círculo profesional he visto de todo: amigos que abrieron consulta nada más terminar la especialidad y les fue muy bien, y otros que tuvieron que cerrar porque no alcanzaban el punto de equilibrio. Para aquellos dentistas emprendedores que logran consolidar su clínica, los ingresos pueden superar la barrera de los 100.000 € anuales, sobre todo si expanden servicios o abren varias sucursales. Pero también hay muchos autónomos que, restando todo, ganan 30.000-50.000 € netos al año, parejo a trabajar contratado sin tantas complicaciones.
Una alternativa intermedia que cada vez atrae a más dentistas es integrarse en un grupo de clínicas como Cleardent en lugar de abrir por su cuenta desde cero. ¿Por qué? Porque de ese modo pueden ejercer con autonomía clínica pero sin cargar con todo el peso empresarial. En Cleardent, por ejemplo, contamos con infraestructura, marketing centralizado y una marca ya conocida, de modo que un odontólogo que se incorpore a nuestro equipo no tiene que “buscar pacientes de cero” ni endeudarse comprando aparatología: nosotros proporcionamos el entorno óptimo para que pueda enfocarse en su trabajo médico. A cambio, por supuesto, el dentista cede una parte de la facturación a la empresa (de ahí salen sus nóminas y los costes operativos). Desde mi punto de vista, este modelo permite una buena calidad de vida profesional: como dentista, ganas un sueldo competitivo sin tener que ser empresario a tiempo completo. Conozco muchos compañeros talentosos que prefieren unirse a clínicas establecidas (o franquicias) para evitar los quebraderos de cabeza de la gestión empresarial, aunque a largo plazo sus ingresos máximos potenciales puedan ser un poco menores que si fueran dueños absolutos. Todo depende de tus prioridades personales. En todo caso, la opción de emprender siempre está ahí y puede ser muy satisfactoria si sale bien (¡y desde Cleardent apoyamos a varios de nuestros dentistas que deciden abrir nuevos centros asociados, asesorándoles con nuestra experiencia para que triunfen!).
¿Importa la ciudad o región donde trabaje el dentista? En España, las diferencias salariales por ubicación existen, aunque no son abismales. Las grandes ciudades como Madrid o Barcelona suelen concentrar clínicas con alto volumen de pacientes y mayor poder adquisitivo, lo que se traduce en que un dentista en esas ciudades pueda cobrar un poco más que uno en una localidad pequeña. Por ejemplo, un odontólogo con varios años de experiencia en Madrid podría ganar entre 50.000 y 70.000 € brutos al año, mientras que en una ciudad mediana tal vez esté más cerca de 40.000-60.000 €. Las diferencias se notan sobre todo al inicio de la carrera: en provincias más pequeñas, un dentista recién graduado podría empezar cobrando menos (pongamos 18.000-20.000 € al año) que uno que empiece en Barcelona (que quizá logre 25.000-30.000 € de entrada). Sin embargo, con el tiempo estas brechas tienden a acortarse. Un dentista senior establecido en Sevilla o en Valencia puede ganar prácticamente lo mismo que uno en Madrid, porque al final los tratamientos complejos tienen precios similares en toda España y la experiencia termina siendo reconocida en cualquier mercado.
Cabe destacar que también hay que considerar el precio de la vida: en ciudades caras como Madrid, los sueldos son más altos pero también lo son el alquiler de la clínica, los salarios de auxiliares, etc. Por eso muchas cadenas ajustan los sueldos según la plaza pero proporcionalmente al costo de vida. En Cleardent, al tener clínicas en distintas comunidades (Cataluña, Andalucía, Comunidad de Madrid, etc.), conocemos esas variaciones y tratamos de equilibrar las condiciones de nuestros profesionales. Queremos atraer talento a todos nuestros centros, ya sea en una capital o en una ciudad más pequeña, así que ofrecemos salarios competitivos adaptados a cada zona. Por ejemplo, nuestros dentistas en Barcelona ganan un poco más en bruto que los de una ciudad pequeña, pero proporcionalmente ambos tienen un nivel de vida cómodo en su entorno. Así nos aseguramos de brindar el mismo nivel de servicio Cleardent en todos lados: el paciente de Palma del Río recibe atención de profesionales tan calificados y motivados como el paciente de Barcelona o Madrid.
A nivel internacional, si comparamos España con otros países, diría que estamos en un término medio-alto. En Europa, países como Suiza, Noruega o Luxemburgo tienen reputación de pagar muy bien a los dentistas (se hablan de salarios medios equivalentes a más de 4.000 € netos mensuales en algunos casos). En el Reino Unido un dentista general puede ganar alrededor de 50.000-60.000 £ al año (unos 57.000-68.000 €), cifras parecidas a las españolas. En Estados Unidos, los dentistas suelen tener ingresos más elevados en términos absolutos: la media allí ronda los 150.000-200.000 dólares anuales (unos 140.000-180.000 €), prácticamente el triple que en España. No obstante, también los costes y el sistema sanitario son muy distintos (por ejemplo, allí la educación dental es carísima y muchos profesionales se endeudan, además de que el seguro de responsabilidad civil y los gastos operativos son muy altos). Así que no es oro todo lo que reluce: ganar 160.000 $ en EE.UU. puede equivaler a 60.000 € aquí en cuanto a poder adquisitivo real tras gastos, impuestos, seguros, etc. En definitiva, España ofrece a los dentistas una remuneración bastante atractiva dentro del contexto europeo, aunque siempre hay margen de mejora. Y, por supuesto, el dinero no lo es todo: muchos colegas españoles que se fueron a países “mejor pagados” terminan regresando por calidad de vida, idioma o porque aquí pueden montar su propio proyecto con menos competencia.
Después de repasar lo que gana un dentista, hablemos brevemente de la otra interpretación: ¿cuánto cobra un dentista a sus pacientes por los tratamientos? Es decir, los precios habituales de la atención dental. Si tu duda original iba más por el lado de “¿cuánto me va a cobrar el dentista por arreglarme la boca?”, esta sección es para ti. Obviamente, cada clínica tiene sus tarifas y cada caso es distinto, pero te puedo dar orientaciones generales de precios en España (2025) para los tratamientos dentales más comunes:
Podría seguir enumerando tratamientos, pero esos son los precios de referencia de lo más solicitado. ¿Por qué es importante conocer esto? Porque así puedes entender que cuando un dentista te cobra, por ejemplo, 80 € por un empaste, ese dinero no va íntegro “a su bolsillo”. Del precio de cada tratamiento, una parte cubre materiales, otra parte los gastos generales de la clínica, y otra es la remuneración del equipo. Por tanto, el precio que paga el paciente no equivale al beneficio limpio del dentista. Esto conecta con lo que explicábamos antes: un dentista autónomo debe fijar sus tarifas de manera que cubra sus costes y a la vez sean razonables para el paciente.
En Clínicas Cleardent, nos esforzamos por tener tarifas justas y transparentes. Creemos que ir al dentista debe ser asequible y no un lujo imposible. Por eso ofrecemos presupuestos claros por escrito antes de cada tratamiento, explicando al paciente las alternativas y qué incluye cada cosa. Además, entendemos que el factor económico puede preocupar, así que brindamos facilidades de pago: financiaciones hasta en 12 meses sin intereses en muchos casos, descuentos por pronto pago, etc. De hecho, prácticamente cualquier tratamiento dental en Cleardent se puede financiar en cuotas cómodas (hasta 24 o 36 meses en casos especiales, muchas veces con 0% de interés*). Nuestro objetivo es que nadie posponga arreglar su boca por dinero. Preferimos planificar pagos a la medida del paciente, antes que éste renuncie a su salud dental.
*Sujeto a aprobación financiera, pero con alta tasa de aceptación.
Como has podido ver, responder a “¿cuánto cobra un dentista?” requiere matizar la pregunta. En cuanto a sueldo, un dentista en España gana en promedio unos 66.000 € brutos al año, pero dependiendo de su experiencia, especialidad y situación laboral, puede ganar desde apenas 20-25 mil euros al principio hasta cifras superiores a 100 mil euros tras muchos años de carrera o con proyectos propios exitosos. Trabajar en el sector privado ofrece mayor potencial económico que en la pública, y montar una clínica propia puede aumentar los ingresos aunque con más responsabilidad. Por otro lado, los pacientes deben saber que los precios de los tratamientos dentales comunes varían por procedimiento (desde decenas de euros por una limpieza hasta miles por una rehabilitación completa), y que en clínicas como Cleardent siempre encontrarán transparencia, calidad y opciones de pago flexible para hacer frente a esos costes.
Personalmente, tras años en esta profesión, puedo decir que la odontología es un campo apasionante donde el esfuerzo y la dedicación se ven recompensados no solo económicamente sino también con la satisfacción de mejorar la salud y la sonrisa de las personas. Si eres un futuro dentista preocupado por tu salario, ten en cuenta que con trabajo duro y formación continua, podrás vivir cómodamente de esta carrera. Y si eres un paciente que lee esto por curiosidad o porque te toca ir al dentista, espero que ahora entiendas mejor qué hay detrás de los precios que te dan en una clínica y sepas que en sitios como Cleardent buscamos ofrecerte siempre la mejor relación calidad-precio, con profesionales bien preparados y comprometidos con tu bienestar.
En promedio, un dentista en España cobra unos 3.000 € a 4.000 € netos al mes (después de impuestos), que corresponden a un salario bruto anual alrededor de 60.000-70.000 €. Esto es una cifra promedio para un odontólogo con algunos años de experiencia. Un dentista novel puede estar por debajo (1.000-2.000 € netos mensuales al inicio), mientras que un especialista veterano o propietario de clínica puede ganar bastante más, superando los 5.000 € netos mensuales en casos de éxito.
El sueldo mínimo de un dentista sin experiencia suele rondar los 1.000 € netos al mes, que equivale a unos 12.000-15.000 € brutos al año en el peor de los casos. Hablamos de situaciones de empleo muy básico o pocas horas. Sin embargo, típicamente un recién graduado en un puesto a jornada completa puede ganar alrededor de 18.000-20.000 € brutos al año (unos 1.200-1.400 € netos mensuales). Conforme acumula experiencia, este salario tiende a subir rápidamente.
Las especialidades odontológicas mejor pagadas suelen ser Ortodoncia e Implantología. Los ortodoncistas y implantólogos a menudo superan los 65.000-70.000 € brutos anuales, especialmente con experiencia, y pueden llegar a 80.000 € o más. También la Cirugía Oral/Maxilofacial (que requiere formación médica adicional) está en la cima de las remuneraciones. En contraste, especialidades como Endodoncia o Odontología General suelen tener salarios más modestos (entre 30.000 y 50.000 € al año, dependiendo del entorno).
Un dentista en la Sanidad Pública (Seguridad Social) en España suele ganar aproximadamente entre 26.000 € y 40.000 € brutos al año según su antigüedad y comunidad autónoma. Esto equivale más o menos a 1.800-2.500 € netos mensuales. En cambio, un dentista en el sector privado suele ganar más: las clínicas privadas ofrecen salarios que van desde unos 30.000 € brutos anuales para juniors hasta 60.000-80.000 € (o más) para odontólogos con experiencia o especializados. Por tanto, la privada puede duplicar (o más) el sueldo respecto a la pública en posiciones equiparables, aunque la pública brinda plaza fija y otros beneficios no monetarios.
Una consulta dental básica puede costar entre 20 € y 50 €, pero muchas clínicas la ofrecen gratis a nuevos pacientes (por ejemplo, en Cleardent la primera revisión es gratuita). Los tratamientos dentales comunes tienen precios variables: una limpieza cuesta alrededor de 50-80 €, un empaste sencillo unos 70-100 €, una extracción de muela 80-150 €, una endodoncia 150-250 €, una corona 300-500 €, y un implante completo puede costar del orden de 1.200-1.500 €. Los tratamientos de ortodoncia suelen ir de 2.500 € a 5.000 € según el tipo. Lo importante es solicitar siempre un presupuesto detallado antes de iniciar el tratamiento. Las buenas clínicas te lo proporcionarán sin problema, especificando cada coste, y ofrecerán facilidades de pago si las necesitas.



Desde la medicina integrativa, cada diente forma parte de un sistema interconectado: una infección dental crónica puede afectar órganos distantes, y una disfunción en un órgano puede reflejarse en un diente concreto.


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