fbpx

El tabaco era hace algunas décadas algo social. Aparecía en películas, programas televisivos, fotografías de artistas en las revistas y se podía ver anunciado en todas partes. Todo inducía a su consumo. No obstante, en los últimos años, se ha hecho una importante labor de concienciación y se han creado leyes al respecto como la prohibición de fumar en lugares públicos; de manera que el número de fumadores ha disminuido. Aún así, todavía son demasiados para todo lo que comporta. ¿Conoces sus efectos en tu salud bucodental?

Problemas generales

No es ninguna novedad que el tabaco mancha los dientes. Sin embargo, hay muchos más problemas bucales asociados a su consumo. El mal aliento, las manchas, la inflamación del paladar, la posibilidad de perder el sentido del gusto, el retraso en la cicatrización y la dificultad para combatir infecciones, las aftas bucales, el riesgo mayor de sufrir caries, la recesión de las encías (las encías se encogen) y la posibilidad de perder los dientes son algunos de los efectos del tabaco.

Es cierto que algunas de estas consecuencias son superficiales y en cierto modo, algunas de ellas podrían solventarse con un tratamiento estético como un blanqueamiento o un simple empaste. De hecho, son muchos los clientes que acuden a nuestras clínicas por problemas como estos, pero hay que tener en cuenta que algunos de ellos pueden ser irreversibles, como por ejemplo, la pérdida del sentido del gusto. ¿Podrías vivir sin sentir nada al probar la tortilla de patatas de tu madre?

Cáncer oral y enfermedad periodontal

El cáncer oral es una de las peores consecuencias del tabaco y sin duda alguna, un gran motivo para dejarlo. En España, unas 2.000 personas desarrollan esta enfermedad cada año y sólo el 50% sobrevive a los 5 años de su desarrollo. Los fumadores tienen un riesgo entre 2 y 4 veces mayor que una persona no fumadora de padecerla; pero además consumen también alcohol el riesgo se multiplica por 38. Otra de las causas principales del cáncer de boca es una higiene oral deficiente, por ello es importante insistir en el cepillado y cuidado diario.

Algunos de los síntomas de esta enfermedad son una fisura en cualquier área de la cavidad bucal, problemas al masticar, dificultades para deglutir o hablar, pérdida de peso o ganglios linfáticos inflamados en el cuello. De todos modos, en caso de duda la mejor opción es acudir a tu odontólogo de confianza para que realice las pruebas pertinentes.

La enfermedad de las encías

La enfermedad periodontal o de las encías también puede estar causada por el tabaco y además éste dificulta el tratamiento de la misma. El motivo es que la nicotina reduce el flujo de sangre que llega a las encías, de manera que éstas no reciben los nutrientes que necesitan y la placa se acumula. A su vez, la enfermedad de las encías puede conllevar la caída de los dientes por la acumulación del sarro que los debilita provocando dolor y en algunos casos su caída.

Implantes dentales

Unas líneas más arriba se comentaba que algunos de estos problemas los pueden resolver los dentistas. No obstante, el tabaco siempre complica su trabajo. Otro ejemplo de cuán dañino puede ser, es las dificultades que puede comportar al colocar implantes dentales.

La tasa de fracaso de los implantes es el doble entre la población fumadora. Esto se debe a que se pierde soporte óseo dificultando así la osteointegración o unión entre el hueso y el implante. Además también es perjudicial para este tratamiento porque, como ya se ha dicho, retrasa la cicatrización y deja al organismo con menos capacidad para combatir las infecciones.

Una vez colocado el implante, el tabaco sigue dando problemas, ya que es un factor de riesgo de cara a sufrir enfermedades periimplantarias. Por ello, cualquier dentista recomendará a un paciente con implantes que deje este mal hábito.

Fumes lo que fumes, nada es bueno

Después de leer este artículo, quizás estás pensando en pasarte al tabaco sin humo, pero éste tampoco es la solución. Ningún tipo de tabaco es bueno: ni en pipa, ni de liar, ni las cajetillas normales y, por supuesto, tampoco el nuevo tabaco sin humo o de chupar. Recientemente, este último se ha puesto de moda como «la alternativa sana» para los fumadores, pero aunque no existen demasiados estudios al respecto debido a su novedosa utilización y falta de regulación, ya se ha comprobado que contiene elementos cancerígenos y que es nocivo para la salud.

Por todo ello, deja de buscar una alternativa sana al tabaco y déjalo definitivamente. ¡Tus dientes y tu salud te lo agradecerán!

Llamar Whatsapp Pedir Cita