Como bien sabemos, a medida que van pasando los años se van produciendo cambios en nuestro organismo por el simple hecho de ir envejeciendo. En la actualidad existen numerosas teorías que tratan de explicar el proceso de envejecimiento, pero hasta día de hoy no hay ninguna que aclare en su totalidad este complicado proceso fisiológico al que estamos todos sometidos. Quizá, la teoría más reciente y más aceptada es la del acortamiento de los telómeros, que son las partes terminales de los cromosomas, los cuales carecen de genes y tienen la función de mantenerlos estables. Si los telómeros faltan o se dañan se produce la destrucción del cromosoma, provocando la pérdida de genes y como consecuencia la muerte celular.

Proceso de envejecimiento bucal

¿Y qué relación guarda todo esto con la boca? La cavidad oral es una parte más de nuestro organismo y está sometida al proceso fisiológico de envejecimiento. A partir de los 40 – 50 años se produce de forma progresiva y gradual la disminución relativa de la respuesta homeostática por cambios morfológicos, fisiológicos y bioquímicos, que van estar relacionados con la genética y el ambiente en el que vive el individuo. Además, el envejecimiento no solo se produce a nivel general en el organismo, sino que también ocurre a nivel local en la cavidad oral manifestándose de la siguiente forma:

  • En cuanto a los tejidos duros orales, el esmalte con el paso del tiempo va sufriendo desgaste natural como resultado del proceso de masticación. Este desgaste es fisiológico y no ocasiona molestias ya que las células de la dentina (odontoblastos) van generando dentina terciaria o de reparación dándole un aspecto más opaco al esmalte. Por lo tanto, el color de los dientes no es el mismo en un niño al que le acaban de erupcionar los dientes permanentes que un adulto de 45 años, donde en este último se tornarán más amarillentos.

 

  • Otra afección muy común con el paso de los años es la aparición de caries cervical (en la zona de los cuellos dentarios). Este tipo de caries suelen aparecer debido a la exposición del cemento radicular por retracción de la encía. Esta zona es más susceptible a caries ya que contiene mayor cantidad de materia orgánica que el esmalte por lo tanto el ácido bacteriano origina desmineralización del cemento y caries.

 

  • En cuanto al aspecto gingival, observamos que la encía va perdiendo tonalidad y tonicidad. Este fenómeno sobretodo se acentúa mas en paciente mayores de 60 años, pero se va produciendo de forma progresiva por una disminución de la irrigación sanguínea de los tejidos periodontales. Además, la mucosa de esta zona se vuelve más fina y frágil por lo que la afectación de las enfermedades periodontales será mucho mayor.

 

  • En relación a la saliva, se produce una disminución progresiva de la secreción salival por lo que el factor protector de esta disminuye (amortiguador de pH, efecto de autolimpieza y aporte inmunológico) favoreciendo la aparición de enfermedad periodontal, caries y candidiasis oral.

Por tanto, es necesario llevar un control rutinario de la boca acudiendo periódicamente a la consulta para una exploración, donde el Odontólogo pueda prever algún signo precoz de envejecimiento, que, aunque no podamos frenarlo, se puede conseguir mantener la calidad de vida del paciente durante muchos años. Aun así, hay veces en las que consecuencias se produce algún tipo de patología oral que conlleva a la perdida de dientes. Por suerte y gracias a la tecnología y al avance Odontológico existen diferentes métodos para reponer estos dientes perdidos y restablecer la funcionalidad y estética deseados. Entre los diferentes tratamientos protésicos encontramos los implantes dentales, de los cuales llevamos hablando desde hace varias semanas. Hemos estado hablando de las ventajas y beneficios del tratamiento implantológico y de las ciertas limitaciones que tiene dicha intervención sobre todo en mujeres embarazadas. Y ahora toca hablar de aquellas enfermedades que afectan a los implantes dentales, ya que cuando un implante lleva colocado mucho tiempo en boca tiene mayor riesgo de padecerlas, porque al igual que los dientes naturales enferman, los implantes también y es necesario que el paciente las conozca.

Enfermedades periimplatarias

Implantes a los 40 y 50 años 1

Las enfermedades periimplantarias son aquellas que afectan a los tejidos que rodean al implante (hueso y encía). Dentro de ellas las clasificamos en:

  • Mucositis periimplantaria. Es una patología que cursa con inflamación de la mucosa que rodea al implante. No presenta perdida ósea y normalmente es un proceso reversible si es tratado correctamente.

 

  • Periimplantitis. Es una patología que cursa con inflamación de los tejidos que rodean al implante y se diferencia con la anterior en que en este caso si hay perdida ósea alrededor del implante que se detecta mediante radiografías. Además, puede haber también una lesión inflamatoria que circunda todo el implante y supuración.

Por tanto, si en los dientes naturales hablamos de enfermedad periodontal, en el implante hablaremos de enfermedades periimplantares. Estas enfermedades se producen por un desequilibrio entre el número de bacterias presentes en la microbiota oral de y la respuesta inmunológica del individuo. Ambas enfermedades periimplantarias son de naturaleza infecciosa por lo que están relacionadas con el nivel de placa bacteriana. Las enfermedades periimplantarias afectan a los implantes de forma tardía, alrededor de los 10 años después de su colocación y es muy importante diferenciarla de la perdida prematura del implante que normalmente se produce por otros factores como una técnica quirúrgica inadecuada, recalentamiento del hueso al fresarlo, contaminación del campo operatorio, etc. Hemos dicho que la etiología de esta enfermedad es de origen bacteriano, pero existen una serie de factores predisponentes que aumentan el riesgo de padecerla, como:

  • Sobrecarga oclusal. Las fuerzas transversales son las más perjudiciales para la interfase hueso-implante originando fracturas y reabsorciones óseas.

 

  • El tabaco, ya que afecta a los tejidos blandos produciendo una disminución del flujo sanguíneo.

 

  • La higiene oral y el estado de las encías. Cualquier patología circundante, puede afectar directa o indirectamente a la integridad del implante.

Por este motivo, es necesario seguir estrictamente el protocolo de higiene, seguimiento y control prescrito por el Cirujano Oral, ya que cualquiera de estos factores puede ayudar al fracaso del tratamiento implantológico con el paso de los años.

Cambios fisiológicos relevantes a los 40-50 años

Implantes a los 40 y 50 años 2 El periodo comprendido entre los 40 – 50 años es un periodo de estabilidad, donde no se aprecian grandes cambios a nivel bucodental, lo único que iremos apreciando es el paso del tiempo en las diferentes estructuras orales como ya hemos comentado anteriormente. Pero existe un gran cambio en las mujeres, la menopausia. La edad media de aparición de la menopausia en la población femenina española es alrededor de los 50 años. Esta etapa es conocida como climaterio, que es el periodo de transición en el cual se pasa la vida reproductiva a la no reproductiva. Está caracterizada por una disminución de los estrógenos que producen una serie de síntomas característicos denominados síndrome climatérico. Este síndrome cursa con:

  • Síndrome de la boca ardiente. Es muy común, y aparece como un dolor intenso que puede afectar a lengua, labios, paladar y encías.

 

  • Gingivitis y periodontitis. Se produce por el gran cambio hormonal que se padece durante esta etapa. La disminución del estrógeno puede inducir la disminución de la queratinización del epitelio, alterando el colágeno de la encía. Esto provoca alteraciones en la cicatrización y favorece la colonización de microorganismos.

 

  • Sequedad bucal favorecida también por la disminución de estrógenos.

 

¿Puedo ponerme implantes si tengo la menopausia?

Indudablemente si, la menopausia es un estado fisiológico por el que pasan todas las mujeres y, aunque de forma indirecta produzca manifestaciones en la cavidad oral, no existe ningún tipo de contraindicación, siempre y cuando su estado de salud general y oral no afecte al tratamiento. El único inconveniente, por así llamarlo, es la frecuente aparición de osteoporosis en mujeres menopáusicas. La osteoporosis es una enfermedad generalizada que afecta a los huesos, de tal manera que origina perdida de la densidad ósea y deterioro de la arquitectura del tejido óseo comprometiendo la resistencia del hueso, lo que aumenta la fragilidad ósea existiendo mayor susceptibilidad a las fracturas. Por este motivo, el cirujano deberá valorar de forma personalizada con un escáner 3D la densidad ósea y así poder planificar de forma adecuada su tratamiento con implantes dentales, ya que hasta el momento no existen datos que contraindiquen la colocación de implantes dentales en este tipo de pacientes. Aun así, uno de los fármacos más usados para el tratamiento de la osteoporosis son los bifosfonatos, tema del cual hablaremos en futuros post, ya que este fármaco si puede suponer un problema a la hora de abordar cualquier tipo de cirugía oral. En resumen, podemos decir que los pacientes con un rango de edad entre 40 y 50 años, pueden someterse sin problema al tratamiento con implantes dentales, siempre y cuando informe a su Odontólogo de confianza la existencia de cualquier tipo de enfermedad sistémica o la toma de cualquier medicamento. También decir, que aquellos pacientes que ya se han sometido a tratamiento implantológico debe de acudir periódicamente a la consulta para revisar el estado de su salud oral y así evitar la aparición de las temidas enfermedades periimplantarias. 1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (4 votes, average: 4,50 out of 5)

Implantes a los 40 y 50 años 3Cargando… Solicita tu cita ahora

Llamar Whatsapp Pedir Cita