Un dentista u odontólogo es aquel profesional que se dedica al cuidado de nuestra salud bucodental. Se encarga del diagnóstico y tratamiento de todas las enfermedades relacionadas con los dientes y encías con el único objetivo de que podamos lucir una sonrisa perfecta y que nuestra boca se encuentre en perfecto estado de salud.

A veces, la figura del odontólogo se asocia a alguien que provoca un tanto de intranquilidad y ansiedad en los pacientes ante la perspectiva del posible daño o molestias que antiguamente ocasionaba la visita a la consulta de estos profesionales. Si bien en los inicios de esta rama de la medicina era bastante común esta asociación de ideas, hoy día, la consulta del odontólogo no debe provocar ningún tipo de ansiedad en los pacientes, puesto que la ciencia odontológica ha sabido crecer y adaptarse a los tiempos actuales disponiendo hoy día de técnicas muy diversas y muy cómodas para el tratamiento de todas las afecciones de la boca. Las molestias que se pueden sufrir al someterse a un tratamiento son mínimas en muchos casos prácticamente inexistentes, sobre todo en clínicas que han apostado por la innovación y han adoptado las nuevas técnicas y aparatología para hacer de su trabajo algo mucho más placentero para el paciente. Los dentistas son ese ángel guardián que vela por la salud y el bienestar de la boca de todo el mundo, que es capaz de detectar un problema por pequeño que sea para encontrar el camino más adecuado hacia una rápida recuperación.

 

Un poco de historia de la odontología, curiosidades y anécdotas

Desde los orígenes de la humanidad los problemas relacionados con la boca y los dientes han estado presentes. Es por ello, que los orígenes de la Odontología se centraban principalmente en la extracción de piezas, puesto que no se conocía ningún otro método para aliviar el dolor causado por una pieza dental afectada de caries. Los primeros tratamientos se pueden fechar hace 14 milenios, concretamente en el norte de Italia donde se realizó una operación en una pieza con caries para eliminar dicha caries, pero no se empleó ningún tipo de relleno en el orificio generado. El comienzo del uso de rellenos se puede fijar en el año 4 500 a.C. en Eslovaquia donde se han hallado piezas dentales con rellenos incrustados.

De una forma más estricta, se puede fijar la aparición de la Odontología en el año 3 000 a.C en Egipto. En aquella época los odontólogos fijaban piedras preciosas en los dientes de los pacientes para ganar belleza. Avanzando más en la historia, en el año 700 a.C comenzaron a aparecer las primeras prótesis dentales. Los etruscos y fenicios empleaban bandas y alambres para fijar dientes. Estas bandas y estos alambres empleados en el tratamiento eran de oro. En la banda fijaban dientes extraídos en la zona de la mandíbula que carecía de ellos y con ayuda de los alambres fijaban este implante en la boca para que no se moviera. Desde el punto de vista de rellenar huecos de dientes en la boca, los mayas, los incas y los aztecas empleaban piedras preciosas, minerales e incrustaciones con oro para la reconstrucción de piezas dentales.

En Grecia, Hipócrates y Aristóteles mostraron su interés por la salud dental y realizaron varios escritos relacionados con ungüentos empleados para el tratamiento de afecciones de la boca. Estudiaron diversos procedimientos de esterilización de material y comenzaron a utilizar alambre caliente para curar enfermedades dentales y de los tejidos de la boca. Sus estudios también contemplaron la extracción dental y el empleo de alambres para colocar dientes que se habían perdido y para fijar fracturas maxilares.

 

¿Quién puede ser considerado el primer dentista de la historia?

El primer dentista a lo largo del tiempo del que se tiene noticia se conoce con el nombre de Hesi-Re, un egipcio que comenzó a mostrar mucho interés por las enfermedades de la boca. Era médico y escriba y se encargaba del tratamiento de los problemas dentales de los grandes faraones de la época. Hesi-Re comenzó a establecer la importante relación que existía entre la medicina y la odontología, aspectos muy claros hoy día. El legado de Hesi-Re se conoce debido a las inscripciones que han aparecido en varios jeroglíficos.

Otro personaje de gran importancia para el desarrollo de la odontología a lo largo de la historia fue Avecina un médico árabe que comenzó a mostrar la necesidad de eliminar el sarro para conseguir una buena salud bucodental, comenzó a tratar con mucho cuidado las extracciones de piezas dentales, diseñó limas para poder emparejar los dientes desiguales, evaluó la implantación dental, la colocación de dientes artificiales y comenzó a profundizar en el tratamiento del labio leporino.

Pero a quien se le considera como padre absoluto de la odontología es a Pierre Fauchard, un dentista de la corte de Luis XIV. Estableció que para poder aprender odontología era necesario saber medicina para posteriormente profundizar en dicha rama. Publico una obra que se convirtió en un auténtico referente de la odontología donde se mostraban y comentaban todas las enfermedades del diente, de las encías y los huesos, comentaba casos reales, hablaba del instrumental quirúrgico, del diseño de prótesis e incluso ofrecía consejos de higiene dental.

 

¿Cuáles son las principales funciones de un dentista?

De forma general, el dentista es el médico de la boca. El dentista es el profesional encargado de cuidar la salud de los dientes, las encías y de la boca en general, debe prevenir los posibles problemas que puedan aparecer como es el caso de la gingivitis o problemas periodontales, además, debe proporcionar el debido tratamiento para la cura de esos problemas.

Para poder realizar esta tarea los dentistas disponen de diversas técnicas y tratamientos. Seleccionar el más adecuado es función del profesional dependiendo de las características de cada caso. Un profesional con experiencia y con la formación adecuada es aquel que tras una revisión adecuada puede orientar a su paciente sobre el mejor camino a seguir para conseguir los mejores resultados en el menor tiempo posible, para comenzar el tratamiento que resulte más efectivo. Las consultas deben ser totalmente personalizadas, puesto que cada persona es un mundo y no todas las bocas son iguales. Contar con dentistas que sean capaces de hacer que sus pacientes se sientan especiales y únicos, que trasmitan preocupación por el bienestar de los mismos y sepan asesorarles y ayudarles adecuadamente es un lujo para la salud bucodental. En las clínicas Cleardent llevan a cabo tratamientos específicos para cada persona y para cada caso, tanto en odontología infantil como de adultos. Cuentan con los mejores profesionales para garantizar que pueden ofrecer lo mejor a sus pacientes y que el éxito en todo tratamiento está prácticamente garantizado.

 

¿Por qué es conveniente acudir al dentista?

Todo el mundo conoce la necesidad de acudir a la consulta del dentista al menos una vez al año para realizar una adecuada revisión y poder detectar cualquier problema a tiempo, pero este requisito no siempre se cumple. Muchas personas siguen teniendo ciertas reservas a visitar al dentista, experimentan un miedo irracional a someterse a las manos de este profesional. Ese miedo está basado en las prácticas antiguas que se realizaban en la boca de los pacientes. Los dentistas antiguos empleaban técnicas bastante rudimentarias y molestas para el tratamiento de las enfermedades dentales. Este hecho provocaba mucho dolor en el paciente y por tanto el rechazo del mismo a acudir a la consulta. El dolor en la boca es una sensación muy desagradable, impide realizar una gran cantidad de actividades cotidianas como puede ser hablar o comer, por lo que es normal entender la reticencia de muchas personas a visitar al dentista ante el miedo a experimentar ese dolor tan insoportable.

Hoy día, la odontología ha avanzado mucho, emplea una gran cantidad de técnicas modernas indoloras, por lo que ese miedo es algo que debe dejarse en el pasado. Pese a ello, todavía hoy algunas personas muestran ese miedo, quizá por temor simplemente a las batas blancas o a las agujas. Es preciso superar esa inquietud para poder beneficiarse de las innumerables ventajas que la visita a un dentista puede aportar.

 

¿Cómo superar el miedo a ir al dentista?

Existen algunos consejos que se pueden aplicar para superar ese miedo a acudir a la consulta del dentista:

  • Identificar la raíz del miedo, es preciso reflexionar adecuadamente sobre qué es lo que provoca ese miedo, si es el simple hecho de ir al médico en general o es miedo a lo que se piensa que puede pasar, etc.
  • Solicitar información, acudir previamente a la consulta y solicitar información sobre el tratamiento es una forma de ganar tranquilidad. Además, observar como los pacientes salen de la consulta sin problemas, sin traumas es un punto importante para saber que no pasa nada por acudir a la consulta del dentista.
  • Buscar una clínica de confianza, resulta de mucha ayuda conocer la opinión de conocidos y amigo sobre las clínicas a las que ellos acuden. De esta forma, se puede disponer de referencias de personas de confianza sobre un sitio que les ha ayudado a solucionar algún problema.
  • Abstraerse, el peor momento para la persona que tiene miedo al dentista es mientras espera en la sala de espera. Es vital tratar de abstraerse, centrarse en la conversación si se va acompañado, leer si se va solo, etc.
  • Hablar con el dentista, es vital para que se supere el miedo entablar una relación cordial con el profesional que va a realizar el tratamiento. Esto aporta mucha tranquilidad a los pacientes.

El dentista es un profesional preocupado por nuestro bienestar, una mano amiga para solucionar cualquier problema bucal que se presente. Confiar en él es el primer paso hacia una curación rápida y efectiva.

Dentistas, esa ayuda que a veces hace falta 1

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