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¿Por qué me levanto con dolor de mandíbula?

Los desórdenes craneomandibulares son enfermedades que afectan a la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, a los músculos de la masticación y a las estructuras de la boca (dientes, encía, etc). El síntoma más frecuente es el dolor, pero también la limitación en la apertura y los movimientos de la boca y los ruidos: crepitaciones (como si tuvieras arena en la boca), chasquidos, etc. Y, además, puede originar molestias y dolor en otras zonas del cuerpo, como el oído, la mandíbula, la cabeza, la espalda o el cuello.

A veces, estos problemas coinciden también con otras alteraciones craneofaciales, reumatológicas o psicológicas, que hacen necesaria la intervención de otros profesionales, como el otorrinolaringólogo, el neurólogo, el psicólogo o el reumatólogo, según explica el Dr. Carmelo Plaza, presidente de la Sociedad Española de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial (SEDCYDO).

¿Por qué sucede esto?

Las causas no están claras y no se puede hablar de un único factor en su aparición. Pueden deberse a un excesivo movimiento de la mandíbula, a traumatismos, a hábitos como comerse las uñas o sujetar objetos con los dientes, al bruxismo, a posiciones anormales de la mandíbula. El estrés no ha sido directamente relacionado con su aparición, pero sí puede tener mucho que ver con que se mantengan y empeoren sus síntomas.Las enfermedades que afectan a las articulaciones, como la artrosis y la artritis, y las que aumentan la frecuencia de los movimientos mandibulares, como el Párkinson, pueden también provocar estos trastornos. También algunas alteraciones anatómicas favorecen su aparición.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Mediante una historia clínica muy completa y una exploración exhaustiva. En ocasiones se precisan pruebas diagnósticas, entre las que se incluyen técnicas de imagen como la resonancia magnética, análisis clínicos y de laboratorio, el estudio de la boca en el articulador, etc.

¿En qué consiste el tratamiento?

En numerosas ocasiones, se trata de procesos que curan solos o que varían con las circunstancias del paciente. A pesar de que una gran parte de la población presenta signos y síntomas de DCM (desórdenes craneomandibulares), sólo un pequeño porcentaje precisa tratamiento. La mayoría presenta chasquidos que permanecerán estables o disminuirán simplemente siguiendo unos consejos y cuidados.

El tratamiento es más complicado cuanto mas crónico es el trastorno, por lo que es aconsejable acudir a un especialista al notar los primeros síntomas. Los criterios de tratamiento son parecidos a los de otros problemas traumatológicos o reumatológicos: disminuir la sobrecarga en las articulaciones y en los músculos para restaurar la función perdida y recuperar las actividades diarias. Cada cuadro concreto necesita un tratamiento específico, que puede variar: desde autocuidados, a placas de descarga, fisioterapia, psicoterapia, infiltraciones articulares o de anestésicos en los músculos, cirugía artroscopia o una combinación de todos.

¿Cómo puedes saber si lo sufres?

  • ¿Tienes dificultad o dolor al abrir la boca, por ejemplo al bostezar?
  • ¿Tu mandíbula se bloquea?
  • ¿Tienes dificultad y/o dolor al masticar, hablar o usar la mandíbula?
  • ¿Notas ruidos o chasquidos, al abrir o cerrar la boca o al masticar?
  • ¿Sientes rigidez, tirantez o cansancio en los maxilares?
  • ¿Te duelen los oídos, las sienes o las mejillas?
  • ¿Has sufrido un traumatismo en la cabeza, el cuello o la mandíbula?
  • ¿Has observado cambios en tu mordida o dientes sensibles?
  • ¿Eres nervioso/a, estás estresado/a?

Cuantas más veces contestes sí, más probable es que padezcas un DCM.

Consejos para cuidarte

  • Evita malos hábitos: morderte las uñas, tomar chicle, masticar sólo por un lado, colocar mal la lengua al tragar o respirar por la boca.
  • No abras excesivamente la boca (bocadillos altos, manzanas…).
  • Mantén la mandíbula relajada, con los dientes un poco separados.
  • Descansa bien. Duerme de lado, con almohada para que la cabeza y la columna estén paralelas al colchón.
  • Huye de la automedicación y el abuso de estimulantes (café, colas).
  • Visita al dentista dos veces al año y mantén una higiene adecuada.

Bruxismo: ¿por qué aprietas los dientes?

El hábito de apretar o rechinar los dientes es una de las causas más habituales de desórdenes craneomandibulares. El bruxismo provoca el desgaste de las piezas hasta el punto de limar por completo la superficie dental. Además, el paciente puede sufrir cefaleas, problemas en la articulación de la mandíbula, sensibilidad acusada en los dientes, dolores de oídos, etc.

Diurno o nocturno. El primero se relaciona con el estrés y se manifiesta como un problema de apretar los dientes más que de rechinarlos. El nocturno es una disfunción del sueño: durante algunas fases del descanso se aprietan o rechinan los dientes de forma incontrolada y con violencia, hasta llegar a fracturar las piezas. Se pueden dar los dos tipos en el mismo paciente.

Las causas. El diurno puede estar relacionado con el estrés, pero en el nocturno se desconoce la causa. La experiencia apunta a un factor genético relacionado con la conducta como posible inductor del problema.

A quién afecta. Es más frecuente en niños, se calcula que se produce en un 20% de ellos. Suele aparecer alrededor de los cuatro años. Si los padres lo aprecian, deben acudir al dentista para minimizar sus efectos. A menudo se manifiesta con dolores de cabeza que los padres no suelen relacionar con el bruxismo, lo que lleva a visitar a distintos especialistas sin encontrar solución. Con la edad, disminuye hasta que en la vejez afecta un 10% de la población.

Tratamiento: Férulas de descarga

¿Qué es una placa de descarga?

Las férulas de descarga bien ajustadas son el medio de prevención más eficaz de estos problemas. Son aparatos rígidos y están hechas a la medida de los dientes del paciente, que debe ponérselas al acostarse para que las piezas dentales no friccionen entre sí, lo que evita el desgaste y sirve para relajar los músculos y las articulaciones de la mandíbula.

¿De qué material está hecha la férula dental y cómo se hace?

La férula dental está hecha de una resina absolutamente inocua para el organismo 100% seguro para la salud. Para la fabricación de la férula dental en la consulta se toma un molde de nuestra dentadura. Una vez fabricada en una segunda visita se procede a realizar los ajustes para que encaje perfectamente a la forma de nuestra dentadura.

¿Me va a molestar la férula para dormir?

Durante los primeros días, en la fase de adaptación es posible que al colocarnos la férula dental para dormir nos cause incomodidad, en ningún caso molestia si esta ha sido fabricada adecuadamente.

Para facilitar la adaptación a la férula dental para dormir se recomienda que al principio de empezar a llevarla, usarla una o dos horas durante el día. A medida que nos vayamos habituando a utilizarla el cuerpo se habitúa a ella y dejamos de sentir la incomodidad de los primeros días. Igual que la persona que lleva gafas al principio las nota. Así pues la respuesta es no. Pasado los primeros días te adaptarás a ella sin que te suponga ninguna molestia.

¿Férula dental dura o blanda? ¿Cuál es la diferencia?

En numerosas ocasiones los pacientes de nuestra clínica tras consultar en Internet y ver férula dental blanda de silicona u otros materiales flexibles nos preguntan cuál es la diferencia entre estas y la férula dental dura también llamada férula dental Michigan. Nuestra recomendación como profesionales de la salud bucodental es siempre la misma: férula dental dura. La férula de descarga dura se fabrica a la medida de la boca de cada paciente mediante un molde de su dentadura lo cual asegura que se adapta perfectamente a sus necesidades.

Como hemos comentado el tipo más adecuado de férula para el bruxismo es la férula de dental dura. La férula dental blanda puede llegar a causar problemas pues no queda totalmente fijada y puede inducir una perniciosa movilidad en los dientes que la hacen totalmente desaconsejable.

¿Cuándo debo usar la férula dental?

Es una pregunta cuya respuesta dependerá del tipo de bruxismo que padezcamos. Lo más común es sufrir bruxismo nocturno. En dicho caso se aconseja la utilización de la férula dental durante la noche. Antes de acostarnos y después de habernos lavado los dientes y el colutorio de enjuague bucal procederemos a la colocación de la férula dental. La usaremos durante toda la noche mientras dormimos y la retiraremos por la mañana antes de lavarnos los dientes. Es muy importante para que el tratamiento sea efectivo que seamos constantes en su uso. Debemos incorporarlo a nuestra rutina de hábitos diarios.

¿Puedo usar la férula dental durante el día?

En la mayoría de los pacientes se diagnóstica bruxismo nocturno y es por ello por lo cual se indica el uso de la férula dental de descarga durante la noche, mientras dormimos. En cualquier caso el uso de la férula de descarga no está contraindicada durante el día. Si notamos que se produce rechinamiento, sobre todo en situaciones de ansiedad o estrés puede ser interesante utilizar la férula dental de descarga durante el día.

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